jueves, 17 de noviembre de 2011

Dua'a Istikhara (Para la toma de decisiones importantes)


A menudo, tenemos que tomar decisiones en la vida importantes: si emprender un proyecto importante o no, si solicitar una promoción o no, si cambiar de carrera o no, si invertir en cierta compañía o no, si es esposo (a) adecuado o no, si casarme o no, etc. Istikhara (árabe) es el medio de pedir que Allah dirija a uno a la cosa correcta referente a cualquier asunto en su vida, especialmente cuando uno tiene que elegir entre dos alternativas permitidas, como ejemplo una opción de la carrera, consiguiendo matrimonio, etc. De igual manera, un viajero debe consultar a buenas personas honradas antes de precisar en un viaje, porque Allah dice, y consúltales sobre el asunto. Pero, cuando hayas tomado una decisión. Confía en Allah. Allah ama a los que confían en Él (Qur'an, 3:159) y una de las características de los creyentes es que escuchan a su Señor, establecen el salat, se piden consejo en los asuntos y dan de la provisión que les damos.(Qur'an, 42:38). Qatadah dijo, “cada gente que busca el placer de Allah y consulta el uno con el otro se dirige al mejor curso en su asuntos.” El viajero debe también hacer el istikharah y buscar la dirección de Allah.
Su importancia es tal que el Profeta Muhammad (saws) solía enseñarla a sus compañeros de la misma manera que enseñaba los versos del Corán.
Jabir -r.a.- quien era uno de los compañeros del Profeta Muhammad (saws), narró:
"El Mensajero de Allah (saws) solía enseñarnos el Istikhara en todos los asuntos, igual que nos enseñaba una Sura (versículo) del Corán. Él solía decir: Si alguno de vosotros tiene un asunto importante que dilucidar, que haga dos rakas (unidades) voluntarios, que no sean de las obligatorias, a cualquier hora del día o de la noche”
Pasos para realizarlo:
1. Realizando el wudu (ablución o purificación menor) si es que la has hecho antes.
2. Rezar dos rakats con la intención de que se está haciendo istikhara al final o junto con los dos rakats, por ejemplo el tahayyud.
3. Inmediatamente después de completar los rakats recita la dua
4. Menciona la necesidad que deseas Allah swt te provea con su guía.
5. No hay límite de veces en las que puedas hacer Salat-ul-Istikhara y puedes realizarlos durante cualquier hora en el día o de noche.
Dua’a:
اللّهم أني أستخيرُك بعلمك وأستقدرك بقدرتك وأسألك من فضلك العظيم فإنك تَقْدِرُ ولا أَقَدِْر وتعلَمْ ولا أَعْلَمْ وأنت علاَّمُ الغيوب .اللّهم إن كنت تعلمُ (( ذكر المسألة )) خيرٌ لي في ديني ومعاشي وعاقبة أمري فاقْدُرْه لي ويسِّرْه لي .وإن كان هذا الأمرُ شراً لي في ديني ومعاشي وعاقبة أمري فاصرفّهُ عني وأصرفني عنه واقْدِرْ لي الخير حيث كان ، ثم رَضّتَيِ به .
Allahumma inní astakhíruka bi-ilmik, wa astaqdiruka bi-qudratik, wa asaluka min fadlika al-adhím, fa-innaka taqdir wa la aqdir, wa taalamu wa la aalam, wa Anta allámul-quiúb. Allahumma in kunta taalamu anna hadhal-amra
(Aquí la persona menciona el asunto por el cual se solicita la guía)
khairun li fi Diní wa maashí wa áqibati amrí, faqdurhu li wa iassirhu li, zumma bárik li fíhi. Wa in kunta taalamu anna hadha al-amra
(Aquí la persona menciona el asunto por el cual se solicita la guía)
sharrun li fi Diní wa maashí wa áqibati amrí, fasrifhu anní wasrifní anhu, waqdur li al-khaira haizu kana, zumma arddini bihi.
Oh Allah! Te pido que escojas lo mejor para mí, por Tu conocimiento de ello. Y por Tu poder te pido que me capacites para la elección. Y así te pido de Tu inmenso favor. Porque Tú puedes y yo no puedo. Tú sabes y yo no sé. Y Tú eres el conocedor de todo lo oculto. Oh Allah! Si sabes que este asunto (aquí la persona menciona el asunto por el cual se solicita la guía) es bueno para mí, tanto en mi religión como en mi vida y su objetivo final es sano, decrétalo para mí y facilítamelo. Después, bendíceme en él. Y si sabes que este asunto (aquí la persona menciona el asunto por el cual se solicita la guía) es malo para mí, tanto en mi religión como en mi vida y su objetivo final no es sano, apártalo de mí y apártame de él. Y decreta el bien para mí dondequiera que esté. Después, déjame satisfecho con el asunto decretado.
¿Cómo interpretarlo?
Habiendo solicitado la guía de Allah como lo antecedido, entonces la persona prosigue sus asuntos cotidianos y espera por la debida respuesta de Allah. Ésta se pude manifestar en la persona mediante la seguridad o más indecisión que se sienta en el corazón respecto al asunto.
Así que cuando sientas en tu corazón una sensación de vigor, optimismo o confianza respecto al asunto en cuestión, debes interpretar esto como una respuesta positiva de Allah (SWT) y en adelante se debería proceder consecuentemente con el asunto en cuestión. Por otro lado, si lo contrario es verdadero y tus sensaciones de duda preocupaciones no se han aclarado, entonces deberías evitar el asunto en cuestión como si este significase malas consecuencias.
Allah (SWT) dice: "... es posible que os disguste algo que sea un bien para vosotros y que améis algo que sea un mal. Sólo Allah sabe y vosotros no sabéis." (Corán 2:216)
De hecho la esencia de esta oración es probar la confianza que uno tiene en Allah, por lo tanto, la necesidad de atenerse a la guía de Allah aun si esto significase continuar o abandonar el asunto en cuestión. Allah dice también:
"...y el que pone su confianza en Allah, Allah le es suficiente. Es cierto que la voluntad de Allah siempre se realiza y Allah le ha dado a cada cosa una justa medida." (Corán 65:3)

Película: El León del desierto(Omar Al-Mukhtar)





El Último Sermón del Profeta Muhammad(sws)

Poco antes de su muerte, el Profeta Muhámmad pronunció un sermón durante la Peregrinación que es conocido como el “Último Sermón” o “Sermón de despedida”. Este último sermón no sólo era un recordatorio a sus seguidores, sino también un consejo importante. El último sermón confirma el fin de su Misión Profética.

