viernes, 7 de agosto de 2026

El suicidio en el Islam: no pierdas la esperanza en la misericordia de Allah


La vida es uno de los mayores regalos que Allah ha concedido al ser humano. No somos sus dueños absolutos. Nuestra vida es una amanah, una responsabilidad confiada por Allah, que debemos proteger y utilizar para adorarlo, hacer el bien y prepararnos para la otra vida.

El Islam reconoce que el ser humano puede pasar por momentos de dolor, tristeza, enfermedad, pérdida y desesperación. Aun así, quitarse la vida está estrictamente prohibido.

Allah dice:

«No os matéis a vosotros mismos. Ciertamente, Allah es Misericordioso con vosotros».

Corán, sura An-Nisa, 4:29. Traducción aproximada del significado.

Esta aleya contiene una prohibición clara, pero también termina recordando la misericordia de Allah. Allah no abandona a quien sufre. Incluso durante el dolor más intenso, la puerta de la ayuda, la súplica, el arrepentimiento y la esperanza sigue abierta.

No debemos desear la muerte

El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, dijo:

«Que ninguno de vosotros desee la muerte. Si es una persona que hace el bien, quizás viva y aumente sus buenas obras. Y si es una persona que obra mal, quizás abandone el mal y se arrepienta».

Sunan an-Nasa’i 1818. Hadiz clasificado como sahih.

Mientras una persona sigue viva, todavía posee oportunidades.

Puede aumentar sus buenas acciones.

Puede pedir perdón.

Puede reparar el daño causado.

Puede cambiar su conducta.

Puede acercarse de nuevo a Allah.

Puede recibir una ayuda que todavía no ha llegado.

La muerte pone fin a esas oportunidades. Por eso, el creyente no debe pedir la muerte debido a una dificultad.

El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, enseñó esta súplica:

«Oh Allah, mantenme con vida mientras la vida sea mejor para mí, y hazme morir cuando la muerte sea mejor para mí».

Sahih al-Bujari 5671.

Con esta súplica, el creyente deja su vida y su muerte en manos de Allah, quien conoce lo que nosotros desconocemos.

El suicidio es un pecado mayor

Los textos del Corán y la Sunna contienen advertencias graves sobre el suicidio.

Allah dice, después de prohibir que una persona se quite la vida:

«Y quien lo haga con transgresión e injusticia será introducido en el Fuego. Eso es fácil para Allah».

Corán, sura An-Nisa, 4:30. Traducción aproximada del significado.

El Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, también advirtió que quien se quite la vida será castigado por ello el Día de la Resurrección.

Estas advertencias muestran la gravedad del suicidio. La persona no escapa de sus problemas al morir. Se presenta ante Allah después de haber terminado deliberadamente la vida que Él le había confiado.

¿Significa esto que permanecerá eternamente en el Infierno?

No debemos afirmar que una persona musulmana concreta está condenada eternamente.

El suicidio es un pecado mayor, pero cometerlo no expulsa automáticamente a una persona del Islam. Los eruditos explican que el musulmán que comete este pecado queda bajo el juicio de Allah. Allah puede castigarlo o perdonarlo según Su conocimiento, Su justicia y Su misericordia.

Por eso, un musulmán que muere por suicidio sigue recibiendo el lavado ritual, el sudario, el entierro musulmán y la oración funeraria. Su familia también puede pedir a Allah que lo perdone y tenga misericordia de él.

No conocemos por completo el sufrimiento, la comprensión, el estado mental ni la responsabilidad de una persona en sus últimos momentos. Solo Allah posee ese conocimiento.

Debemos condenar la acción, pero no insultar a la persona ni tratar con crueldad a su familia.

La desesperación no viene de Allah

Una persona puede pensar que ha pecado demasiado, que su situación nunca mejorará o que Allah ya no desea perdonarla.

El Corán rechaza esa desesperación.

Allah dice:

«¡Oh, siervos Míos que habéis cometido excesos contra vosotros mismos! No desesperéis de la misericordia de Allah. Allah perdona todos los pecados. Él es el Perdonador, el Misericordioso».

Corán, sura Az-Zumar, 39:53. Traducción aproximada del significado.

Mientras una persona esté viva, puede volver a Allah.

Ningún pecado debe hacerle creer que el arrepentimiento ya no sirve.

Ninguna dificultad dura para siempre.

Ninguna noche elimina la llegada de un nuevo día.

Ningún ser humano conoce las bendiciones que Allah todavía puede haber escrito para su futuro.

La fe no significa sufrir en silencio

Una persona que siente deseos de morir necesita apoyo, protección y compañía.

No debe permanecer sola con esos pensamientos.

Debe hablar con una persona de confianza, un familiar, un médico, un profesional de la salud mental, un imam responsable o los servicios de emergencia.

