viernes, 1 de mayo de 2015

¡Oh, Muhammad(sws)! Dame algo de lo que tienes

El Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, regresaba a su casa acompañado por Anas ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él. Nos podemos imaginar cómo se sentía al acercarse a la puerta de su casa después de un día particularmente agotador, tras una larga jornada dedicada a la divulgación del mensaje del Islam y manejando los asuntos de su comunidad. Lo que más quería, antes que todo, era poder descansar en la comodidad informal de su casa.
Él vestía una simple capa amplia con un dobladillo no terminado, lo cual era apenas más que un rectángulo de tela con el cual él cubría sus hombros y un cabestrillo alrededor de su cuello. La cola de su turbante colgaba en su espalda.

Finalmente llegó a la puerta de su casa y estuvo a punto de entrar cuando un morador del desierto venía con rapidez hacia él. Cuando alcanzó al Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, lo agarró de su capa por detrás. El Profeta sallallahu ‘alaihi wa sallam, se sorprendió por la fuerza del agarrón y anonadado miró hacia atrás. La fuerza del tirón fue tal que casi lo tumba, desgarró el manto y, como estaba echado alrededor de su cuello, le ciñó el cuello. Ese jalón dejó sus huellas en el cuerpo del Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam.

Al analizar esta situación uno puede pensar que el beduino, al ver lo que hizo, soltaría la capa y pediría disculpas. Como también esperaríamos que el Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, al ver que el hombre estaba consternado por el incidente, aceptaría las disculpas y dejaría las cosas como estaban, sin pasar a mayores. Pero esto no fue lo que pasó.

El beduino en vez de disculparse y soltar la capa se dirigió toscamente al Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, diciéndole:
“¡Muhammad! Dame algo de lo que tienes, comparte conmigo las riquezas que Al-lah te ha concedido”. No mostró la más mínima consideración ni el respeto que el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, merecía.

Ahora, por favor, tomémonos unos instantes e imaginémonos cómo reaccionaría una persona común y corriente al ser tratada de esta manera, es decir, ser abordados por un rufián quien jala de nuestras ropas por detrás, haciéndonos tambalear y casi ahogarnos. Y ni mencionemos que rasgó nuestra vestimenta y que no fue capaz de disculparse por lo menos, y que además, tiene la osadía de pedirnos dinero de la manera más descortés. Seguro que no aguantaríamos y le daríamos un golpe como mínimo.

¿Cómo reaccionó el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam?

Anas, que Al-lah esté complacido con él, nos cuenta: “El Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, dio la vuelta dándole la cara al beduino y sonrió. Y después ordenó que se le diera dinero”. [Bujari]

¡Subhanal-lah! (Glorificado sea Allah), esta reacción no sólo nos enseña el autocontrol que distinguía al Mensajero de Allah, sallallahu ‘alaihi wa sallam, sino que más allá nos comprueba que efectivamente era una persona que se caracterizaba por ser portador de un comportamiento y conducta única. En una situación así no hay tiempo para pensar ni para arreglar las cosas de modo que uno salga airoso. Si el Profeta, sallallahu ‘alaihi wa sallam, lo hubiera golpeado nadie hubiese podido reprocharle por esta reacción, pues él era un hombre común y corriente como todos los demás; pero su lado profético es el que resaltaba siempre en casos sorpresivos como estos. Nos dejó bien claro que en el Islam, en situaciones parecidas, no hay cabida para la teoría de Newton que señala que cada acción supone una reacción igual. No por nada Allah, Glorificado sea dijo (lo que se interpreta en español): {Ciertamente eres de una naturaleza y moral grandiosas.} [Corán 68]

El Profeta Muhammad, sallallahu ‘alaihi wa sallam, era una persona que aplicaba lo que decía y enseñaba, con su ejemplo esculpía las lecciones más maravillosas de vida en los corazones de sus Sahabah. Así como aconsejó que no se enojara a quien le pidió consejo, él no se enojaba, y la prueba más fiable y clara está en esta sorprendente reacción, se incorporó, se dio la vuelta y sonrió…

Esta es la cumbre a la que ningún otro hombre ha logrado llegar: la perfecta armonía entre lo que se dice y se hace.
Por otra parte, vemos que pese a que el Profeta sallallahu ‘alaihi wa salam era el jefe del Estado y líder de la comunidad, todo mundo tenía acceso a él sin ningún problema, incluso sin ningún tipo de protocolo como vemos. No se rodeaba de una corte de personas en especial o escoltas que impidieran el acceso a él para los demás miembros de la sociedad.



jueves, 23 de abril de 2015

La desnudez


"¡Hijos de Adam! Hice descender para vosotros vestidos que cubrieran vuestras intimidades y os sirvieran de adorno, así como el vestido de la consciencia (Taqwa de Allah). Y ese es el mejor. Esto forma parte de los signos de Allah para que podáis recapacitar.


