lunes, 1 de febrero de 2016

La Lapidación en el Islam Rompiendo Mitos


Lo primero que hay que decir es que la lapidación NO aparece en el Corán.

La lapidación (Rayam) fue establecida entre los musulmanes a partir del segundo Califa "Omar Ibn al-Jattab", que gobernó la Umma (comunidad), y guiándose por la Sunna del Profeta (Práctica del Profeta) cuando legisló la lapidación. El segundo califa explicaba que "El Mensajero de Dios lapidó y por eso hemos lapidado" (Muwatta, libro 41: 10). Por lo que deducimos que ya por aquel entonces no existía el versículo en cuestión en los textos del Corán. Cualquiera puede comprobar que ese versículo no existe en el Corán.
El asunto se hace más complejo cuando comprobamos que "Ali" el cuarto Califa también lapidó, amparándose en la Sunna del Profeta: "dijo: He lapidado de acuerdo a la Tradición del Mensajero de Dios" (Buhari vol. 8 hadiz 803). Es por esta recurrencia a justificar una práctica como la lapidación en la Sunna, por lo que vamos a exponer los casos que se dieron de lapidación en la vida del Profeta Muhammad (s.a.s), y trataremos de sacar unas conclusiones.

La cuestión de la lapidación en la Sunna del Profeta

Aunque no pueda negarse que el Profeta (s.a.s) gobernaba a los musulmanes cuando se dieron algunos casos de lapidaciones, tal como "Omar" dijo, los hadices con que contamos sobre el tema son harto reveladores de los sentimientos del Profeta respecto de dicha pena por adulterio. Como se verá en los casos que narraremos, el Profeta, una vez más, trató de mitigar, suavizar y -en la medida de lo posible- tender a la desaparición de una costumbre que se aplicaba en su época.

La Sunna del Profeta es seguir el ejemplo y la lógica por la que el Profeta Muhammad (s.a.s) siguió en su tiempo.

Sólo hay constancia de que ocurriera en cinco ocasiones. Este dato es importante para demostrar que si de algo tan público y escandaloso como una lapidación han podido transmitirse sólo cinco casos, es porque fueron hechos absolutamente excepcionales.

De cualquier modo, obsérvese qué circunstancias los acompañaron y la actitud del Profeta en cada una de ellos:

a) Los casos de lapidación por autoconfesión

Casi todos los casos de lapidaciones que pueden asociarse con el Profeta, como veremos, fueron por autoconfesión:

CASO 1. Autoconfesión libre sin pruebas

• Un hombre que se autoconfiesa culpable de adulterio y va al primer califa "Abu Bakr" a decírselo. "Abu Bakr"  le dice que, si nadie se ha enterado, se calle y se arrepienta. El hombre va a "Omar", que le dice igual. Y finalmente al Profeta Muhammad (s.a.s) que por cuarta veces lo rechaza. Él insiste y el Profeta Muhammad (s.a.s) pregunta a su familia si está loco. Luego le pregunta a los que le acompañaban si había bebido. Por último, le pregunta a él si quizá sólo ha besado o abrazado o mirado a la mujer. Luego le pregunta si está casado. Y el Profeta prescribe su lapidación .

CASO 2 y 3. Autoconfesión libre de mujeres embarazadas

• Una mujer le dijo al Profeta Muhammad (s.a.s) que había sido adúltera y que estaba embarazada. El Mensajero le dijo que se fuera hasta que hubiera dado a luz (9 meses). Ella volvió y el Mensajero le dijo que se fuera hasta que destetase al niño (2 años). Ella volvió y el Mensajero le dijo que se fuera y que no volviera hasta que no encontrase a alguien de su confianza para cuidar al niño. Y, a pesar de todo ello, la mujer volvió al Mensajero, y fue lapidada. (Hadiz del Muwatta, Libro 41:5)
• Una mujer que va al Profeta a autoinculparse de adulterio, a resultas de lo cual estaba embarazada. Muhammad (s.a.s) dice a su amo (pues era esclava) que la trate bien y que cuando dé a luz la vuelva a traer. Cuando viene de nuevo es apedreada. El Profeta reza sobre su cuerpo muerto y uno de sus compañeros le dice que por qué lo hace. "¿Conoces algún arrepentimiento mayor que ofrecer la propia vida a Dios?", contesta el Profeta . (Sahih Muslim, 4207).

CASO 4. Auto confesión libre tras preguntársele al inculpado

• Un hombre ha sorprendido a su mujer con el hijo de otro. El padre temiendo que la pena sea de lapidación para su hijo da al hombre cien corderos y una esclava. Luego se entera por boca de "hombres de conocimiento" que la pena por adulterio no es la lapidación sino cien azotes y un año de exilio y pide que se los devuelva. El Profeta le dice al hombre que restituya los corderos y la esclava, que se le den cien azotes al hijo y que se lapide a la mujer adultera sólo si libremente confiesa. Pero ella confesó. (Hadiz del Muwatta, Libro 41:6)

b) Otros casos de lapidaciones en la vida del Profeta

    Sólo un caso más:

CASO 5. Un súbdito que se guía por otra ley distinta a la sharia en la que se recoge dicha pena:

• Los judíos traen al Profeta Muhammad (s.a.s) a un judío sorprendido en adulterio. Muhammad (s.a.s) pregunta cuál es el castigo en su ley. Le dicen que los azotes. Alguien presente los desmiente y dice que la lapidación. Muhammad hace que se cumpla la ley.(Hadiz del Muwatta, Libro 41:1)
Este hadiz nos demuestra el respeto del legislador musulmán a las leyes privadas por la que se rigen los dzimmíes [las minorías] que viven bajo su gobierno.