Pedir ayuda no contradice el tawakkul. El creyente confía en Allah y utiliza los medios permitidos que Allah ha puesto a su alcance.

También debemos prestar atención a quienes nos rodean.

No debemos responder a su dolor diciendo únicamente que les falta fe.

No debemos avergonzarlos.

No debemos ignorar sus palabras.

Debemos escuchar, acompañar, proteger y buscar ayuda adecuada.

La vida todavía contiene oportunidades

Mientras tengas vida, todavía puedes realizar una buena acción.

Todavía puedes hacer una súplica.

Todavía puedes arrepentirte.

Todavía puedes reconciliarte con alguien.

Todavía puedes recibir una respuesta que estabas esperando.

Todavía puedes conocer una tranquilidad que ahora no consigues ver.

El dolor puede hacer que una persona piense que su situación nunca cambiará. Pero nuestro conocimiento es limitado. Allah conoce el presente y el futuro.

Pedimos a Allah que proteja nuestras vidas, fortalezca nuestros corazones, alivie a quienes sufren, perdone a quienes han muerto y nos impida perder la esperanza en Su misericordia.

Oh Allah, mantennos con vida mientras la vida sea mejor para nosotros y haznos morir cuando la muerte sea mejor para nosotros.

Amin.

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Suicide in Islam: Do Not Lose Hope in Allah’s Mercy

Life is one of the greatest gifts Allah has granted to the human being. We are not its absolute owners. Our life is an amanah, a trust and responsibility given to us by Allah, which we must protect and use to worship Him, do good deeds, and prepare for the Hereafter.

Islam recognises that a person may experience periods of pain, sadness, illness, loss, and despair. Even so, taking one’s own life is strictly forbidden.

Allah says:

“Do not kill yourselves. Indeed, Allah is Most Merciful to you.”

Qur’an, Surah An-Nisa, 4:29. Approximate translation of the meaning.

This verse contains a clear prohibition, but it also ends by reminding us of Allah’s mercy. Allah does not abandon those who are suffering. Even during the most intense pain, the door to help, supplication, repentance, and hope remains open.

We Should Not Wish for Death

The Messenger of Allah, peace and blessings be upon him, said:

“None of you should wish for death. If he is a person who does good, perhaps he will live longer and increase his good deeds. If he is a person who does wrong, perhaps he will stop doing wrong and repent.”

Sunan an-Nasa’i 1818. The hadith is classified as sahih.

As long as a person remains alive, opportunities still remain.

They may increase their good deeds.

They may ask for forgiveness.

They may repair the harm they have caused.

They may change their behaviour.

They may draw closer to Allah again.

They may receive help which has not yet arrived.

Death brings these opportunities to an end. For this reason, a believer should not ask for death because of a hardship.

The Prophet, peace and blessings be upon him, taught this supplication:

“O Allah, keep me alive as long as life is better for me, and cause me to die when death is better for me.”

Sahih al-Bukhari 5671.

Through this supplication, the believer leaves their life and death in the hands of Allah, who knows what we do not know.

Suicide Is a Major Sin

The texts of the Qur’an and Sunnah contain serious warnings concerning suicide.

After forbidding people from taking their own lives, Allah says:

“And whoever does this through aggression and injustice, We will cast them into the Fire. And this is easy for Allah.”

Qur’an, Surah An-Nisa, 4:30. Approximate translation of the meaning.

The Prophet, peace and blessings be upon him, also warned that whoever takes their own life will be punished for it on the Day of Resurrection.

These warnings demonstrate the seriousness of suicide. A person does not escape their problems through death. They appear before Allah after deliberately ending the life He entrusted to them.

Does This Mean They Will Remain in Hell Forever?

We must not declare that a specific Muslim is condemned to remain in Hell forever.

Suicide is a major sin, but committing it does not automatically remove a person from Islam. Scholars explain that a Muslim who commits this sin remains under Allah’s judgement. Allah may punish or forgive them according to His knowledge, justice, and mercy.

For this reason, a Muslim who dies by suicide still receives the ritual washing, shrouding, Muslim burial, and funeral prayer. Their family may also ask Allah to forgive them and have mercy upon them.

We do not fully know a person’s suffering, understanding, mental state, or level of responsibility during their final moments. Allah alone possesses this knowledge.

We must condemn the action, but we must not insult the person or treat their family with cruelty.

Despair Does Not Come From Allah

A person may believe that they have sinned too much, that their situation will never improve, or that Allah no longer wishes to forgive them.

The Qur’an rejects such despair.

Allah says:

“O My servants who have transgressed against themselves, do not despair of Allah’s mercy. Indeed, Allah forgives all sins. He is truly the Most Forgiving, the Most Merciful.”

Qur’an, Surah Az-Zumar, 39:53. Approximate translation of the meaning.