El año 10 del Calendario Islámico se considera uno de los años más memorables por tres razones:

Primero, éste era el año en que el Profeta pronunció su Último Sermón durante su peregrinación a La Meca.

Segundo, este fue el año dónde mayor número de delegaciones buscaron al Profeta para solicitar alianzas o hacer la paz con los musulmanes.

Tercero, fue el período dorado del Islam, cuando multitudes de personas abrazaron la fe aceptando el mensaje del Profeta.

El profeta Muhámmad emprendió la peregrinación en el año 10 H. La peregrinación a La Meca es uno de los eventos históricos más importantes en la mente de los musulmanes por ser ésta la primera y la última peregrinación hecha por el Profeta Muhámmad, estableciendo así el modelo a seguir para la realización del quinto pilar de Islam, el Hayy.

El sermón final de Muhámmad se pronunció durante la Peregrinación del año 632 d.C., el noveno día del mes de Dhul Hiyyah, el decimosegundo mes del año lunar, en Arafat, el día más bendito del año. Había innumerables musulmanes presentes junto al Profeta durante su última peregrinación, cuando pronunció su último Sermón.

El Último Sermón:

Después de alabar y agradecer a Dios, el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo:

“¡Oh, creyentes!, escuchen con atención, porque yo no sé si después de este año estaré de nuevo entre ustedes. Escuchen lo que yo estoy diciéndoles muy cuidadosamente y trasmitan estas palabras a aquéllos que no pudieron estar presentes aquí hoy.

¡Oh, creyentes!, así como ustedes consideran este mes, este día y esta ciudad como Sagrados, de igual manera consideren la vida y la propiedad de cada musulmán como sagrada. Devuelvan las cosas que les fueron confiadas a sus dueños. No lastimen a nadie para que nadie los lastime. Recuerden siempre que ustedes se encontrarán con su Señor, y que Él les preguntará por sus acciones. Dios les ha prohibido que practiquen la usura (el interés); por consiguiente, toda usura queda abolida de aquí en adelante. Sin embargo, es una obligación devolver el capital de un préstamo. No perjudiquen y no serán perjudicados. Dios ha declarado ilícita la usura, y todo el interés que se deba a mi tío Abbas Ibn Abd’ul Muttalib queda abolido de aquí en adelante...

Tengan cuidado con Satanás, preserven su religión. Él ha perdido toda esperanza de que alguna vez podrá descarriarlos en las cosas grandes, pero ustedes tienen que tener cuidado con él y sus partidarios en las cosas pequeñas.

¡Oh, creyentes! Es verdad que ustedes tienen ciertos derechos con respecto a sus mujeres, pero ellas también tienen ciertos derechos sobre ustedes. Recuerden que las han tomado como sus esposas con el consentimiento de Dios y con Su permiso. Si ellas cumplen con vuestros derechos entonces a ellas pertenecen sus derechos a ser alimentadas, vestidas y tratadas con bondad. Traten bien a sus mujeres y sean amables con ellas porque ellas son sus compañeras. Y es su derecho que ellas no hagan amistad con quien ustedes no aprueban, así como que nunca se comporten de manera impúdica.

¡Oh, creyentes! Adoren a Dios, realicen las cinco oraciones diarias, ayunen durante el mes de Ramadán, y den de su riqueza el Zakat. Realicen la peregrinación si tienen los medios.

Toda la humanidad proviene de Adán y Eva. Un árabe no tiene ninguna superioridad sobre un no árabe, ni un no árabe tiene superioridad sobre un árabe; el blanco no tiene superioridad sobre el negro, ni el negro tiene superioridad sobre el blanco; excepto por la piedad y las buenas acciones. Sepan que todos los musulmanes son hermanos. Nada será legítima pertenencia de un musulmán si pertenece a otro musulmán, a menos que fuera dado libremente y de buena gana. No cometan injusticias en contra de sus semejantes.

Recuerden, un día serán presentados ante Dios para responder por sus acciones. Así que tengan cuidado, no se desvíen del camino de la rectitud después de mi muerte.

¡Oh, creyentes! Ningún profeta vendrá después de mí, y ninguna nueva fe nacerá. Por consiguiente, razonen bien y reflexionen sobre mis palabras. Les dejo dos cosas, el Corán, y mi ejemplo y Tradición, la Sunnah, y si los siguen, jamás se desviarán.

Que los presentes informen a los ausentes; puede ser que los últimos sean quienes entiendan mis palabras mejor que aquéllos que me escucharon directamente.

¡Oh, mi Señor! ¡Sé testigo de que he llevado Tu mensaje a las personas!”

Así el Profeta completó su Último Sermón, y entonces, sobre el monte Arafat, la revelación descendió:

“… Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión.…” (Corán 5:3)

Incluso hoy en día, el Último Sermón del Profeta Muhámmad es recibido por todo musulmán en diferentes partes del mundo, a través de diversos medios de difusión. Se recuerda a los musulmanes sobre él en las mezquitas y en las conferencias. Los significados encontrados en este sermón son asombrosos, hablan sobre algunos de los derechos más importantes que Dios tiene sobre la humanidad, y los derechos de las personas. Aunque el alma del Profeta ha dejado este mundo, sus palabras todavía viven en nuestros corazones.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Bromas del profeta Muhammad sws


Muchas veces se nos presentan los profetas en su aspecto más solemne, grave. Si alguno de ellos —o todos ellos— tuvieron un talante jocoso, no se ha querido transmitir para no poner en duda su dimensión de mensajero. A los musulmanes nos ha llegado todo de Muhammad, su forma de dormir, de orinar o su forma de bromear. Porque para nosotros Muhammad es un hombre.

Los mismos compañeros del Profeta se extrañaban de su sentido del humor. Abû Huráira contó que los Sahâba se sorprendían porque Rasûlullâh (s.a.s.) gastaba bromas. Le preguntaron sobre ello, y él respondió: "Sí, pero ni bromeando digo mentiras".

Durante un viaje, un hombre le pidió a Rasûlullâh (s.a.s.) que le facilitara un camello, y él le dijo: "Te dejaré una cría de camella", y el hombre le dijo: "¿Y qué voy a hacer con la cría de una camella?". Entonces, Rasûlullâh (s.a.s.) le respondió: "¿No son los camellos crías de las camellas?".

Una mujer llamada Umm Áiman le dijo a Rasûlullâh (s.a.s.) que su marido quería verle, y él le preguntó: "¿Quién es tu marido? ¿El que tiene algo blanco en un ojo?".Y ella, sorprendida, la respondió: "No, no tiene cataratas". Entonces, Rasûlullâh (s.a.s.) le dijo: "No hay nadie que no tenga algo blanco en los ojos".