Recomendación del Profeta Muhammad de evitar que estos delitos trasciendan

Queda constancia de que, en relación al primer caso narrado de lapidaciones permitidas por el Profeta Muhammad (s.a.s), el Mensajero de Dios dijo a un tal "Hazzal": "Hazzal, si le hubieras tapado con tu manto habría sido mejor para ti" (Hadiz del Muwatta, Libro 41:3).... Ésta es la lógica del Islam: Taparnos unos a otros si hemos tenido conocimiento del error de un hermano; que cada uno oculte a los demás el propio pecado; y pedir a Dios que lo esconda con su misericordia. Ni la denuncia pública de la transgresión ajena, ni la exhibición auto-inculpatoria del propio pecado, ni la arrogancia de no pedir el perdón y la misericordia son actitudes propias del musulmán.
En sus últimos años de vida, el Profeta  Muhammad (s.a.s) llegó a declarar abiertamente contra la práctica de la auto-confesión:
"¡Oh, gentes! Ha llegado el momento de que observéis los límites de Dios. A quien le haya acontecido alguna de esas cosas feas, debe cubrirlas con el velo de Dios. A quien quiera que nos revele su acción errónea, realizaremos lo que hay en el Libro de Dios contra él". (Hadiz del Muwatta, Libro 41:12)

Por todos los medios, el Profeta trataba de hacer oídos sordos a los que querían autoinculparse.

La actitud del Profeta con los que buscaban alguna clase masoquista de castigo liberador de la culpa quedaría reflejado en ese hermoso hadiz que cuenta:
"Cuando yo [Anas ibn Malik] estaba con el Profeta un hombre vino y dijo: Oh, Mensajero de Dios he cometido una falta penable legalmente, por favor inflígeme el castigo legal que me corresponda. El Profeta no le preguntó qué había hecho. Entonces llegó el tiempo de la Oración y el hombre hizo la oración junto al Profeta. Cuando el Profeta acabó su salat, el hombre otra vez le inquirió diciéndole: Oh, Mensajero de Dios, he cometido una falta penable legalmente; por favor, inflígeme el castigo que corresponda según la ley de Dios. El Profeta le dijo: ¿No has hecho la pración junto a nosotros?. El hombre dijo: Sí. El Profeta continuó: Dios ha ocultado tu falta" (Bujari libro 86, cap 13, epig. 812)
Resumidamente hemos visto que cuatro de los cinco casos que se dieron en la vida de Muhammad de lapidación fueron por autoconfesión, con todas las oportunidades posibles de librarse de la condena, y el otro restante por aplicar a un judío el código por el que se guiaba, como respeto del legislador a las costumbres con las que se regían las minorías bajo su gobierno.
Por eso que la catarsis voluntaria de ser lapidado era tomada como un derecho, el Profeta tan sólo se aseguraba de que él que pedía ese castigo estuviera bien de sus cabales, exigía que se autoconfesará en cuatro ocasiones (cada una de las cuales hacía de testigo contra él mismo) y recomendaba que si bajo el castigo de las piedras el inculpado huía se le permitiese. (sahih Muslim, nota al hadiz 4196).
Esta última cuestión merece la pena ser resaltada, para comprender el carácter voluntario que concedía el Profeta a la lapidación, toda vez que su demostración por pruebas era poco menos que imposible.
En conclusión, el Profeta nunca lapidó, su actitud fue la de permitir que se lapidara a los que lo pedían para no vulnerar un derecho fundamental del individuo de intentar borrar su mala acción como mejor entendiese que debía hacerlo, y permitió que se lapidase para no vulnerar el derecho de los pueblos bajo su jurisdicción a legislarse por la ley que quisiesen.

El adulterio en el Corán

La única alusión que hay en el Corán a la pena de "ziná"= relación sexual, es la mencionada en el versículo del versículo de la luz. La ejemplificación de lo que se entiende por adulterio la da el propio Corán en los versículos siguientes:
24:(2) "A la adúltera y al adúltero,  dadle a cada uno cien azotes, y que la compasión hacia ellos no os aparte de [cumplir] esta ley de Dios, si [realmente] creéis en Dios y en el Último Día; y que un grupo de los creyentes presencie su castigo. 
(3) [Ambos son igual de culpables:] el adúltero no se empareja sino con una adúltera –o sea, una mujer que confiere [a su lujuria] un lugar junto a Dios;  y con la adúltera no se empareja sino el adúltero --o sea, un hombre que confiere [a su lujuria] un lugar junto a Dios: y esto les está prohibido a los creyentes."  
El término "ziná" significa la relación sexual voluntaria entre un hombre y una mujer que no están casados el uno con el otro, sin importar si uno de ellos o ambos están o no casados con otras personas.
Se ha dejado deliberadamente sin especificar el número de los que deben estar presentes, indicando así que aunque el castigo debe ser impuesto públicamente, no debe hacerse de él un "espectáculo público".
Queda claro que en el Corán la pena por adulterio del hombre o de la mujer, es la de cien azotes. Incluso para esos cien azotes por el castigo de adulterio (al hombre y la mujer) deben darse algunas circunstancias:

1. Debe haber cuatro testigos que presencien el acto:
El Profeta dijo a este respecto: "Le preguntaron al Profeta Muhammad (s.a.s): "¿Qué piensas tú que debería hacer si encontrara a un hombre con mi esposa? ¿Debería dejarla allí hasta llevar cuatro testigos?". El Profeta Muhammad dijo: " Sí. (Hadiz del Muwatta (Libro 41: 7)
En la continuación del versículo arriba mencionado, leemos:
24:(4) Y aquellos que acusan [de adulterio] a mujeres castas,  sin poder presentar luego cuatro testigos [en apoyo de su acusación]…
Esta ordenanza es válida también, por clara implicación, para aquellos casos en los que una mujer acuse a un hombre de relación sexual ilícita, y sea luego incapaz de probar legalmente su acusación.
La severidad del castigo a imponer en tales casos, así como que se requieran cuatro testigos --en lugar de los dos considerados como suficientes por la Ley Islámica para el resto de las demandas criminales y civiles--se basa en la necesidad imperiosa de poner coto a la calumnia y a las acusaciones hechas a la ligera. Tal como reflejan varios dichos auténticos del Profeta, los testigos deben ser presenciales y no vale un testimonio meramente circunstancial: en otras palabras, no basta con que hayan presenciado una "situación"que haga evidente que la relación sexual se estaba produciendo o se había producido: deben haber sido testigos del acto sexual en sí, y deben ser capaces de probarlo hasta el punto que la autoridad judicial quede satisfecha ("Rasi", resumiendo los puntos de vista de los más distinguidos juristas de la Ley Islámica).
Resulta obvio, dada la extrema dificultad, sino ya imposibilidad, de recabar un testimonio tan exhaustivo, que el propósito de esta ordenanza coránica es prevenir, en la práctica, las acusaciones de relaciones sexuales ilícitas por parte de terceros. 

2. Si sólo existe el testimonio del marido en contra, el testimonio de la mujer a su favor lo compensa:
24:(6) "Y aquellos que acusen [de adulterio] a sus esposas, sin tener más testigo que ellos mismos, que cada uno de ellos invoque a Dios cuatro veces como testigo9 de que ciertamente dice la verdad, (7) y una quinta vez, de que la maldición de Dios caiga sobre él si miente.
(8) Pero [la mujer] quedará libre de castigo si invoca a Dios cuatro veces como testigo de que, ciertamente, él está mintiendo, (9) y una quinta [vez], de que la condena de Dios caiga sobre ella si él dice la verdad.
(10) Y, ¡SI NO fuera por el favor de Dios con vosotros, [Oh gentes,] y Su misericordia, y que Dios es sabio, aceptador del arrepentimiento..."

La acusación del marido se considera, por tanto, probada si la esposa se niega a prestar juramento en sentido contrario, y refutada si ella, solemnemente, opone su palabra a la de él. Dado que este procedimiento, denominado liáan "juramento condenatorio", deja legalmente sin resolver la cuestión de la culpabilidad, ambas partes son absueltas de todas las consecuencias legales que acarrean el adulterio --o, respectivamente, una acusación no probada de adulterio -- con la única consecuencia de que se hace obligado el divorcio.

El contexto de la cita coránica sobre el adulterio y su exégesis
Hemos dicho que tradicionalmente la sentencia de adulterio es de casi imposible verificación, con lo cual la pena prescrita tenía pocas posibilidades de llevarse a cabo. Pero no sucede lo mismo con la pena por calumnia: Dios la considera como un delito casi tan grave como el adulterio, y en Su Misericordia ha hecho que sea más fácil de ser aplicada, tal y como nos recuerdan las mil y una historias que la tradición recoge. Como hemos dicho, esta facilidad tiene por objeto manifiesto el disuadir a las gentes de emprender acusaciones de adulterio.

24:(4) Y aquellos que acusan [de adulterio] a mujeres castas,6 sin poder presentar luego cuatro testigos [en apoyo de su acusación], dadles ochenta azotes;7 y en adelante no aceptéis jamás su testimonio --¡ pues esos, precisamente, son los verdaderamente depravados!— (5) quedando exceptuados [de este interdicto] sólo aquellos que luego se arrepientan y se enmienden:8 pues, ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia

La severidad del castigo en caso de calumnia "ochenta azotes", así como el hecho de que se requieran cuatro testigos —en lugar de los dos considerados como suficientes para el resto de las demandas criminales y civiles— tiene como objeto evitar acusaciones hechas a la ligera. Se trata de combatir con más fuerza el hecho de la murmuración, intromisiones en la privacidad de las personas, la calumnia y evitar así una sociedad de desconfianza mutua. Allâh nos dice que Su Misericordia estriba en haber hecho reprensible la calumnia, exhortando a los creyentes a abandonar prácticas tan aberrantes. 

El apedreamiento de adúlteros (Casados) en el Fiqh (jurisprudencia Islámica)
Para que el adulterio se verifique, tal y como reflejan varios dichos del Profeta:

Primer caso:

Los cuatro testigos

-No deben ser familiares ni amigos del denunciante
  -Ni tener motivos de simpatía ni antipatía, ni nada que ganar con condena de ninguno de los dos
-Deben ser testigos presenciales, no sirviendo un testimonio meramente circunstancial, y no pueden huir, morir ni dudar de su  testimonio hasta el cumplimiento de la pena.
-Las versiones de los testigos no pueden presentar discrepancias.


Los inculpados tienen que ser:

Descubiertos “en el acto” y, por si fuera poco: “es necesario que no pase un hilo entre los dos cuerpos”, para que no haya dudas de que el coito está siendo consumado.

Segundo caso:

Autoconfesión, la persona que ha cometido la infidelidad se autoconfiesa 

- Hombre o mujer que pueda probarse que está en sus cabales
- Si se produjera dicha autoinculpación, para tenerse en cuenta debe repetirse otras tres veces, dejando pasar entre una y otra el suficiente tiempo para que cambie el estado de ánimo de la persona.
- Si se desdijera de su autoconfesión antes de la cuarta vez, no le será tenido en cuenta su testimonio anterior.
- Si el autoinculpado decide huir durante el acto de lapidación, se le permitirá sin que haya persecución ni consecuencias sobre su acto.