As long as a person remains alive, they may return to Allah.

No sin should make them believe that repentance is no longer accepted.

No hardship lasts forever.

No night prevents the arrival of a new day.

No human being knows the blessings Allah may still have written for their future.

Faith Does Not Mean Suffering in Silence

A person who feels a desire to die needs support, protection, and companionship.

They should not remain alone with these thoughts.

They should speak to someone they trust, a family member, a doctor, a mental health professional, a responsible imam, or the emergency services.

Seeking help does not contradict tawakkul. A believer places their trust in Allah while using the lawful means Allah has placed within their reach.

We must also pay attention to those around us.

We should not respond to their pain by saying only that they lack faith.

We should not shame them.

We should not ignore their words.

We must listen, remain beside them, protect them, and seek suitable help.

Life Still Contains Opportunities

As long as you are alive, you may still perform a good deed.

You may still make a supplication.

You may still repent.

You may still reconcile with someone.

You may still receive an answer you have been waiting for.

You may still experience a peace which you are unable to see at this moment.

Pain may make a person believe that their situation will never change. Our knowledge is limited. Allah knows both the present and the future.

We ask Allah to protect our lives, strengthen our hearts, bring relief to those who are suffering, forgive those who have died, and prevent us from losing hope in His mercy.

O Allah, keep us alive as long as life is better for us, and cause us to die when death is better for us.

Amin.

lunes, 3 de agosto de 2026

Amal

 ‘Amal en el Islam: el valor de nuestras acciones


En árabe, la palabra ‘amal, عمل, significa acción, obra o trabajo. Su plural es a‘mal, أعمال.

Las acciones ocupan un lugar central en el Islam. Cada persona responde ante Allah por lo que hace, y sus obras serán pesadas con absoluta justicia el Día del Juicio.

Allah dice:

«Ese Día, el pesaje será justo. Aquellos cuyas balanzas sean pesadas serán quienes alcancen el éxito».

Corán, sura Al-A‘raf, 7:8. Traducción aproximada del significado.

Nuestras acciones tienen consecuencias en nuestra vida, en las personas que nos rodean y en nuestra relación con Allah. También forman parte de aquello por lo que seremos juzgados en la otra vida.

La importancia de la intención

En el Islam, una acción no se valora únicamente por su apariencia. La intención, llamada niyyah, ocupa un lugar esencial.

El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo:

«Las acciones dependen de las intenciones, y cada persona recibirá según aquello que haya tenido intención de hacer».

Sahih al-Bujari 1 y Sahih Muslim 1907a.

Dos personas podrían realizar la misma acción, pero recibir una recompensa diferente debido a sus intenciones.

Una persona podría dar caridad buscando complacer a Allah. Otra podría hacerlo únicamente para obtener elogios, prestigio o reconocimiento.

La sinceridad convierte una acción cotidiana permitida en una forma de adoración. Comer, trabajar, estudiar o cuidar de la familia pueden ser acciones recompensadas cuando se realizan con una intención correcta.

La buena intención no convierte una acción prohibida en una acción correcta

La intención sincera es necesaria, pero no basta por sí sola.

Una acción recta debe ser lícita y estar de acuerdo con las enseñanzas del Islam. Una persona no puede cometer una injusticia y afirmar que su intención era buena.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, enseñó que una práctica religiosa contraria a su enseñanza debe rechazarse.

Por tanto, una obra aceptada debe realizarse:

• Con una intención sincera por Allah.

• De una manera permitida por Allah.

• Siguiendo la guía del Corán y la Sunna.

‘Amal salih: la obra recta

‘Amal salih, عمل صالح, significa obra buena, recta o justa.

Es una acción realizada con fe, sinceridad y obediencia a Allah.

Allah promete una vida buena y una gran recompensa a quienes tienen fe y realizan obras rectas.

Entre los ejemplos de ‘amal salih se encuentran:

• Realizar la oración con devoción.

• Dar el zakat obligatorio.

• Dar sadaqah voluntariamente.

• Ayunar durante el mes de Ramadán.

• Decir la verdad.

• Ayudar a una persona necesitada.

• Honrar y tratar bien a los padres.

• Cuidar de la familia.

• Cumplir las promesas.

• Perdonar cuando sea apropiado.

• Defender a quien sufre una injusticia.

• Actuar con honestidad en el trabajo.

• Tratar a los demás con justicia y misericordia.

El Islam enseña que ninguna buena acción debe despreciarse.

El Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, explicó que sonreír a otra persona, orientar a quien está perdido y retirar algo peligroso del camino son formas de caridad.

Una sonrisa sincera, una palabra amable, un saludo o una pequeña ayuda pueden tener un gran valor ante Allah.

‘Amal sayyi’: la mala acción

‘Amal sayyi’, عمل سيئ, significa obra mala o acción incorrecta.