Muhammad y su primo Ali comían dátiles, pero éste —con gesto automático—, en lugar de depositar los huesos en su propio plato los ponía en el del Profeta. En cierto momento, Ali bromeó y le dijo al Profeta que se había comido una barbaridad de dátiles. Muhammad le contestó: "¡Por lo menos no me como los huesos como tú!".

Había un hombre del desierto que sentía un gran afecto por Rasûlullâh (s.a.s.) y siempre que podía le enviaba algún obsequio. También Rasûlullâh (s.a.s.) lo amaba. Un día que estaba en el mercado vendiendo sus productos, se le acercó Rasûlullâh (s.a.s.) por detrás y lo abrazó sin que él pudiera verlo y dijo: "¿Quién quiere comprar este esclavo?". Cuando el hombre se zafó y pudo volverse y vio que era Rasûlullâh (s.a.s.), le dijo: "¿Crees que soy de poco valor?", refiriéndose a que como era feo sería difícil de vender, y Rasûlulâh (s.a.s.) le respondió: "Para Allah eres muy caro".Al llamarle esclavo se refería a que era un siervo de Allah muy apreciado.

Una anciana se acercó a Rasûlullâh (s.a.s.) y le pidió que invocara en su favor pidiendo a Allah que la hiciera entrar en el Jardín. Entonces, Rasûlullâh (s.a.s.) le dijo: "Las ancianas no entran en el Jardín". Entonces ella se alejó llorando, y Rasûlullâh (s.a.s.) inmediatamente envió a alguien para que le explicara que no entraría en el Jardín como anciana sino como adolescente, pues en el Corán se dice:"Les volvemos a dar forma de adolescentes".

Ánas contó que Rasûlullâh (s.a.s.) le llamaba "el de las orejas". Cuando le preguntó que por qué lo hacía, ya que no las tenía grandes, él le respondió: "Todo el mundo tiene orejas".

martes, 15 de noviembre de 2011

Últimas aleyas sura Al Baqara (La VaCa)

Ibn Abbas (ra) dijo:

«Mientras el Ángel Gabriel (Yibril A.S.) estaba con el Profeta Muhammad sws, oyó una voz que venía desde arriba, y alzando la cabeza dijo:

‘¡Esa es una puerta del cielo que nunca había sido abierta hasta hoy! De esa puerta descendió un ángel.’ Luego dijo:

¡Ése es un ángel que nunca había descendido a la tierra hasta hoy!. Lo saludó y le dijo: ‘Alégrate por estas dos luces que ningún profeta ha recibido antes de ti: Sura ‘La Apertura’ (Al Fatiha) y las aleyas finales de la sura ‘La Vaca’. Si las recitas y suplicas algo, serás respondido’.» Muslim, An Nasai

Los últimos dos versículos fueron revelados al Mensajero de Dios durante la Ascensión. Es un acto de sunnah muy meritorio recitarlos antes de irse a dormir. El Mensajero aconsejaba a los padres enseñárselos a sus hijos. Son considerados como duas (invocación).

Narró Abu Mas’ud Al Badri (ra) que el Profeta dijo: “Las dos últimas aleyas de la sura ‘La Vaca’ serían suficientes para quien las recitara por la noche.” Al Bujari, Muslim

Abu Hurairah, que Allah esté complacido con él, reportó: “El Mensajero de Allah sws repitió tres veces: “Satanás no puede entrar en la casa en la que la Sura Al Baqarah es recitada”. [Muslim] Esto es porque este capítulo incluye la gran Ayat Al Kursi (el versículo del Trono), y el Profeta sws, nos informó que quien recita este verso en la noche será continuamente protegido por Al-lah hasta la mañana.

Abu Huraira (ra) narró que el Mensajero de Allah sws dijo: “No convirtáis vuestras casa en cementerios. El demonio huye de la casa en la que se recita sura ‘La Vaca’ ”. Muslim, At Tirmidhi

Narró An Nauuas Ibn Sam’ an (ra), que oyó al Mensajero de Allah sws decir: “En el último Día, comparecerán el Qur'an y aquellos que lo practicaban en este mundo. Las Surah ‘La Vaca’ y ‘La Familia de ‘Imran’, hablarán en defensa de aquellos que las hayan recitado y obrado de acuerdo con ellas.”

“Reciten Al Baqarah y Al Imran, porque ellas vendrán el Día de la Resurrección como nubes, suplicando en nombre de quienes las recitan y las aplican”. Bujari, Muslim

El Profeta sws también dijo: “Memoricen Al Baqarah y Al ‘Imran, porque memorizarlas bendice a la persona, y los hechiceros no pueden afectar a quienes las memorizan”. Muslim

A continuación, los 2 últimos versículos en árabe, seguido de su transcripción fonética y finalmente su traducción.

2.285.آمَنَ الرَّسُولُ بِمَا أُنزِلَ إِلَيْهِ مِن رَّبِّهِ وَالْمُؤْمِنُونَ كُلٌّ آمَنَ بِاللّهِ وَمَلآئِكَتِهِ وَكُتُبِهِ وَرُسُلِهِ لاَ نُفَرِّقُ بَيْنَ أَحَدٍ مِّن رُّسُلِهِ وَقَالُواْ سَمِعْنَا وَأَطَعْنَا غُفْرَانَكَ رَبَّنَا وَإِلَيْكَ الْمَصِيرُ

2.285. Amana alrrasulu bima unzila ilayhi min rabbihi waalmu’minuna kullun amana biAllahi wamala-ikatihi wakutubihi warusulihi la nufarriqu bayna ahadim-min rusulihi waqaalu samiAAna waataAAna ghufranaka rabbana wa-ilayka almaseeru

2.285 El enviado sws cree en lo que se ha hecho descender sobre él procedente de su Sustentador, y [también] los creyentes: todos creen en Dios, en Sus ángeles, en Sus revelaciones y en Sus enviados, sin hacer distinción entre ninguno de Sus enviados; Dicen:

"Oímos y obedecemos. ¡Concédenos Tu perdón, Oh Sustentador nuestro, pues a Ti es el retorno!