El embarazo

El Corán no presenta el embarazo como prueba de cohabitación sexual. No sólo por la razón a veces aducida entre los juristas de que la mujer ha podido ser violada, sino que  la mayoría de los juristas apoyan esta opinión y afirman que el mero embarazo (sin pruebas ni autoconfesión por su parte) no involucra a la mujer en esta severa pena.

La flagelación de los Adúlteros (Solteros) en el Fiqh (Jurisprudencia Islámica)

Si entramos en la casuística, y vamos descartando casos particulares a los que aplicar la pena coránica de cien azotes por adulterio, concluimos que:

Es difícil acusar de adulterio con pruebas a un hombre y una mujer si no lo hacen a los ojos de todos en plena plaza pública, por la dureza en la condición de testificación ya expuesta.

Para que el adulterio se verifique

Los cuatro testigos 

-No deben ser familiares ni amigos del denunciante
 -Ni tener motivos de simpatía ni antipatía, ni nada que ganar con condena de ninguno de los dos
-Deben ser testigos presenciales, no sirviendo un testimonio meramente circunstancial, y no pueden huir, morir ni dudar de su  testimonio hasta el cumplimiento de la pena.
-Las versiones de los testigos no pueden presentar discrepancias.

Los inculpados tienen que ser

Descubiertos "en el acto" y, por si fuera poco: "es necesario que no pase un hilo entre los dos cuerpos", para que no haya dudas de que el coito está siendo consumado.
El embarazo, El Corán no presenta el embarazo como prueba de cohabitación sexual.

Conclusión

En el Islam, incluso al que voluntariamente quiere hacer su mortificación reparadora, la Sharia islámica le pone dificultades.
Hay un Hadiz del Profeta que arroja luz sobre este espíritu: "Él dijo: rechazad los castigos tanto como podáis"

Y en otro Hadiz dijo: "Rechazad los castigos de los musulmanes tanto como dependa de vuestro poder; si hay otra salida para liberarles, entonces liberadles. Porque si el Imam comete un error perdonando eso es mejor que si lo comete castigando" (Narrado por Tirmidhî).

"El espíritu de la sharia es que el beneficio de la duda asiste al inculpado aunque ésta sea pequeña."

-Es insólito en una religión como el Islam que abomina de la búsqueda de la mortificación la autodenuncia de hombre o mujer que pueda probarse que está en sus cabales. Si se produjera dicha autoinculpación, para tenerse en cuenta debe repetirse otras tres veces, dejando pasar entre una y otra el suficiente tiempo para que cambie el estado de ánimo de la persona. Si se desdijera de su autoconfesión antes de la cuarta vez, no le será tenido en cuenta su testimonio anterior.

-Es difícil acusar de adulterio con pruebas a un hombre y una mujer si no lo hacen a los ojos de todos en plena plaza pública, por la dureza en la condición de testificación ya expuesta. O, recientemente, por su aparición en una película pornográfica sin que haya la menor duda del parecido (es decir, con el mismo arreglo que suela llevar la persona).

-El Corán no presenta el embarazo como prueba de cohabitación sexual. No sólo por la razón a veces aducida entre los juristas de que la mujer ha podido ser violada, sino que  la mayoría de los juristas apoyan esta opinión y afirman que el mero embarazo (sin pruebas ni autoconfesión por su parte) no involucra a la mujer en esta severa pena.
      
De acuerdo con la leyes de la Sharia islámica, el embarazo de una soltera (sin pruebas), aunque haya razones para sospechar la comisión de adulterio, por si solo no establece el delito de adulterio sin sombra de duda.

- La infidelidad a un pacto previo -del hombre o la mujer- de carácter matrimonial. Los actos sexuales ilícitos fuera de este supuesto, no se rigen por el Corán sino por la Sunna del Profeta Muhammad (s.a.s).

- En principio, parece que la intención del Profeta Muhammad (s.a.s) fue dificultar la práctica de la lapidación de uso corriente en su tiempo.

-El Profeta Muhammad (s.a.s) nunca aceptó la lapidación de nadie que libremente no se autoconfesara siempre que quisiera regirse por la sharîa islámica (y llegó incluso a disuadir de la autoconfesión pública de esta clase de delitos).

-Demostrar la infidelidad de carácter matrimonial es difícil por no decir casi imposible, a menos de que los inculpados hayan cometido el acto en plena plaza pública y de día.

-Demostrar un adulterio es bastante difícil y, por el contrario, el hecho de denunciarlo y no conseguirlo tiene una pena sólo un poco menor que la del adulterio (ochenta azotes).


-La prueba que establece el Corán y la Suna, tanto para es la asistencia presencial del acto de adulterio de cuatro testigos, que no sean familiares ni tengan relaciones de afecto o antipatía con el esposo defraudado, la esposa defraudada, el acusado de adulterio o la acusada de adulterio.

miércoles, 20 de enero de 2016

Pregunta a cualquiera de los hermanos que te dicen que no es obligatorio seguir un Madhab(Escuela)

Hermano/a, ¿Cómo sigues tu al Profeta; le ves , hablas con él, él te explica cómo rezar, las normas del Zaqat, el significado de cada aleya del Qurân, él te explica directamente qué es recomendable en el ayuno y qué es prohibido. Él te explica los cientos de miles de veredictos legales de las cientos de miles o millones de diferentes situaciones y acciones que regula la Ley Sagrada?.

Cuando te responda que NO, pregúntale: ¿Entonces cómo?.