También se utiliza el término sayyi’ah, سيئة, para referirse a una mala acción, una falta o un pecado.

Una mala acción es aquella que implica desobedecer a Allah, perjudicar a otras personas o cometer una injusticia contra uno mismo.

Entre sus ejemplos se encuentran:

• Mentir.

• Robar.

• Engañar.

• Romper una promesa deliberadamente.

• Oprimir o perjudicar a otras personas.

• Actuar con arrogancia.

• Ser injusto o desagradecido.

• Descuidar deliberadamente las obligaciones religiosas.

• Acusar falsamente a una persona.

• Difundir rumores.

• Hablar mal de alguien a sus espaldas.

• Utilizar palabras crueles o humillantes.

• Aprovecharse de la debilidad de otra persona.

La ghibah y la calumnia

La ghibah consiste en mencionar a una persona, cuando no está presente, de una manera que le disgustaría.

El Profeta explicó que, si lo dicho es verdadero, se trata de ghibah. Si es falso, se convierte en calumnia o buhtan.

Esto significa que decir la verdad sobre alguien no siempre justifica hablar de esa persona. La verdad también puede utilizarse para humillar, dañar o destruir la reputación de alguien.

No todas las acciones pertenecen únicamente a estas dos categorías

No todas las acciones permitidas son necesariamente obras rectas o pecados.

Existen acciones cotidianas permitidas, llamadas mubah, como elegir un alimento permitido, descansar o realizar una actividad de ocio lícita.

Estas acciones pueden convertirse en obras recompensadas cuando se realizan con una buena intención.

Por ejemplo, dormir es una acción permitida. Dormir con la intención de recuperar fuerzas para rezar, trabajar honestamente o cuidar de la familia puede aportar recompensa.

El arrepentimiento y la misericordia de Allah

Todos los seres humanos cometen errores. El Islam no enseña que una persona deba perder la esperanza después de pecar.

Allah dice:

«No desesperéis de la misericordia de Allah. Allah perdona todos los pecados. Él es el Perdonador, el Misericordioso».

Corán, sura Az-Zumar, 39:53. Traducción aproximada del significado.

El arrepentimiento sincero, tawbah, implica:

• Reconocer el pecado.

• Sentir arrepentimiento.

• Abandonar la mala acción.

• Pedir perdón a Allah.

• Tener la intención sincera de no repetirla.

• Devolver los derechos o reparar el daño causado a otras personas.

La puerta del arrepentimiento permanece abierta. Una mala acción no debe conducir a la desesperación, sino al arrepentimiento y al cambio.

Cada acción cuenta

La vida está formada por pequeñas acciones repetidas cada día.

Antes de actuar, el creyente puede preguntarse:

¿Es esta acción permitida?

¿Mi intención es sincera?

¿Esta acción agrada a Allah?

¿Beneficia o perjudica a otra persona?

¿Estoy siendo justo?

¿Me acercará a Allah o me alejará de Él?

Allah conoce nuestras acciones visibles, nuestras palabras, nuestras decisiones y aquello que guardamos en el corazón.

Una obra pequeña realizada con sinceridad puede tener un gran valor. Una acción aparentemente importante realizada por orgullo puede perder su recompensa.

Pidamos a Allah que purifique nuestras intenciones, acepte nuestras buenas acciones, perdone nuestras faltas y nos guíe hacia aquello que le agrada.

Amin.


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‘Amal in Islam: the value of our deeds


In Arabic, the word ‘amal, عمل, means an action, deed or work. Its plural is a‘mal, أعمال.

Actions hold a central place in Islam. Every person is accountable to Allah for what they do, and their deeds will be weighed with complete justice on the Day of Judgment.

Allah says:

“The weighing on that Day will be just. Those whose scales are heavy will be the successful.”

Quran, Surah Al-A‘raf, 7:8. Approximate translation of the meaning.

Our actions affect our lives, the people around us and our relationship with Allah. They will also form part of what we are judged for in the Hereafter.

The importance of intention

In Islam, an action is not valued only by its outward appearance. Intention, known as niyyah, has an essential role.

Prophet Muhammad, peace and blessings be upon him, said:

“Deeds depend upon intentions, and every person will receive according to what they intended.”

Sahih al-Bukhari 1 and Sahih Muslim 1907a.

Two people might perform the same action but receive a different reward because of their intentions.

One person might give charity to please Allah. Another might give only to receive praise, recognition or status.

A sincere intention may turn an ordinary lawful activity into an act of worship. Eating, working, studying and caring for one’s family may become rewarded actions when performed with the right intention.

A good intention does not make a prohibited action acceptable

A sincere intention is necessary, but it is not enough by itself.

A righteous action must be lawful and consistent with the teachings of Islam. A person cannot commit an injustice and claim that their intention was good.