2.286.لاَ يُكَلِّفُ اللّهُ نَفْساً إِلاَّ وُسْعَهَا لَهَا مَا كَسَبَتْ وَعَلَيْهَا مَا اكْتَسَبَتْ رَبَّنَا لاَ تُؤَاخِذْنَا إِن نَّسِينَا أَوْ أَخْطَأْنَا رَبَّنَا وَلاَ تَحْمِلْ عَلَيْنَا إِصْراً كَمَا حَمَلْتَهُ عَلَى الَّذِينَ مِن قَبْلِنَا رَبَّنَا وَلاَ تُحَمِّلْنَا مَا لاَ طَاقَةَ لَنَا بِهِ وَاعْفُ عَنَّا وَاغْفِرْ لَنَا وَارْحَمْنَا أَنتَ مَوْلاَنَا فَانصُرْنَا عَلَى الْقَوْمِ الْكَافِرِينَ

2.286. La yukallifu Allahu nafsan illa wusAAaha laha ma kasabat waAAalayha ma iktasabat rabbana la tu-akhithna in naseena aw akhta’na rabbana wala tahmil AAalayna isran kama hamaltahu AAala allatheena min qablina rabbana wala tuhammilna ma la taqata lana bihi waoAAfu AAanna waighfir lana wairhamna anta mawlana faunsurna AAala alqawmi alkafireena

(286) "Dios no impone a nadie sino en la medida de su capacidad: a su favor tendrá el bien que haga, y en su contra el mal que haga.

"¡Oh Sustentador nuestro! ¡No nos culpes si olvidamos o erramos, sin querer! "¡Oh Sustentador nuestro! ¡No nos impongas una carga como la que impusiste sobre los que nos precedieron!

¡Oh Sustentador nuestro! ¡No nos hagas llevar una carga que no podamos soportar! "¡Y borra nuestras faltas, perdónanos y concédenos Tu misericordia! ¡Tú eres nuestro Supremo Señor: auxílianos, pues, contra las gentes que rechazan la verdad!"

Pinceladas de la verdadera mujer musulmana


LA PERSONALIDAD INTEGRAL DE LA MUJER MUSULMANA

El Profeta (SAW) dijo:

“La vida mundanal está llena de cosas preciosas (y perecibles), y la más preciosa de todas es la mujer virtuosa”

1. Su relación con Dios.

La mujer musulmana tiene las mismas obligaciones religiosas para con Dios y debe cumplir con los cinco pilares prácticos del Islam. El Profeta Muhammad SAW dijo que la acción más amada por Dios es realizar cada oración a su debido tiempo. Debe respetar todos los mandatos de Dios y las enseñanzas del Profeta SAW. Dice Dios en el Corán: “Un verdadero creyente o una verdadera creyente no deben, cuando Allah y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar en forma contraria; y sabed que quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero se habrá desviado evidentemente”. ( Corán 33:36)

2. El cuidado de su mente.

La búsqueda del conocimiento.

El Profeta (SAW) dijo: "Buscar conocimiento es un deber de todo musulmán”.

- La mujer musulmana debe esforzarse por conocer su religión y buscar el conocimiento de cosas que le beneficien, y no debe perder el tiempo en las banalidades de esta vida.

3. Conducta recatada.

El Profeta (SAW) dijo: “El recato no trae sino el bien”.

- Evitar estar a solas con hombres no Mahram.

- Evitar mirar de manera provocativa.

- Hablar en las reuniones con respeto y moderación.

4. Buenos modales.

Conducta al comer.

[Y comed y bebed con mesura, porque Allah no ama a los inmoderados…]

El trato con las demás personas.

El Profeta (SAW) dijo: “Quien cree en Dios y en el Día Final, que atienda bien a sus visitas. Quien cree en Dios y en el día final, que sea bueno con sus familiares; y quien cree en Dios y en día final, que hable algo beneficioso o que se quede callado”

El trato hacia sus padres.

La mujer musulmana debe respetar, obedecer y honrar a sus padres.

El trato hacia su esposo.

La mujer musulmana debe ser respetuosa y obediente con su esposo, siempre y cuando no la lleve a cometer un pecado.

5. Evita el chisme.

La mujer musulmana debe abstenerse del chisme.

Dice Dios en el Corán:[No os espiéis, ni habléis mal del ausente, pues ello es tan repulsivo como comer la carne de un hermano muerto ¿Acaso alguno de vosotros desearía hacerlo? Por supuesto que os repugnaría. Y temed a Allah; ciertamente Allah es Indulgente, Misericordioso.] (49:12)

- Dijo el Profeta Muhammad SAW:“Abstente de esto” (y se tocó la lengua). Mu‘âdh dijo: "¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Acaso seremos responsables de lo que decimos?". El Profeta SAW dijo: "La gente será arrojada al Infierno sobre sus rostros por lo que cosecharon sus lenguas".

- La mujer musulmana es fiel con sus amigas y hermanas en la fe.

6. Buen carácter.

Semblante alegre.

El Profeta (SAW) dijo:"No tengáis como pequeña cualquier buena obra, aunque no sea más que encontrarse con vuestro hermano con un semblante alegre"

Sentido del humor

“Cierta vez, los Sahâbah dijeron al Profeta (SAW): ‘Tú bromeas con nosotros’. Él dijo: ‘Pero nunca dije algo que no fuera cierto”.

7. No es extremadamente estricta.

Âisha narró lo siguiente: "El Profeta (SAW) vino a mi habitación, mientras había dos jovencitas cantando las canciones de Bu'âz. Él se recostó en su cama y giró su rostro. Entonces entró Abû Bakr, y me reprendió diciendo: '¡Instrumentos musicales de Shaitân en la casa del Profeta (SAW)!’. Entonces el Mensajero de Dios (SAW) se volvió hacia él y le dijo: 'Déjalas', Cuando ya no estaba prestando atención, les indique (que se fueran), y ellas se fueron".

8. Humildad y modestia.

El Profeta (SAW) dijo:"No hay quien sea humilde por Dios, sin que Dios lo eleve en condición".

“Dios (SWT) me dijo que debéis ser tan humildes los unos con los otros, que ninguno de vosotros debe jactarse con nadie y nadie debe oprimir a los otros".

Evitar la altanería y el orgullo.

Dice Dios:[No le des vuelta la cara a la gente y no andes por la Tierra con arrogancia. Ciertamente Allah no ama a quien es presumido y engreído.] (31: 18)

Prohíbe el mal y aconseja el bien, ordenan el bien y prohíben el mal, cumplen con la oración prescrita, pagan el Zakâh, y obedecen a Allah y a Su Mensajero. Allah tendrá misericordia con ellos; y Él es Allah es Poderoso, Sabio. (9: 71)

9. Obedece la Palabra de Dios.

[Un verdadero creyente o a una verdadera creyente no deben, cuando Allah y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar en forma contraria; y sabed que quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero se habrá desviado evidentemente.] (33:36)

10. Vestimenta y arreglo personal.

Moderación en la vestimenta y el arreglo personal.

El Profeta dijo:"¡Desdichado es el esclavo del dînâr, el dirham, y las vestimentas de lujo de seda y terciopelo! Si se las conceden, está complacido, pero, si no le son concedidas, él se disgusta”.