Te responderá: “Pues sigo los hadices auténticos [Sahih] del Profeta”.

Pregúntale entonces: ¿Cuál es la clasificación de hadices Sahih según el contenido [no la cadena de transmisión]?. ¿Qué clases de hadices Sahih hay según el contenido del hadiz?.

99.99 por ciento de posibilidad de que NO LO SEPA. Dile entonces: “Es muy poco creíble que una persona crea entender los hadices si ni siquiera conoce los tipos y la diferencia entre unos y otros”.

Los hadices “Sahih” pueden ser:

AMM: El hadiz sirve para muchos veredictos jurídicos.

JASS: El hadiz sirve únicamente para un tipo de norma [aunque parezca general].

MUYYMAL. Aquel hadiz que requiere de otro u otros hadices para completar su significado real de entre los cientos de miles presentes en las decenas de obras de hadices reconocidas además de Bujari y Muslim.. [Aunque en apariencia parezca que es completo].

MUBAIYYAN. Aquel que se entiende correctamente por sí mismo.

MUTLAQ: Aquel que es aplicable sin restricción

MUQAYYAD. Aquel cuya aplicabilidad está limitada por cualquier otro hadiz de los miles que existen en las docenas de obras de hadices Sahih reconocidas a parte de Bujari y Muslim.

NASHIJ: Aquel hadiz que abroga [hacer perder la aplicabilidad] a otros hadices.

MANSHUJ : Aquel hadiz que está abrogado.Ha perdido la aplicabilidad por otro posterior.

Hermano/a, si te doy el Sahih del Imam al Bujari y Muslim sabrías decirme en qué categoría cae cada hadiz sahih, teniendo en cuenta que para saber si un hadiz Sahih es MUYYMAL, MUQAYYAD O MANSHUJ tienes que conocer todos los miles y miles de hadices sahih que existen fuera de Bujari y Muslim en obras como:

-Sunan Abu Dawud

- Sunan Ibn Mayyah

- Sunan at-Tirmidhi

- Sunan an-Nasai

- Muwatta del Imam Malik

- Sunan ad-Darimi

-Musnad Ahmad bin Hanbal

Y una larga lista …..

Dijo el Imam al Bujari en su prólogo: “Memoricé 100.000 hadices Sahih y de ellos escogí unos cuantos [7.275 incluidos repetidos] para mi obra”.

Para un correcto entendimiento de esos 7.000 habría que tener también en cuenta los otros 93.000 aprox.

Y todavía ni siquiera hemos hablado del tipo de palabras utilizadas en los hadices

¿Podrías decirme que clase de palabras son las utilizadas por el bendito Profeta según el árabe de su época [no el de la tuya] y dentro del árabe de su época, el dialecto de Quraish?.

¿Haquiqui, Mufassar, Muhkam, Jafi, Mushkil, Muyymal, Mutashabih…?

La respuesta del hermano/a será por supuesto NO.

Ahora sería momento de hablar del Qurân y preguntarle por todos los puntos que es necesario conocer para poder alcanzar un entendimiento correcto de las Aleyas del Qurân. Un solo punto [de los muchos otros] valdría:

¿Hermano/a, conoces las miles de diferentes situaciones que propiciaron la revelación de las miles de diferentes aleyas o Asbab an-Nuzzu, lo cual determina su significado y ámbito de aplicabilidadl?.

La respuesta será: “No”.

Dile: ¿ Entonces cómo puedes seguir el correcto entendimiento del Qurân y la Sunna?.

Te dirá: “Pues no se. Yo sigo lo que los Sabios dicen”.

Correcto: ¿Y acaso no los Sabios con más Conocimiento del Qurân y la Sunna en toda la historia de esta Ummah no son los Sabios de los Salaf?. ¿Y de ellos las grandes estrellas no son Imam Abu Hanifa, Imam Malik, Imam ash-Shafiî e Imam Ahmad?.

¿Entonces cómo puedes decir que no es necesario seguirles?.

¿Seguir a Ibn Baaz si, pero al IMAM MALIK no?.

¿Seguir a Albani si, pero a IMAM ABU HANIFA no?.


ESTO ES UN TERRIBLE ERROR.

Un Madhab es el conjunto de explicaciones que los más grandes Sabios de esta Ummah han dado en relación a toda la tradición Profética [Qurân y Sunna] entre el siglo 1 y 2. Y sin las cuales la persona no va a seguir excepto su erróneo entendimiento del Qurân y la Sunna.

Ahmad Ibn Muhammad Tahtawî (que Allah esté complacido con él) dijo:

« En el Qur’ân, « la cuerda de Allâh » es el grupo (yama`a). En cuanto al grupo, son los que tienen la ciencia y el Fiqh. Aquel que se aparta de los Sabios del Fiqh cae en el extravío. Siwâdi’l-A`zâm es la vía de los Sabios del Fiqh. Y el camino de los Sabios del Fiqh es la vía de Rasûlu’llâh – Salla’llâhu `alayhi wa sallam – y de los Julâfa Ar-Rashidîn... La Rahma de Allâhu Ta`âlâ es para el grupo de Ahlu’s-Sunnah, Su ira es para los que se apartan de esta vía. El grupo salvado está, hoy en día, concentrado en las Cuatro Escuelas. Estas Cuatro Escuelas son las escuelas Hanafi, Maliki, Shafi’i y Hanbali. Aquel que no forma parte de una de estas escuelas, pertenece a la gente de bid’a (innovación) »
[ Tahtawî ]

Fuente: Islam Tradicional (sunnismo.com)

viernes, 1 de enero de 2016

La paciencia en el Islam

Allah ha hecho a la paciencia como un caballo que nunca se cansa, un ejército que nunca será derrotado y una fortaleza que nunca será traspasada. La paciencia y la victoria son hermanas gemelas, pues la victoria viene con la paciencia, el alivio viene con la dificultad y la facilidad llega con las vicisitudes. La paciencia es de más ayuda a la persona que la tiene que los hombres, pues ayuda sin necesidad de ningún tipo de equipamiento adicional y su relación con la victoria es como la de la cabeza con el cuerpo.