The Prophet, peace and blessings be upon him, taught that a religious practice which does not agree with his guidance is rejected.

An accepted deed should therefore be performed:

• With a sincere intention for Allah.

• In a way permitted by Allah.

• According to the guidance of the Quran and Sunnah.

‘Amal salih: the righteous deed

‘Amal salih, عمل صالح, means a good, righteous or upright deed.

It is an action performed with faith, sincerity and obedience to Allah.

Allah promises a good life and a great reward to those who believe and perform righteous deeds.

Examples of ‘amal salih include:

• Performing the prayer with devotion.

• Giving the obligatory zakat.

• Giving voluntary sadaqah.

• Fasting during Ramadan.

• Speaking the truth.

• Helping someone in need.

• Honouring and treating one’s parents well.

• Caring for one’s family.

• Keeping promises.

• Forgiving when appropriate.

• Defending someone who is being treated unjustly.

• Acting honestly at work.

• Treating others with justice and mercy.

Islam teaches us not to consider any good deed insignificant.

The Prophet, peace and blessings be upon him, explained that smiling at another person, guiding someone who is lost and removing something harmful from a path are forms of charity.

A sincere smile, a kind word, a greeting or a small act of help may have great value before Allah.

‘Amal sayyi’: the bad deed

‘Amal sayyi’, عمل سيئ, means a bad or wrongful deed.

The term sayyi’ah, سيئة, is also used to describe a bad action, wrongdoing or sin.

A bad deed is an action which involves disobeying Allah, harming another person or wronging one’s own soul.

Examples include:

• Lying.

• Stealing.

• Cheating.

• Deliberately breaking a promise.

• Oppressing or harming other people.

• Acting arrogantly.

• Behaving unjustly or ungratefully.

• Deliberately neglecting religious obligations.

• Falsely accusing another person.

• Spreading rumours.

• Speaking badly about someone behind their back.

• Using cruel or humiliating words.

• Taking advantage of another person’s weakness.

Ghibah and slander

Ghibah means mentioning another person, while they are absent, in a way they would dislike.

The Prophet explained that when what is said is true, it is ghibah. When it is false, it becomes slander or buhtan.

This means that speaking truthfully about someone does not always make the conversation acceptable. The truth may also be used to humiliate, harm or destroy another person’s reputation.

Not every action belongs only to these two categories

Not every lawful action is necessarily a righteous deed or a sin.

There are ordinary permitted actions, known as mubah, such as choosing lawful food, resting or taking part in lawful entertainment.

These actions may become rewarded deeds when performed with a good intention.

Sleeping, for example, is a permitted action. Sleeping with the intention of gaining strength to pray, work honestly or care for one’s family may bring reward.

Repentance and Allah’s mercy

Every human being makes mistakes. Islam does not teach people to lose hope after committing a sin.

Allah says:

“Do not despair of Allah’s mercy. Allah forgives all sins. He is the All-Forgiving, the Most Merciful.”

Quran, Surah Az-Zumar, 39:53. Approximate translation of the meaning.

Sincere repentance, tawbah, involves:

• Recognising the sin.

• Feeling genuine regret.

• Leaving the wrongful action.

• Asking Allah for forgiveness.

• Sincerely intending not to repeat it.

• Returning people’s rights or repairing the harm caused to them.

The door of repentance remains open. A bad deed should not lead to despair. It should lead to repentance and change.

Every deed matters

Life is formed by small actions repeated each day.

Before acting, a believer may ask:

Is this action lawful?

Is my intention sincere?

Does this action please Allah?

Will it benefit or harm another person?

Am I behaving justly?

Will this bring me closer to Allah or take me further away?

Allah knows our visible actions, our words, our decisions and what we keep within our hearts.

A small deed performed sincerely may have great value. An impressive action performed out of pride may lose its reward.

We ask Allah to purify our intentions, accept our good deeds, forgive our mistakes and guide us towards everything that pleases Him.

Ameen.

sábado, 25 de julio de 2026

Esperando Tu llamada...

Comparto este texto porque me emociona profundamente. Admiro mucho la sensibilidad, la fe y la forma de escribir de su autora, a quien tuve el placer de conocer hace muchos años (R). Este es mi pequeño homenaje para ella..

Oh, Allah; día a día oriento mi rostro hacia la ennoblecida Mecca y dirijo mis oraciones hacia Tu casa sagrada, la Kaaba; e imagino lo maravillosa que será la sensación de estar a unos pocos metros de ella.


Oh, Allah; sentiré como un escalofrío recorre mi cuerpo al saber que estoy pisando la tierra que vio nacer a mi amado Profeta Muhammad, que Tu paz y Tus bendiciones sean con él, Allah; sentiré como se congelan las lágrimas en mis ojos al sentir el peso de los pecados sobre mis hombros… Cabizbaja y humillada ante Tu grandeza, Oh Allah, ante Ti, que Eres El Más Santo, El Supremo Soberano...