Evitar la arrogancia y la vanidad.

El Profeta (SAW) dijo:"Había un hombre que caminaba con altivez a causa de su refinada capa, y porque estaba satisfecho de sí mismo. Allâh (SWT) lo hundió en la tierra, y él seguirá hundiéndose en ella hasta el Día de la Resurrección".

Uso correcto del hiyâb.

“¡Oh, Profeta! Dile a tus mujeres, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes que se cubran [todo el cuerpo] con sus mantos; es mejor para que se las reconozca y no sean molestadas. Allah es Absolvedor, Misericordioso”. (33:59)

- No se descubre ante hombres que no son Mahram:

“Y di a las creyentes que bajen sus miradas y guarden sus pudendas, y no muestren más adornos que los que están a la vista, que cubran sus pechos con sus velos, y no muestren sus adornos sino a sus maridos, o a sus padres, o los padres de sus maridos, o a los hijos, o a los hijos de sus maridos, o a sus hermanos, o a los hijos de sus hermanos, o a los hijos de sus hermanas, o a sus mujeres, o a sus esclavas, a sus sirvientes inocentes, o a los niños que no distinguen las pudendas de las mujeres”. (An Nur, 24:31)

LA ESPOSA MUSULMANA IDEAL

Basándose en las enseñanzas islámicas sobre el matrimonio y la mujer, el musulmán no se ve atraído por una mujer superficial, sino que por el contrario prefiere una musulmana con una personalidad islámica definida, independiente y que practica el Islam por decisión propia; por eso el musulmán toma su tiempo para escoger a su compañera para toda la vida, buscando la que tenga características islámicas correctas que contribuirán a una vida conyugal estable y feliz.

Por consiguiente el musulmán no está interesado únicamente en la belleza física, lo que es en realidad la preocupación de los jóvenes superficiales. Aunque no ignora el aspecto físico, también busca la religiosidad, inteligencia, intelectualidad y buen comportamiento, siguiendo el consejo del Profeta (s.a.w.) cuando dijo:

"Se buscan cuatro características en una mujer con objetivos de matrimonio: Riqueza, linaje, belleza física o religión. Escoge por religiosidad, pues es más probable que sea un matrimonio estable". Transmitido por Al-Bujâri y Muslim

Aunque el Profeta (s.a.w.)aconsejó al joven musulmán buscar una esposa religiosa, esto no significa que debe ignorar su belleza física, ya que el Profeta (s.a.w.) indicó la necesidad de conocer personalmente a la mujer antes de contraer matrimonio, para que el musulmán no se encuentre casado sorpresivamente con una mujer que encontrará poco atractiva.

Al-Mugîrah Ibn Shu‘bah dijo: Cuando me comprometí con una mujer en la época del Profeta (s.a.w.), él me preguntó: "¿La has visto?" Yo le contesté: No. Entonces me dijo: "Ve y conócela, pues es más probable que encontréis amor y afinidad entre ambos". Transmitido por An-Nasâ'i con un Isnâd Sahîh

Un hombre que se había comprometido con una mujer de los Ansâr fue a ver al Profeta (s.a.w.), quién le preguntó:

El Profeta (s.a.w.) enfatizó esto en más de un Hadîz, de hecho la belleza es una de las características que un hombre busca en una mujer, además de la moral y la religiosidad. El Profeta (s.a.w.) le dijo a Ibn ‘Abbâs: "¿Quieres que te informe sobre lo más valioso que un hombre puede tener? Una esposa virtuosa. Que cuando la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza y cuando está ausente ella le es fiel". Transmitido por Al-Hâkim, que dijo: Es Sahîh según los requisitos y las condiciones de Al-Bujâri y Muslim

Abû Hurairah dijo: El Profeta (s.a.w.) fue preguntado: ¿Cuál es la mejor mujer? Respondió: "Aquella que cuando su esposo la mira se deleita, cuando le solicita algo ella lo realiza, y no hace algo que él deteste". Transmitido por el Imâm Ahmad en Al-Musnad con un Isnâd Sahîh

Éstas son las características dadas por el Profeta (s.a.w.) con respecto a la mujer con la cual se puede alcanzar felicidad, tranquilidad y estabilidad, y con la cual constituir un hogar agradable y seguro para criar hijos piadosos, sanos e inteligentes. El Profeta (s.a.w.) insistió en que el matrimonio sea edificado sobre sólidas bases, con un equilibrio en lo físico, mental, espiritual y emocional, evitando conflictos y diferencias.

Por consiguiente el musulmán correcto que se basa en el Corán y la Sunnah en todos sus asuntos, no cae en la frivolidad de considerar únicamente lo físico.

EL COMPORTAMIENTO DE LA MUJER MUSULMANA

Existen varios comportamientos islámicos y diferentes clases de conducta que la esposa Musulmana debe observar y practicar, para que su matrimonio este edificado sobre una fundación fuerte, y así ella pueda ser un buen ejemplo para otras mujeres Musulmanas. Estos comportamientos están dentro de las justas leyes Islámicas, que son requeridas para la mujer musulmana y las cuales le asegurarán y preservarán un matrimonio feliz si ella las sigue y las implementa en su vida, si Allah lo desea.

La esposa está obligada a proteger su honor y el honor de su esposo, como Allah menciona en el Corán:

"Las habrá que sean rectas, obedientes (hacia Allah y sus esposos) y que guarden, cuando no las vean, aquello que Allah manda guardar (ej. su castidad, la propiedad de sus esposos) ." (El Corán,4:34)

Por lo tanto, la esposa justa protege su honor y las posesiones de su esposo cuando el no está presente. Ella también busca el complacerlo y traer felicidad a su corazón cuando él se encuentra en el hogar.

El Mensajero de Allah, La Paz sea con él, dijo: "Debo decirles sobre sus mujeres de entre los residentes del Paraíso: Al-Walood (aquélla quien tiene varios hijos), Al-Wadood (aquélla quien es gentil y paciente con su esposo) quien cuida de las necesidades de su esposo, y quien cuando él se enoja con ella, ella dice, 'Por Allah' yo no probare el sueño hasta que tu estes complacido (conmigo)" [transmitido por Ad-Daraqutni]

Más adelante, cuando la esposa Musulmana deja su hogar por alguna necesidad, ella se mantiene alejada de los lugares con multitudes y no busca a los amigos de su esposo para sus necesidades. Al contrario, ella actúa como si fuera una extraña, para no crear un ambiente familiar con los amigos de su esposo.