En el Corán, Allah les ha garantizado a quienes tienen paciencia que les dará recompensas sin medida.

Les dice que está con ellos guiándolos y apoyándolos y otorgándoles una victoria clara. Dice Allah (interpretación del significado):

“En verdad, Allah está con los pacientes” [al-Baqarah 2:153]

Allah ha puesto al liderazgo en términos de la religión como condición sobre la paciencia y cierta fe, tal como dice (interpretación del significado):

“E hicimos de algunos de ellos líderes ejemplares para guiar a los hombres con Nuestra voluntad. Esto por haber sido pacientes y haber estado convencidos de Nuestros signos.” [al-Saydah 32:24]

Allah nos dice que la paciencia es mejor para quienes son pacientes, pues dice (interpretación del significado):

“Pero si sois pacientes [y perdonáis] será lo mejor para vosotros.” [al-Nahl 16:126]

Allah nos dice que si somos pacientes y piadosos, el plan de los enemigos no provocará daño alguno, aún si es poderoso (interpretación del significado):

“Pero si sois pacientes y teméis a Allah, sus intrigas no os harán ningún daño. Allah sabe bien lo que hacen.” [Aal ‘Imraan 3:120]

Allah nos dice que la piedad y la paciencia de su Profeta Yusuf lo llevó a una posición de poder y fuerza (interpretación del significado):

“Quienes teman [Su castigo] y sean pacientes [ante las adversidades] sepan que Allah no dejará de recompensar a los benefactores.” [Yusuf 12:90]

Allah ha relacionado al éxito con la paciencia y la piedad, y los devotos así lo entienden. Dice Allah (interpretación del significado):

“¡Oh, creyentes! Tened paciencia, sed perseverantes, proteged vuestro territorio de los enemigos y temed a Allah para que tengáis éxito.” [Aal ‘Imraan 3:200]

Allah nos dice que ama a quienes tienen paciencia, y ese es el más grande de los alientos. Dice Allah (interpretación del significado):

“Allah ama a los pacientes” [Aal ‘Imraan 3:146]

Allah ha dado buenas nuevas de tres cosas para quienes tienen paciencia, cada una de las cuales es mejor que aquella que genera envidia entre las personas de este mundo. Allah dice (interpretación del significado):

“Y por cierto que os probaré con algo de temor, hambre, pérdida de bienes, vidas y frutos, pero albricia a los pacientes [que recibirán una hermosa recompensa]. Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: En verdad somos de Allah y ante Él compareceremos. Éstos son quienes su Señor agraciará con el perdón y la misericordia, y son quienes siguen la guía.” [al-Baqarah 2:155-157]

Allah exhorta a sus siervos a buscar ayuda con paciencia y oración al enfrentar las calamidades que le pueden acaecer a una persona. Dice Allah (interpretación del significado):

“Socorreos con la paciencia y la oración. Por cierto que la práctica de la oración es difícil, excepto para los piadosos” [al-Baqarah 2:45]

Allah sostiene que la victoria de alcanzar el Paraíso y salvarse del Infierno será lograda solo por quienes tienen paciencia (interpretación del significado):

“Hoy les recompensaré por su paciencia [a vuestra hostilidad], y ellos serán los triunfadores” [al-Mu’minun 23:111]

Allah nos dice que el deseo de ganar Su recompensa y alejarnos de este mundo y de sus trivialidades lo logran solamente quienes tienen paciencia y son creyentes. Dice Allah (interpretación del significado):

“Y quienes fueron agraciados con el conocimiento dijeron: ¡Ay de vosotros! La recompensa de Allah para quien crea y obre rectamente será mejor, pero sólo la obtendrán quienes hayan sido pacientes.” [al-Qasas 28:80]

Allah nos dice que repeler al mal con lo que es mejor hace que el malhechor se convierta en un amigo más cercano. Dice Allah (interpretación del significado):

“No se equipara obrar el bien y obrar el mal. Si eres maltratado responde con una buena actitud [sabiendo disculpar], y entonces verás que aquel con quien tenías una enemistad se convertirá en tu amigo ferviente.” [Fussilat 41:34]

“Esto no lo lograrán sino quienes son perseverantes y pacientes; no lo lograrán sino quienes [por su buena actitud] reciban una gran recompensa [en esta vida y la otra].” [Fussilat 41:35].

Allah nos dice, y lo refuerza con un juramento, (interpretación del significado):

“Juro por el tiempo que en verdad los hombres están perdidos, salvo aquellos que creen, obran rectamente, se aconsejan mutuamente cumplir cabalmente [con los preceptos divinos] y ser pacientes y perseverantes.” [al-‘Asr 103]

Allah dividirá Su creación en dos categorías: Los que están a la mano derecha y los que están a la mano izquierda (cf. al-Waaqi’ah 56:8); los que están a la mano derecha son los que se recomiendan la paciencia y la misericordia unos a otros.