Mi espíritu saldrá de mi cuerpo por unos segundos, para flotar en busca de Tu perdón. Mis oídos no percibirán sonido alguno, pues en mi imaginación, la multitud se paralizará, y no habrá nadie entre Tú y yo… Tú, mi Señor, El Único, sin asociados, El Incomparable y sin paralelo, El Verdadero Grandioso, El Todo Poderoso… y yo, Tu sierva, pequeña e insignificante, humillada por haber sido injusta conmigo misma...


Oh, Allah, no dejes que exhale el último soplo de mi corazón sin antes haberte adorado lo mejor que pueda; pues, ¡Exaltado Seas, realmente no Te adoramos como mereces ser adorado!

¡Oh, Allah, Tú que Eres El más Generoso; no me prives, ni prives a ninguno de Tus siervos de viajar en busca de Tu perdón!

¡Oh, Allah, no nos prives de Tu misericordia; ciertamente esta abarca todo cuanto existe!

¡Oh, Allah! Recíbenos como invitados en Tu casa Sagrada, recíbenos con Tu infinita Misericordia, recíbenos con el perdón de nuestros pecados; oh, Allah, Tú que eres El más Compasivo, El más Misericordioso, El Perdonador y El que esconde las faltas…

Déjanos viajar hacia Tu luz, permítenos presentarnos ante Ti pronunciando la Talbiyyah y sentir como nuestro corazón se llena de amor hacia Ti al proclamar Tu grandeza y Tu unicidad…


Ya puedo oírlo, ya puedo sentirlo…


لَبَّيْكَ اللَّهُمَّ لَبَّيْكَ لَا شَرِيكَ لَكَ لَبَّيْكَ إِنَّ الْحَمْدَ وَالنِّعْمَةَ لَكَ وَالْمُلْكَ لَا شَرِيكَ لَكَ

Labbaika Allahumma labbaik, labbaika la sharika laka labbaik, inna-l-hamda wan-ni’mata laka walmulk, la sharika lak.

“Aquí estoy, Oh Allah, en respuesta a Tu mandato. Aquí estoy. Aquí estoy, Tú no tienes copartícipe, aquí estoy.

Ciertamente, todas las alabanzas, la benevolencia y la soberanía Te pertenecen. Tú no tienes copartícipe”.


¡Oh, Allah, haznos de aquellos que respondan a Tu llamada, haznos peregrinar hacia la Casa Sagrada, para adorarte y suplicarte!

¡Y haznos regresar con la pureza que nos otorgaste al salir del vientre de nuestras madres, aquella pureza que nosotros mismos, con el paso de los años, fuimos contaminando mediante la acumulación de pecados en nuestros corazones!


Atestiguo que nadie merece ser adorado excepto Tú, oh Allah, y que Muhammad es Tu siervo y mensajero.


Esperando Tu llamada, ¡Oh, Allah!...


Texto original publicado en el blog Muslimah’s Diary.

Título original: “Esperando Tu llamada...”

Fecha de publicación: 19 de octubre de 2012.

Fuente:
https://diariodeunamusulmana.blogspot.com/2012/10/esperando-tu-llamadaohallah.html

Todo el mérito y la autoría del texto corresponden a su autora original.

 


jueves, 19 de febrero de 2026

La Importancia de la Gratitud en el Islam

 

El Islam nos enseña que la gratitud (shukr) es una de las cualidades más amadas por Allah. Agradecer a nuestro Creador y reconocer Sus bendiciones fortalece nuestra fe y nos acerca a Él.

Allah dice en el Corán:

"Si sois agradecidos, os daré más, pero si sois ingratos, Mi castigo será severo."
(Surah Ibrahim, 14:7)

El Profeta Muhammad () también nos enseñó a practicar la gratitud en todo momento. A pesar de sus dificultades, él siempre expresaba su agradecimiento a Allah y alentaba a sus seguidores a hacer lo mismo.

Maneras de practicar la gratitud:

  • Recordar y decir Alhamdulillah en todo momento.
  • Agradecer a las personas que nos ayudan, ya que el Profeta () dijo: "El que no agradece a la gente, no agradece a Allah" (Tirmidhi, 1954).
  • Reflexionar sobre las bendiciones diarias y hacer du'a para pedir que Allah nos mantenga agradecidos.

Que Allah nos haga de los agradecidos. Amin.


jueves, 10 de abril de 2025

El entierro en el Islam: guía paso a paso según el Corán y la Sunnah

El Islam otorga una gran dignidad al ser humano, incluso después de la muerte. El proceso de entierro es un acto de misericordia y honra al difunto, basado en el Corán y la práctica profética (Sunnah). A continuación, presentamos una guía detallada sobre lo que debe hacerse tras el fallecimiento de un musulmán, paso a paso, con sus respectivas evidencias.