La esposa musulmana también cuida de su hogar, y cuando un amigo de su esposo viene de visita mientras él está ausente, ella le informa al amigo de este hecho en pocas palabras, para que él vuelva cuando el esposo se encuentre en la casa. Todos estos ejemplos de buena conducta son caminos y maneras para proteger el honor de los Musulmanes y el traer felicidad en sus matrimonios.

También, la esposa Musulmana acepta complacida lo que Allah le ofrece de subsistencia y siempre busca el cumplir los derechos de su esposo antes de buscar sus propios derechos.

Además, la esposa Musulmana nunca maldice a sus niños ni los trata duramente. Ella también no se la pasa recordándole a su esposo de su importante status social o su belleza. Ella debe imitar a las mejores mujeres de todos los tiempos, las esposas del Profeta Muhammad, La Paz sea con él, y las esposas de los Compañeros, que Allah este Complacido con todos ellos

Una mujer árabe dió a su hija en el momento de su matrimonio. Ella dijo: "Estate satisfecha con lo que Allah te da, y trata a tu esposo con amabilidad. Haz que tu casa y tu huelan y se vean sólo bien y placentera. Cuando él este enojado, y sírvele alguna comida, para que su enojo no se convierta en frustración. Trata lo mejor que puedas de mantener la casa tranquila cuando tu esposo duerme. También, cría a sus hijos rectamente. Nunca digas los secretos de tu esposo a nadie. Porque esto le hará desconfiar de ti. No lo desobedezcas, porque esto sólo lo enojará. Además, cuando tu esposo este preocupado o triste, no le muestres tu placer, y cuando este feliz, no le muestres tristeza y descontento. Más adelante, se lo más obediente que puedas con él y él será lo más suave y gentil que pueda contigo."

Serie Shaitan


Algunos puntos sobre el matrimonio




Uno de los mayores signos de benevolencia, misericordia y poder de Dios es que ha creado a la humanidad en parejas para que entre sí, se reconforten, satisfagan sus necesidades y se ayuden. El Profeta (P y B) enfatizó la importancia del vínculo matrimonial, dijo:

“Quien se case, completa la mitad de su religión, entonces que tema a Dios por la otra mitad”. [Transmitido por Tabrani]

Dios, Enaltecido sea, dijo en el Sagrado Corán:


“Y entre Sus signos está haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia”. [30:21]

La base fundamental de la sociedad es la familia, y el marido y la mujer son copartícipes

en esa familia sobre la que se construye el hogar musulmán. Para que la familia tenga éxito y haya tranquilidad en el hogar, el Islam le otorga a cada cónyuge ciertos derechos y obligaciones. A continuación, nos concentraremos en los derechos de la esposa.

La dote: La dote es el derecho de cada mujer cuando contrae matrimonio. El contrato matrimonial no es legal si no se especifica la dote. Este derecho no se puede anular, incluso si la mujer estuviera de acuerdo. La dote le pertenece a la mujer y tiene la libertad de hacer con ella lo que quiera.

Dios dice en el Corán:

“Dad a vuestras mujeres su dote con buena predisposición”. [4:4]

El esposo no puede quitarle la dote, ni parte de ella si después de un tiempo decide divorciarse de la mujer. Dios dice en el Corán:

“Y si queréis cambiar de esposa (divorciando a la que tenéis para casaros con otra) habiéndole dado una dote cuantiosa, no pretendáis recuperar nada de la misma. ¿Acaso queréis cometer una injusticia? ¿O pretendéis que se os devuelva lo que le habéis dado después de haber compartido la intimidad y de haber concertado un pacto firme?”. [4:20-21]

Esta aleya indica significativamente lo sagrado que son los votos matrimoniales y lo íntimo de la relación, como así también el derecho que tiene la mujer a quedarse con la dote en caso de divorcio. Dios, Enaltecido sea, dice en el Sagrado Corán:

“¡Oh creyentes! No es lícito tomar a las mujeres como objeto de herencia, ni impedirles o forzarlas a que vuelvan a casarse para recuperar parte de lo que les hayáis dado salvo que cometieran adulterio (…) Tratad bien a vuestras mujeres en la convivencia. Y si algo de ellas os disgusta, es posible que Dios haya decretado a pesar de esto un bien para vosotros”. [4:19]

Esta aleya garantiza la justicia y los derechos de la esposa aún si su marido no está completamente conforme con ella. Esto también está expresado en el dicho del Profeta (P y B) narrado por Abu Hurairah:

“Un hombre creyente no debe odiar a una mujer creyente (a su esposa), si alguna característica suya le disgusta, le gustará alguna otra”.[Transmitido por Bujari]

Manutención: El marido tiene la obligación de darle a su mujer un sustento honorable y suficiente acorde a sus posibilidades. Dios dice en el Corán:

“Que el pudiente mantenga a su familia según sus medios, y aquel cuyo sustento sea limitado que lo haga acorde a lo que Dios le haya proveído. Dios no exige a nadie por encima de sus posibilidades. Y ciertamente luego de toda dificultad, Dios os enviará un alivio”. [65:7]

Si un hombre tiene los medios económicos para mantener bien a su familia y se negara a hacerlo, la mujer tiene derecho a tomar lo que le corresponda para satisfacer sus necesidades y las de sus hijos, evitando malgastar el dinero en extravagancias. Hind bint Utbah se acercó al Profeta (P y B) y se quejó de su esposo Abu Sufian:

“Mi esposo es muy tacaño y no gasta el dinero suficiente para mí y sus hijos”. Respondió: “Toma lo que te sea suficiente para ti y tus hijos dentro de sus límites”.[Transmitido por Bujari]

Si el marido pasara por un período de escasez financiera y le fuera imposible cubrir los gastos de su familia o si se alejara de ella por un largo tiempo y su esposa fuera perjudicada por su ausencia, la mujer puede pedir la anulación del matrimonio según los veredictos de la jurisprudencia islámica. El Profeta (P y B) explicó este derecho:

“Temed a Dios en los asuntos relacionados a tu mujer porque has hecho un juramento ante Dios y has legitimado tus relaciones íntimas con ella por la palabra de Dios: tu derecho es que nadie que tú no desees (entre a tu casa) se siente en tu cama (o almohadones), y si esto sucediera, entonces puedes reprenderla, y su derecho es que tú la alimentes y la vistas dentro de tus posibilidades”.[Transmitido por Muslim y Abu Dawud]

El Profeta (P y B) le dijo a su compañero Saad ibn Abi Waqas:

“No hay cantidad que gastes para tu familia buscando la recompensa de Dios que no sea Él quien lo retribuya, incluso si es el bocado de comida que pones en la boca de tu esposa”.[Transmitido por Bujari]