¡Hijos de Adam! Que no os desvíe el Shaytán del mismo modo que logró que vuestros padres salieran del Jardín despojándolos de su vestido para que fueran conscientes de su desnudez. Él y los suyos os ven desde donde no los veis. Hemos hecho a los demonios aliados de los que no creen." (Corán 7: 26-27)

miércoles, 1 de abril de 2015

Tenemos un ejemplo en la historia del Profeta Yusef (José), la paz sea con él

Tenemos un ejemplo en la historia del Profeta Yusuf (José), la paz sea con él, contemplando el lado ético, sabios y especialistas musulmanes destacaron: “Para que la Ummah sea recta, se debe encontrar reformadores, hombres de negocios, y buenos educadores, que tengan condiciones especiales y buena moral. Si este reformador es un profeta, tendrá cuarenta características que fueron mencionadas como buenas cualidades para reformar a su Ummah.
El profeta Yusuf, la paz sea con él, tuvo las cualidades de la perfección a la que sólo llegan los Mensajero y Profetas de Al-lah. En su biografía se puede encontrar algunos asuntos que pueden tomar los dirigentes de las naciones como directrices para escoger a funcionarios hábiles, rectos y piadosos para los distintos puestos de sus administraciones. Su historia entonces, nos sirve entonces de modelo para los líderes.”

A continuación mencionaremos doce de las cualidades más importantes para el líder:

1-La castidad, que lo aleja de los deseos carnales para controlarse a sí mismo y para tener fuerza y librarse de caer en el pecado. Allah, el Altísimo, el Todopoderoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Por cierto que lo preservamos del mal y la obscenidad, porque era uno de los siervos elegidos} [Corán 12: 24].

2-Contención al enojarse para poder controlarse. Allah, el Omnipotente, el Majestuoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Dijeron [los hermanos]: Si él robó, ya un hermano suyo había robado antes [pretendiendo excusarse pues Benjamín era su hermano de padre y madre]; pero José se contuvo y no les respondió nada, y dijo para sí: Vosotros estáis en peor situación, y Allah bien Sabe que lo que decís es una mentira} [Corán 12: 77].

3-Firmeza y tolerancia en el tiempo adecuado. Allah, el Altísimo, el Todopoderoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Y cuando les hubo abastecido les dijo: Traedme vuestro hermano paterno. ¿No veis que cumplo con la medida justa y soy el mejor de los anfitriones? Y si no me lo traéis, no obtendréis más provisiones de mi parte, ni recibiréis mi hospitalidad} [Corán 12: 59-60]. La aleya empieza con la tolerancia y termina con severidad.

4-Confiar en sí mismo encomendándose siempre a Allah, el Altísimo. Pues É Omnipotente, el Majestuoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Dijo [José]: Nombradme administrador de los almacenes [de semillas] del país, que yo en verdad soy un guardián conocedor} [Corán 12: 55].

5-Tener una buena memoria para recordar el pasado y poder hacer los ajustes necesarios para poder enmendar los posibles errores cometidos y para que la gente asuma sus responsabilidades y cumpla con sus deberes. A-lah, el Altísimo, el Todopoderoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Y se presentaron ante él, quien les reconoció, pero ellos no le reconocieron} [Corán 12: 58].

6-Ser elocuentes para aclarar los asuntos dando ilustraciones. Allah, el Omnipotente, el Majestuoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Cuando José dijo a su padre [Jacob]: ¡Oh, padre mío! Por cierto que vi [en sueños] once astros, también al Sol y la Luna, que se prosternaban ante mí} [Corán 12: 4].

7-Estar dispuesto a aprender más y amar el conocimiento para poder tenerlo. Allah, el Omnipotente, el Majestuoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Y sigo la religión de mis padres, Abraham, Isaac y Jacob, y no asociamos ningún copartícipe a Allah. Esto es una gracia de Allah para nosotros y para todo aquel que siga la guía, pero la mayoría de los hombres no lo agradecen} [Corán 12: 38]. También Dice (lo que se interpreta así en español): {¡Oh, Señor mío! Tú me has concedido el poder, y me has enseñado la interpretación de los sueños. ¡Creador de los cielos y la Tierra!} [Corán 12: 101].

8-Ser misericordioso con los débiles, ser modesto a pesar de su elevada posición. Así, habló con modestia con los dos prisioneros en la cárcel. Allah, el Omnipotente, el Majestuoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {¡Oh, mis dos compañeros de cárcel! ¿Acaso los diversos ídolos [que adoráis] pueden equipararse a Allah, Único, Victorioso?} [Corán 12: 39]. Les habló de los asuntos de su vida y de su religión, diciéndoles lo que A-lah, Glorificado Sea, Dice (lo que se interpreta así en español): {Antes de que os traigan la comida ya os habré dado su interpretación.} [Corán 12: 37]. También les dijo lo que Allah, el Altísimo, el Todopoderoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Por cierto que yo no sigo la religión de un pueblo que no cree en Allah ni en la otra vida} [Corán 12: 37]. Y (lo que se interpreta así en español): {Su interpretación, pues ciertamente te consideramos un hombre de bien} [Corán 12: 36].

9-Ser misericordioso aunque tenga el poder de perjudicar. Pues Allah, Enaltecido Sea, Dice (lo que se interpreta así en español): {Dijo [José]: No seréis censurados en nada hoy; Allah os perdonará, y Él es el más Misericordioso} [Corán 12: 92].