 

1. Al morir el musulmán: ¿qué se debe hacer primero?

a) Cerrar los ojos y cubrir el cuerpo

Dalil: El Profeta dijo:

«Cuando el alma es llevada, los ojos la siguen».

— Sahih Muslim, 920

Se recomienda cerrar los ojos del fallecido, cubrir su cuerpo con una tela limpia, y apurarse en los preparativos del entierro.

«Acelerad el entierro del difunto...»

— Sahih al-Bujari, 1315

 

2. El lavado del cuerpo (Ghusl al-Mayt)

El cuerpo debe ser lavado de manera ritual, como lo hacía el Profeta con los fallecidos.

a) ¿Quién puede lavar al difunto?

Preferiblemente sus familiares o personas piadosas del mismo sexo.

El esposo o la esposa pueden lavar a su cónyuge.

Dalil: El Profeta dijo a Aisha:

«Si tú mueres antes que yo, yo te lavaré, te amortajaré y oraré por ti».

— Ibn Mājah, 1465 (hasan)

b) Método del lavado

Colocar el cuerpo en un lugar limpio y privado.

Cubrir las partes íntimas con una tela.

Lavar con agua y sidr (hojas de loto trituradas o jabón natural).

Lavar primero el lado derecho y luego el izquierdo.

Repetir 3 veces o más si es necesario.

En el último lavado, se puede usar algo de alcanfor.

«Lavadla tres, cinco o más veces, con agua y hojas de sidr... y poned alcanfor en la última vez».

— Sahih al-Bujari, 1253

 

3. El amortajamiento (Kafan)

El difunto debe ser envuelto en telas blancas limpias y sin costuras (preferiblemente de algodón).

a) ¿Cuántas capas?

Hombre: Tres piezas de tela.

Mujer: Cinco piezas (incluye pañuelo y vestido).

«Amortajadlo con tres telas blancas...».

— Sahih al-Bujari, 1264

 

4. La oración fúnebre (Salat al-Yanáza)

a) ¿Cómo se realiza?

No hay ruku‘ ni sujud.

Se realiza de pie, con 4 takbirat (Allahu Akbar).

Es una súplica por el difunto.

El Profeta oró por el difunto con cuatro takbir.

— Sahih Muslim, 954

b) Qué se dice en cada parte:

Primera takbirah: Al-Fātiha.

Segunda takbirah: Salawat (como en la oración: Allahumma salli 'ala Muhammad...).

Tercera takbirah: Du'a por el difunto.

Ejemplo:

«Allahumma ighfir lahu, warhamhu, wa ‘āfihi, wa‘fu ‘anhu…»

(¡Oh Allah! Perdónalo, ten misericordia de él, concédele bienestar…).

Cuarta takbirah: Silencio breve, luego se da el taslim.

 

5. El entierro en la tumba

a) La Sunnah es enterrar, no incinerar

«De ella os creamos, a ella os devolvemos, y de ella os sacaremos una vez más»

— Corán 20:55

b) Colocar el cuerpo sobre el lado derecho, mirando a la qibla.

El Profeta colocaba a sus difuntos sobre su lado derecho, mirando hacia la Meca.

— Sunan Abi Dawud, 3214

c) Recomendaciones al poner el cuerpo en la tumba:

«Bismillahi wa 'ala millati Rasulillah»

(En el nombre de Allah y conforme a la religión del Mensajero de Allah).

— Sunan Ibn Mājah, 1550

 

6. ¿Qué pueden hacer las mujeres?

a) ¿Pueden asistir al entierro?

Sí, pero el Profeta inicialmente desaconsejaba la presencia constante de mujeres en el cementerio debido a la emoción excesiva.

«El Mensajero de Allah maldijo a las mujeres que visitan frecuentemente las tumbas...»

— Sunan al-Tirmidhi, 1056 (hasan)

Sin embargo, más adelante, permitió visitar las tumbas con reverencia.

«Antes os prohibí visitar las tumbas, pero ahora hacedlo...»

— Sahih Muslim, 977

b) ¿Pueden hacer du‘a y llorar?

Sí, siempre que no haya lamentos excesivos o gestos de desesperación.

El Profeta lloró por su hijo Ibrāhīm y dijo:

«El corazón se entristece y los ojos derraman lágrimas…»

— Sahih al-Bujari, 1303

 

7. ¿Qué hacer después del entierro?

Hacer du‘a por el fallecido.

Dar caridad en su nombre.

Recordar que el alma ya ha iniciado el Barzakh (la vida intermedia).