Justicia y equidad: El hombre que esté casado con más de una esposa deberá actuar con justicia y equidad con ellas. Esto incluye su obligación de proveerlas de alimentos, vestimenta, vivienda y de pasar su tiempo y tener intimidad con ellas. Dios dijo:

“Si teméis no ser equitativos con (las dotes de) las huérfanas, entonces casaos con otras mujeres que os gusten: dos, tres o cuatro. Pero si teméis no ser justos, casaos con una sola o recurrid a vuestras esclavas. Esto (casarse con una sola mujer) es lo recomendable para evitar cometer alguna injusticia”. [4:3]

El Profeta de Dios (P y B) dijo:

“Quien tenga dos esposas y favorezca a una sobre la otra, llegará al Día de la resurrección con uno de sus lados caído”.[Transmitido por Tirmidi, Hakim y otros]

Esto indica que el hombre debe ser justo y equitativo con sus esposas. Se le advierte sobre el castigo de la parálisis y la deformación que sufrirá en la Otra Vida tal como él deforma los derechos de sus mujeres en esta vida.

Es ilegal que un hombre maltrate a su esposa con cualquier tipo de abuso, dificultad, acoso, carga indebida o insulto. Tampoco puede abusar de los bienes y el dinero de su esposa ni forzarla a pagar sus cosas a modo de rescate para que él le dé el divorcio. La ley Islámica no permite que el marido obligue a la esposa a hacer algo inmoral o vergonzoso que atente sobre su honor o el de su familia o sea perjudicial para la sociedad. La razón de estas restricciones es incitar a una conducta correcta. Aquellos que actúan indiscretamente y son sospechados de estar cometiendo infidelidades, pueden ofrecerle el divorcio a su mujer, como así también ella puede solicitar “Jula”, por medio del cual se disuelve el contrato matrimonial argumentando mal comportamiento.

Protección y preservación

El marido debe proteger de la mejor manera posible a su mujer y sus hijos y prevenirles de posibles daños o situaciones inmorales. Dios, Enaltecido sea, dice:

“¡Oh creyentes! Guardaos a vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego, cuyo combustible serán los hombres y las piedras, y en el que habrá ángeles violentos y severos que no desobedecen a Dios en lo que les ordena, sino que ejecutan cabalmente Sus órdenes”. [66:6]

Todo lo que proteja de cometer actos ilícitos o inmorales es recomendable pero sin llegar a los extremos. El Profeta (P y B) dijo:

“Existe un tipo de celos que Dios ama y otro tipo que odia: el tipo que ama es sobre los actos dudosos y el tipo de odia es sobre los actos que se cometen sin duda alguna”. [Transmitido por Ahmad, Abu Dawud y Nisae]

Cierto tipo de celos son aceptables y hasta recomendables, y otros no, como lo explicó el Profeta (P y B) y lo confirmó en otra narración:

“Ciertamente Dios se pone celoso y el creyente se pone celoso y los celos de Dios son por ver un creyente cometiendo actos ilícitos”. [Transmitido por Bujari, Muslim y otros]

Y dijo:

“Tres tipos de personas no entrarán al Paraíso: el que desobedece a sus padres, el que no tiene cierto grado de celos por su esposa y la mujer que actúa o se viste como un hombre”.[Transmitido por Ahmed]

La compañía, el cuidado y las relaciones íntimas

El marido debe vivir con su esposa honradamente, con respeto y buenos modos. Debe mantener su apariencia decente, limpia y aceptable cuando se relaja en su hogar, tal como le gusta encontrar a su mujer ya que debe existir entre ambos respeto y decencia. El Profeta de Dios (P y B) dijo al respecto:

“El más completo de los creyentes es el que tiene el mejor carácter, y el mejor de vosotros es el que trata bien a sus mujeres”.[Transmitido por Tirmidi ]

El Mensajero de Dios solía reparar su ropa y sus zapatos, y ayudaba a sus esposas en los quehaceres del hogar. En una ocasión le preguntaron a Aisha: “¿Qué hacía el Mensajero de Dios cuando estaba en casa?”. Respondió: “Ayudaba con las tareas del hogar y cuando escuchaba el llamado a la oración, salía de la casa”. El Profeta (P y B) siempre era agradable, bondadoso y amable con todos y también jugaba y se divertía con los miembros de su familia. Dijo: “Todo lo que no contiene el recuerdo de Dios es puro pasatiempo excepto por cuatro cosas: bromear y jugar con la esposa de uno, entrenar un caballo, caminar de un lugar a otro y aprender a nadar”.[Transmitido por Nisae]

Este dicho indica que los entretenimientos son meramente para jugar y pasar el tiempo, y en consecuencia, uno no recibe recompensa por ellos, excepto los casos mencionados por el Profeta (P y B) que son útiles y se realizan con buenos propósitos. El Profeta (P y B) era conocido por ser alegre y decente al jugar con su familia o bromear con ellos. Por ejemplo, Aisha dijo:

“Una vez el Profeta (P y B) y yo corrimos una carrera y yo gané. Esto fue antes de que yo envejeciera y subiera de peso, luego de lo cual corrimos otra vez y ganó él. Al finalizar la carrera, el Profeta (P y B) me dijo: “Esta (victoria compensa) por aquella (tuya)”.[Transmitido por Ahmed , Abu Dawud, Ibn Hibbaan]

Existen varios relatos del Profeta (P y B) cuando se quedaba en su casa hablándole a su familia, haciéndoles compañía y demostrándoles cariño antes de ir a dormir o antes de realizar el último rezo del día. Por ejemplo, Ibn Abbas narró: “Un día dormí en la casa de Maimuna (su tía y esposa del Profeta (P y B)) y vi al Profeta realizar sus oraciones. Conversó un momento con su esposa y se fue a dormir. Más tarde en la noche, se despertó para rezar como Dios le había decretado”.

Dios dice en el Corán:

“Hay un bello ejemplo en el Mensajero de Dios (de valor y firmeza en la fe) para quienes tienen esperanza en Dios, (anhelan ser recompensados) en el Día del Juicio y recuerdan frecuentemente a Dios”. [33:21]

Por lo tanto, el Profeta (P y B) es el mejor ejemplo a seguir por todos nosotros, los creyentes. Todos los musulmanes deberían seguir los pasos del Profeta (P y B) en todos los asuntos personales y públicos de la vida.