Allah ha elegido que las personas pacientes y agradecidas se beneficien de Sus signos y se distingan por su gran buena fortuna. En cuatro pasajes de Su Libro dice (interpretación del significado):

“Por cierto que en ello hay signos para quien es paciente y agradecido.” [Ibraahim 14:5; Luqmaan 31:31; Saba 24:19; as-Shura 42:33]

Allah ha hecho que el perdón y la recompensa sean condición para hacer buenas acciones y ser pacientes y eso es fácil para quien Allah lo hace fácil. Dice Allah:

“Excepto aquellos que fueron pacientes y obraron el bien; éstos obtendrán el perdón y una gran recompensa.” [Hud 11:11]

Allah nos dice que la paciencia y el perdón están entre las cosas recomendadas por Allah y aquellos que se atengan a esto nunca perderán, como nos dice (interpretación del significado):

“Sabed que [Allah recompensará a] quien por tener entereza y resolución es paciente y sabe perdonar” [as-Shura 42:43]

Allah le ordenó a Su Mensajero esperar con paciencia Su Decisión, y le dijo que su paciencia no es más que de Allah, y por medio de la paciencia todas las calamidades se alivian. Dice Allah (interpretación del significado):

“Sé paciente a los designios de tu Señor, y sabe que te encuentras bajo Nuestros ojos. Glorifica con alabanzas a tu Señor cuando te levantes [a orar], por la noche y al ocultarse las estrellas.” [at-Tur 52:48]

Y dijo Allah (interpretación del significado):

“Se paciente y sabe que la paciencia es una virtud que Allah concede a quien Le place. No te apenes [por la incredulidad de tu pueblo] ni te angusties por lo que traman. Por cierto que Allah está con los piadosos y con los benefactores” [al-Nahl 16:127]

La paciencia es la base de la fe del creyente la cual no tiene otra base. El que no tiene paciencia no tiene fe, y si tiene algo de fe, es muy poca y débil, y dicha persona adora a Allah como si estuviera al borde (en duda): Si le acontece algo bueno, se conforma con ello; pero si le sucede algo malo, le da vuelta la cara (vuelve a no creer después de haber adoptado el Islam). Pierde todo en este mundo y en el Más Allá (cf. al-Hayy 22:11). No hace más que perder en esa situación.

La mejor vida la tienen los bendecidos con la paciencia, y ellos suben hasta los niveles más altos a través de su gratitud. Por lo tanto, vuelan con las alas de la paciencia y la gratitud a los jardines del regocijo (el Paraíso). Ese es el regalo que Allah le da a todo aquel que Él desee, y Allah es el Poseedor del Gran Regalo. Fin de cita de ‘Uddat al-Saabirin de Ibn al-Qayyim, p. 3-5.

Respecto a los hadices que hablan de la virtud de la paciencia, estos son algunos de ellos:

Al-Bujari (1496) y Muslim (1053) narraron que Abu Sa’id al-Judri (que Allah esté complacido con él) dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “…todo aquel que tenga paciencia Allah le otorgará paciencia, y nadie nunca recibe nada mejor y más generoso que la paciencia”. Y Muslim (918) narró que Umm Salamah (que Allah esté complacido con ella) dijo: Oí que el Mensajero de Allah dijo: “No existe ningún musulmán que haya sido afectado por una calamidad y que no diga lo que Allah ha establecido – ‘Ciertamente a Allah pertenecemos y a Él regresaremos. Oh Allah, recompénsame por mis penas y compénsame con algo mejor’ – Allah lo compensará con algo mejor”.

Y Muslim (2999) narró que Suhayb (que Allah esté complacido con él) dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Qué maravilloso es el asunto del creyente, pues sus asuntos son todos buenos, y esto se aplica solamente al creyente. Si le sucede algo  bueno, agradece por ello y eso es bueno para él. Si le sucede algo malo, lo tolera con paciencia y eso es bueno para él”.


‘Umar ibn ‘Abd al-‘Aziz (que Allah esté complacido con él) dijo: Allah no le ha dado ninguna bendición a Sus siervos para luego quitárselas y reemplazarla con paciencia, sino que los ha compensado con algo mejor de lo que les ha quitado.

martes, 24 de noviembre de 2015

Hadices sobre el matrimonio

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“Dos ciclos de oración que realiza un casado son mejor que (las acciones de) un hombre soltero que se pasa la noche de pie rezando y el día ayunando.”

Man lâ Îahdzuruh Al-Faqîh, t.3, p.384.

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“Una persona casada dormida es mejor ante Al-lâh que el que ayuna y pasa la noche de pie rezando, siendo soltero.”

Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.221.

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“Quien se casa ha salvaguardado la mitad de su religión.” Y en otro hadiz dice: “Que tenga conciencia de Al-lâh en la otra mitad o en lo restante.”

Al-Kâfî, t.5, p.328.

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“Quien desee encontrar a Al-lâh estando puro y purificado, que le encuentre teniendo una esposa.”

Man lâ Îahdzuruh Al-Faqîh, t.3, p.385

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“Son abiertas las puertas del cielo de la misericordia en cuatro momentos: cuando baja la lluvia, cuando el hijo mira el rostro de sus padres, cuando se abre la puerta de la Kabah y al momento de casarse.”

Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.221.

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“No hay joven que se haya casado a temprana edad, sin que su demonio brame: “¡Qué desgraciado! ¡pero qué desgraciado! Se ha puesto a salvo de mí en dos tercios de su religión.”

Bihâr Al-Anwâr, t.103, p.221.

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“¡Oh comunidad de jóvenes! Quien de entre vosotros tenga la capacidad de tener actividad sexual, que se case, puesto que ello es lo más efectivo para bajar la mirada (de lo que no se debe mirar) y resguardar más las partes pudendas.”

Mustadrak al-Wasâ’il, t.14, p.153.