«Cuando muere el hijo de Adán, cesan sus obras excepto tres: una sadaqah continua, conocimiento útil, o un hijo piadoso que haga du‘a por él».

— Sahih Muslim, 1631

 

Conclusión

El entierro islámico es una manifestación de misericordia, dignidad y fe. Al seguir el ejemplo del Profeta , no sólo honramos al difunto, sino que también obtenemos recompensa por cumplir con este deber colectivo (fard kifayah).

 

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Islamic Burial: A Step-by-Step Guide Based on the Qur’an
and Sunnah

Islam grants immense dignity to the human being, even after death. The burial process is an act of mercy and honor for the deceased, grounded in the Qur’an and the authentic Sunnah of the Prophet . Below is a step-by-step guide explaining what should be done after a Muslim passes away, with clear references and evidences (dalil).

 

1. At the moment of death: What should be done first?

a) Closing the eyes and covering the body

Dalil: The Prophet said:

“When the soul is taken, the eyes follow it.”

— Sahih Muslim, 920

It is recommended to gently close the eyes of the deceased, cover the body with a clean cloth, and begin the burial process without delay.

“Hasten with the funeral…”

— Sahih al-Bukhari, 1315

 

2. Washing the body (Ghusl al-Mayt)

The body of the deceased must be ritually washed, following the practice of the Prophet .

a) Who should wash the deceased?

Preferably, righteous family members of the same gender.

A husband or wife may wash their spouse.

Dalil: The Prophet said to Aisha:

“If you die before me, I will wash you, shroud you, and pray for you.”

— Ibn Mājah, 1465 (hasan)

b) How to wash the body

Place the body in a clean and private area.

Cover the awrah (private parts) with a cloth.

Wash with water and sidr (lote leaves or natural soap).

Start with the right side, then the left.

Repeat three times or more if necessary.

In the final wash, add some camphor.

“Wash her three, five, or more times with water and lote leaves… and use camphor in the last wash.”

— Sahih al-Bukhari, 1253

 

3. Shrouding the body (Kafan)

The deceased is to be wrapped in clean, white, seamless cloths.

a) Number of pieces

Men: Three white sheets.

Women: Five pieces (including headscarf and a dress).

“Shroud him in three white cloths…”

— Sahih al-Bukhari, 1264

 

4. The Funeral Prayer (Salat al-Janazah)

a) How is it performed?

No bowing (ruku‘) or prostration (sujood).

Performed while standing, with four takbirs (Allahu Akbar).

It is a prayer for forgiveness for the deceased.

The Prophet prayed over the deceased with four takbirs.

— Sahih Muslim, 954

b) What to say:

First takbir: Recite Al-Fātiha.

Second takbir: Send salawat (peace and blessings) upon the Prophet .

Third takbir: Supplicate for the deceased.

Example:

“Allahumma ighfir lahu, warhamhu, wa ‘āfihi, wa‘fu ‘anhu…”

(O Allah, forgive him, have mercy on him, grant him peace and pardon him…)

Fourth takbir: Brief silent pause, then end with taslim (salutation).

 

5. Burial in the grave

a) Burial—not cremation—is the Sunnah

“From the earth We created you, into it We shall return you, and from it We shall bring you forth once more.”

— Qur’an 20:55

b) Place the body on its right side, facing the Qiblah

The Prophet would place the deceased on their right side facing Makkah.

— Sunan Abi Dawud, 3214

c) What to say when placing the body in the grave:

“Bismillahi wa ‘ala millati Rasulillah”

(In the name of Allah and upon the way of the Messenger of Allah)

— Sunan Ibn Mājah, 1550

 

6. What about women?

a) Can women attend the burial?

Yes, but the Prophet initially discouraged frequent visits to cemeteries by women due to emotional vulnerability.

“The Messenger of Allah cursed the women who frequently visit graves…”

— Sunan al-Tirmidhi, 1056 (hasan)

However, he later permitted visiting graves with respect and reflection.

“I had forbidden you from visiting the graves, but now do so…”

— Sahih Muslim, 977

b) Can women cry and make du‘a?

Yes, as long as there is no excessive wailing or un-Islamic expressions of grief.

The Prophet cried over his son Ibrāhīm and said:

“The eyes shed tears, the heart feels sorrow, but we do not say except what pleases our Lord.”

— Sahih al-Bukhari, 1303

 

7. After the burial

Continue making du‘a for the deceased.

Give charity on their behalf.

Remember that the soul has now entered the Barzakh (the intermediate realm).

“When a human dies, his deeds come to an end except for three: continuous charity, beneficial knowledge, or a righteous child who prays for him.”

— Sahih Muslim, 1631

 

Conclusion

The Islamic burial process is an expression of dignity, mercy, and faith. By following the guidance of the Prophet , we honour the deceased and fulfill a collective obligation (fard kifayah) that brings reward and blessing.