Comparto este texto porque me emociona profundamente. Admiro mucho la sensibilidad, la fe y la forma de escribir de su autora, a quien tuve el placer de conocer hace muchos años (R). Este es mi pequeño homenaje para ella..
Oh, Allah; día a día oriento
mi rostro hacia la ennoblecida Mecca y dirijo mis oraciones hacia Tu casa
sagrada, la Kaaba; e imagino lo maravillosa que será la sensación de estar a
unos pocos metros de ella.
Oh, Allah; sentiré como un
escalofrío recorre mi cuerpo al saber que estoy pisando la tierra que vio nacer
a mi amado Profeta Muhammad, que Tu paz y Tus bendiciones sean con él, Allah;
sentiré como se congelan las lágrimas en mis ojos al sentir el peso de los
pecados sobre mis hombros… Cabizbaja y humillada ante Tu grandeza, Oh Allah,
ante Ti, que Eres El Más Santo, El Supremo Soberano...
Mi espíritu saldrá de mi
cuerpo por unos segundos, para flotar en busca de Tu perdón. Mis oídos no
percibirán sonido alguno, pues en mi imaginación, la multitud se paralizará, y
no habrá nadie entre Tú y yo… Tú, mi Señor, El Único, sin asociados, El Incomparable
y sin paralelo, El Verdadero Grandioso, El Todo Poderoso… y yo, Tu sierva,
pequeña e insignificante, humillada por haber sido injusta conmigo misma...
Oh, Allah, no dejes que
exhale el último soplo de mi corazón sin antes haberte adorado lo mejor que
pueda; pues, ¡Exaltado Seas, realmente no Te adoramos como mereces ser adorado!
¡Oh, Allah, Tú que Eres El
más Generoso; no me prives, ni prives a ninguno de Tus siervos de viajar en
busca de Tu perdón!
¡Oh, Allah, no nos prives de
Tu misericordia; ciertamente esta abarca todo cuanto existe!
¡Oh, Allah! Recíbenos como
invitados en Tu casa Sagrada, recíbenos con Tu infinita Misericordia, recíbenos
con el perdón de nuestros pecados; oh, Allah, Tú que eres El más Compasivo, El
más Misericordioso, El Perdonador y El que esconde las faltas…
Déjanos viajar hacia Tu luz,
permítenos presentarnos ante Ti pronunciando la Talbiyyah y sentir como nuestro
corazón se llena de amor hacia Ti al proclamar Tu grandeza y Tu unicidad…
Ya puedo oírlo, ya puedo
sentirlo…
لَبَّيْكَ اللَّهُمَّ لَبَّيْكَ لَا شَرِيكَ لَكَ لَبَّيْكَ إِنَّ الْحَمْدَ وَالنِّعْمَةَ لَكَ وَالْمُلْكَ لَا شَرِيكَ لَكَ
Labbaika
Allahumma labbaik, labbaika la sharika laka labbaik, inna-l-hamda wan-ni’mata
laka walmulk, la sharika lak.
“Aquí estoy, Oh
Allah, en respuesta a Tu mandato. Aquí estoy. Aquí estoy, Tú no tienes
copartícipe, aquí estoy.
Ciertamente,
todas las alabanzas, la benevolencia y la soberanía Te pertenecen. Tú no tienes
copartícipe”.
¡Oh, Allah, haznos de
aquellos que respondan a Tu llamada, haznos peregrinar hacia la Casa Sagrada,
para adorarte y suplicarte!
¡Y haznos regresar con la
pureza que nos otorgaste al salir del vientre de nuestras madres, aquella
pureza que nosotros mismos, con el paso de los años, fuimos contaminando
mediante la acumulación de pecados en nuestros corazones!
Atestiguo que nadie merece
ser adorado excepto Tú, oh Allah, y que Muhammad es Tu siervo y mensajero.
Esperando Tu
llamada, ¡Oh, Allah!...
Texto original publicado en el blog Muslimah’s Diary.
Título original: “Esperando Tu llamada...”
Fecha de publicación: 19 de octubre de 2012.
Fuente:
https://diariodeunamusulmana.blogspot.com/2012/10/esperando-tu-llamadaohallah.html
Todo el mérito y la autoría del texto corresponden a su
autora original.

No hay comentarios:
Publicar un comentario