Dijo el, Mensajero de Al-lâh (sws):

“Por cierto que Él ha prohibido el celibato, y ha prohibido que las mujeres renuncien al matrimonio y que se abstengan de estar con sus esposos.”

Mustadrak al-Wasâ’il; t.14, p.248.

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“La mayoría de la gente del Fuego son solteros.”

Man lâ Îahdzuruh Al-Faqîh, t.3, p.384.

Dijo el Mensajero de Al-lâh (sws):

“Quien se case con una mujer, habiéndolo hecho solamente por su belleza, no llegará a ver en ella aquello que quiere, y quien se case por la riqueza de la mujer, habiéndolo hecho solo por eso, Al-lâh lo hará dependiente de ello; así pues, debéis casaros con la que posee religión.”

At-Tahdhîb, t.7, p.399.

sábado, 14 de noviembre de 2015

No en nuestro nombre

Cada vez que se produce un ataque terrorista tenemos que soportar una campaña que señala al Islam y los musulmanes como principales responsables. Nada más lejos de la realidad pues el Corán obliga a tener una actitud pacífica y prohibe el mal, de hecho los terroristas están totalmente alejados del Islam y recibirán su castigo en ésta y en la próxima vida. Los hashtag EsoNOesISLAM o NOenuestroNOMBRE se están utilizando para visibilizar el posicionamiento pacífico de los musulmanes en las redes sociales.

En el Corán, el Libro revelado a la Humanidad como guía, Dios ordena al musulmán adquirir una excelencia en su comportamiento ético y moral, basado en valores como la paz, la tolerancia, la misericordia o la compasión.

Por ello destacamos algunas referencias coránicas auténticas, que ponen de manifiesto los valores que promueve el Islam, en contra de los actos terroristas que se han llevado a cabo por estos salvajes, que también son enemigos de los musulmanes.

1- "Haz el bien a los demás como Dios ha hecho el bien contigo; y no quieras sembrar la corrupción en la tierra, pues, ciertamente, Dios no ama a los que siembran la corrupción". (28:77).

2- "En cuanto a aquellos que no os combaten por causa de vuestra religión ni os expulsan de vuestros hogares, no se os prohíbe que los tratéis con la mayor deferencia o justicia, pues, ciertamente, Dios ama a los justos". (60:8)

3- "Pero (como) el bien y el mal no pueden equipararse, repele el mal con algo que sea mejor. Y, he ahí, que aquél entre el cual y tú existía enemistad se volverá entonces un verdadero amigo" (41:34).

4- "A quienes perseveran en hacer el bien les aguarda el supremo bien. Sus rostros no se verán ensombrecidos por la oscuridad ni la humillación (en el Día del Juicio). Ellos son los que están destinados al Paraíso, en donde residirán (eternamente)". (10:26).

5- "Recordad que un intento de resarcirse de un mal puede convertirse, a su vez, en un mal. Así pues, quien perdone a su enemigo y haga las paces con él, recibirá su recompensa de Dios, pues ciertamente Él no ama a los malhechores" (42:40).

6- "Y Caín dijo: "¡Ten por seguro que te mataré!" (5:27). Abel respondió:
"Aún si levantaras tu mano para matarme, yo no levantaré mi mano para matarte: en verdad, temo a Dios, el Sustentador de todos los mundos".

Tras el asesinato de Abel, Dios dice:

"Decretamos para los hijos de Israel que quien mate a un ser humano -no siendo como castigo por asesinato o por sembrar la corrupción en la tierra- será como si hubiera matado a toda la humanidad; y quien salve una vida, será como si hubiera salvado la vida de toda la humanidad".

"Dios no otorga Su guía a gentes que deliberadamente hacen el mal" (9:109)

Asimismo, viene recogido en las dos principales colecciones de hadices (Bujari y Muslim) que el Profeta dijo:

1-  "Por Dios que no es un verdadero creyente aquél que sea temido por sus vecinos por su malicia".


2- El Profeta recordó también que el asesinato era el segundo de entre los mayores pecados que pueden cometerse (Sahih Al-Bujari:6871, y Sahih Muslim: 88), y advirtió que en el Día del Juicio los primeros casos en ser juzgados serán los que tengan que ver con el derramamiento de sangre (Sahih Muslim:1678, y Sahih Al-Bujari: 6533).

domingo, 1 de noviembre de 2015

El cerdo en el Islam


Uno de los alimentos prohibidos en el islam es el cerdo; más específicamente su carne. El cerdo se alimenta de basura y suciedad, por ello su carne es repugnante para la gente de gusto decente. Pero, más aún; recientes investigaciones médicas mostraron que comer carne de cerdo es dañino para la salud en todos los climas, en especial el caliente. La investigación científica nos mostró también que la carne de cerdo es portadora de un parásito mortal (La triquina), entre otros. Y nadie sabe que más se descubrirá en el futuro sobre la sabiduría de esta prohibición.

 Dios el Todopoderoso describió correctamente a Su Mensajero (sws) diciendo que era quien: "les hace ilícitas las cosas impuras": "A quienes sigan al Enviado, el Profeta de los gentiles, a quien ven mencionado en sus textos: en la Tora y en el Evangelio, que les ordena lo que está bien y les prohíbe lo que está mal, les declara lícitas las cosas buenas e ilícitas las impuras, y les libera de sus cargas y de las cadenas que sobre ellos pesaban.

“Los que crean en él, le sostengan y auxilien, los que sigan la Luz que fue descendida con él, ésos prosperarán"(7:157).

En adición a esto, algunos eruditos dicen que comer carne de cerdo frecuentemente disminuye el sentido de la vergüenza del ser humano en relación a lo que es indecente.


Fuente: Lo lícito e ilícito en el Islam