El marido debe guardar para sí los secretos y defectos de su esposa. No debe conversar en público de temas privados del matrimonio, ni siquiera con los amigos más íntimos. Al respecto, el Profeta (P y B) dijo:

“Uno de los peores ante los ojos de Dios el Día de la Resurrección es el hombre que tiene relaciones íntimas con su esposa, o una esposa con su marido, y luego uno de ellos cuenta su privacidad a otros”.[Transmitido por Muslim y otros]

Al igual que el hombre, la mujer casada tiene derecho a pasar la noche con su marido y tener una vida sexual saludable que la satisfaga. El hombre está obligado por la ley Islámica a cumplir los deseos sexuales de su esposa y satisfacer sus deseos para evitar que intente cometer actos ilícitos. Una esposa, como toda mujer, tiene una gran necesidad de ser amada y valorada, que la tengan en cuenta y de cumplir sus deseos físicos naturales.

El Islam prohíbe que un hombre se dedique a realizar actos físicos de adoración, como rezar o ayunar, al extremo que deje de atender las necesidades físicas, sexuales y sociales de su esposa. Salman Al Farisi narró un incidente famoso:

“Un día fui a visitar a mi hermano en la fe Abu Darda y cuando llegué, me saludó su esposa, que estaba muy desalineada. Le pregunté: ‘¿Cuál es tu problema, por qué estás en este estado tan desagradable para tu esposo?’. Ella dijo: ‘Tu hermano Abu Darda no tiene ningún interés en los asuntos mundanales. ¡Se pasa todas las noches rezando y todos los días ayunando!’. Luego vino Abu Darda a darme la bienvenida y me ofreció comida. Le pregunté: ‘¿Por qué no comes conmigo?’. Respondió: ‘Estoy ayunando’. Entonces dije: ‘Por Dios, debes cortar tu ayuno y comer conmigo’. Abu Darda rompió su ayuno y comió conmigo. Pasé esa noche en su casa y lo vi levantarse durante la noche para rezar, pero lo interrumpí diciéndole: ‘Tu cuerpo tiene ciertos derechos sobre ti, tu Señor tiene ciertos derechos sobre ti, y tu familia tiene ciertos derechos sobre ti. Ayuna algunos días y no ayunes otros, acércate a tu esposa (para tener relaciones maritales). Garantízale a cada uno su derecho como corresponde’”.

Justo antes del amanecer, Salman dejó que Abu Darda se levantara a rezar. Ambos se levantaron, realizaron la ablución, rezaron y luego se dirigieron a la mezquita a rezar el Fayr. Cuando terminó la oración, Abu Darda se acercó al Profeta (P y B) y le contó lo que había pasado con Salman y lo que éste le había dicho. El Profeta (P y B) le dijo:

Salman ha hablado con la verdad”. [Transmitido por Bujari y otros]

Con respecto a las necesidades de su esposa, un hombre no debe ausentarse de su hogar por un tiempo demasiado largo. Después de haber consultado a su hija Hafsa, el Califa Omar ibn Al-Jatab dictaminó que el período que una mujer debe esperar pacientemente a su marido es de seis meses.

Abdur Razaq y otros narraron una famosa historia:

“Omar ibn al-Jatab estaba haciendo una ronda nocturna por el pueblo cuando oyó a una mujer lamentarse:

La noche se ha hecho larga y su fin es oscuro y negro.

No puedo dormir desde que no tengo a mi amante con quien jugar.

Si no hubiera un Señor, cuyo Trono está en el Cielo,

esta cama se retorcería, temblaría y se estremecería.

A la mañana siguiente, Omar fue hasta la casa de esa mujer y le preguntó por qué había dicho esa poesía. La mujer le dijo que su marido se había ido en una campaña militar hacía tiempo ya. Luego Omar fue a consultarle a su hija sobre cuánto tiempo una mujer puede ser paciente para esperar a que su esposo regrese. Después de meditarlo un momento, durante el cual la convenció de que este tema era muy importarte para los musulmanes, ella respondió: “Seis meses”. A partir de ese momento, Omar organizó todas las campañas militares para que terminaran en seis meses así todos podrían regresar con sus esposas dentro de ese período de tiempo.

Esto es aproximado, ya que las circunstancias pueden llevar a que ese tiempo sea mayor o menor. La mujer puede tolerar la ausencia de su marido por más de seis meses o puede demandarle que regrese antes que se cumpla ese tiempo. El hombre no puede negarle a su esposa su reclamo legítimo salvo que exista una buena razón que lo justifique. Además, el hombre no podrá tomar ninguna decisión financiera en nombre de su esposa sin su permiso.

El esposo deberá consultarle a su mujer sobre las decisiones importantes en relación a su hogar, sus hijos y otros temas en común. No es aconsejable que el hombre imponga una decisión sobre la familia sin escuchar la opinión de su esposa, siempre y cuando sea una opinión inteligente y correcta. El Profeta de Dios (P y B) nos dio un ejemplo práctico al respecto. El Día del Pacto con la tribu Quraish, el Profeta (P y B) le ordenó a sus compañeros que se raparan las cabezas y que abandonaran su estado de Ihraam, pero fueron lentos y no se apresuraron a cumplirlo. Um Salamah, su esposa, le recomendó que él lo hiciera primero y luego saliera a ver a sus compañeros. El Profeta (P y B) actuó según el consejo de su esposa y cuando los compañeros lo vieron, se apresuraron en cumplir obedientemente.

El marido debe evitar contar cada error insignificante que pueda cometer su esposa. Por ejemplo, el Profeta de Dios (P y B) dijo:

“Un hombre no deberá llegar a su hogar tarde en la noche luego de un viaje (es decir, sin anunciar su llegada con anterioridad)”. [Transmitido por Bujari, Muslim y otros]

El Profeta (P y B) dio esta recomendación para que el marido no encontrara a su mujer desalineada y eso le provocara desagrado. Por supuesto que en la actualidad, el esposo puede comunicarse con su esposa con mayor facilidad para decirle si regresará durante el día o en la noche.

El hombre está obligado a ser bueno, atento y cuidadoso con su esposa. Debe tratarla con honestidad, decencia, paciencia y cuidado, considerando su naturaleza. A la mujer le agrada que la amen y que la cuiden. Su esposo debe demostrarle afecto, amor, aprecio, cuidado y consideración.

El sistema de divorcio en el Islam está diseñado para proteger los derechos e intereses de la mujer y para dar una amplia oportunidad a la reconciliación de la pareja. Más adelante daremos algunos detalles al respecto, por ahora sólo mencionaremos que en el divorcio, así como en el matrimonio, cada uno debe actuar con buen comportamiento para asegurarle a cada parte lo que le corresponde. Dios, Todopoderoso, dice:

“Si la voluntad de divorcio se expresare dos veces, se tendrá aún la posibilidad de reconciliarse debiendo tratar a la mujer benévolamente, o en caso contrario dejarla marchar de buena manera”. [2:229]

Fuente: WomenInIslam.ws