10- Ser benevolente y piadoso con los padres y los familiares, Allah, Ensalzado Sea, Dice (lo que se interpreta así en español): {Id con esta camisa mía y arrojadla sobre el rostro de mi padre, que así recuperará la vista; luego traedme a toda vuestra familia}[Corán 12]

11-La sabiduría y capacidad de cautivar los corazones de la gente. Allah, el Altísimo, el Todopoderoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Y cuando hubo hablado con él [acerca del sueño], le dijo: Por cierto que desde hoy gozas de jerarquía y confiabilidad} [Corán 12: 54].

12-Planear bien las cosas. Allah, el Omnipotente, el Majestuoso, Dice (lo que se interpreta así en español): {Dijo [José]: Sembraréis siete años como de costumbre, y lo que cosechéis dejadlo en las espigas [para conservarlo] excepto una parte, de la que comeréis} [Corán 12: 47].


Fuente: Islamweb

domingo, 1 de marzo de 2015

La historia de Zumamah ibn Uzal

La historia de Zumamah ibn Uzal

En el sexto año de la emigración (hégira) el Profeta (sallalahu alaihi wasalam) decidió ampliar el espectro de su misión. Entonces envió ocho cartas a los distintos gobernantes de la Península Arábiga invitándolos al Islam. Uno de esos gobernantes era Zumamah ibn Uzal.
Zumamah ibn Uzal al-Hanifi era uno de los gobernantes árabes más poderosos de la era pre-islámica. Era la autoridad de la tribu Banu Hanifah y su palabra no era discutida ni desobedecida.

Cuando Zumamah recibió la carta del Profeta (sallalahu alaihi wasalam), la ira lo consumió y la rechazó. Se rehusó a escuchar la invitación a la verdad y la guía. Pero más aún, sintió el deseó de asesinar al Profeta (sallalahu alaihi wasalam) y enterrar su misión junto con él.

En su camino a cumplir con el objetivo de asesinar al Profeta, Zumamah se encontró con un grupo de compañeros del Profeta a quienes asesinó. Como consecuencia, el Profeta (sallalahu alaihi wasalam) ordenó su captura.
Tiempo después, Zumamah decidió realizar una visita ritual a La Meca. Quería circunvalar la Ka’bah y ofrecer el sacrificio de animales a sus ídolos. Entonces dejó su zona de al-Yamamah para dirigirse a La Meca. Cuando iba pasando por las cercanías de Medina, un grupo de musulmanes que patrullaban la zona apresó a Zumamah, sin saber quién era él. Lo llevaron a Medina, lo ataron a una de las columnas de la mezquita y esperaron a que el Profeta (sallalahu alaihi wasalam) decidiera qué hacer con él.

Al ingresar a la mezquita, el Profeta (sallalahu alaihi wasalam) vio a Zumamah y preguntó a sus compañeros:

― “¿Saben a quién han apresado?”
― “No mensajero de Allah” le respondieron.
― “Este es Zumamah ibn Uzal Al-Hanifi” dijo. “Han hecho bien en capturarlo”.

El Profeta volvió a su familia y les dijo:

― “Tomen comida y llévenla a Zumamah ibn Uzal”.

Luego ordenó que su camella sea ordeñada y le dieran a Zumamah de su leche. Todo esto tuvo lugar antes de hablar con Zumamah.
El Profeta (sallalahu alaihi wasalam) se acercó a Zumamah con la esperanza de que éste abrazara el Islam.

― “¿Qué piensas que haré contigo Zumama?” le dijo.

― “Tengo en mente que harás el bien Muhammad. Si me matas estás matando a un asesino; si me tratas bien estarás tratando bien a alguien agradecido, y si quieres dinero (como rescate), pide lo que quieras”.

El Profeta lo dejó así por dos días, y personalmente le enviaba comida y leche de su camella. Nuevamente fue donde él y le dijo:

― “¿Qué tienes para decir sobre ti mismo?”

Zumamah repitió lo que había dicho días atrás, por lo que el Profeta se retiró y volvió al día siguiente.

― “¿Qué tienes para decir sobre ti mismo?”

Zumamah repitió lo que había dicho días atrás, por lo que el Profeta le dijo a sus compañeros:

― “Liberen a Zumamah”.

Zumamah abandonó la mezquita del Profeta, en la que había pasado tres días, viendo como los musulmanes se reunían para hacer el salat, escuchaba las aleyas del Sagrado Corán que recitaba el Profeta (sallalahu alaihi wasalam) y presenciaba la hermandad y simpleza de los musulmanes. Por lo que Zumamah salió de la mezquita, libre, sin condiciones, pero con una visión completamente distinta sobre el Islam y Muhammad. Su corazón ya no era el mismo.

Zumamah caminó por un sendero hasta llegar a un huerto de palmeras donde tomó un baño; luego volvió a la mezquita del Profeta y delante de un grupo de musulmanes dijo:

― “¡Doy testimonio de que no hay más dios que Allah y que Muhammad es Mensajero de Allah!”

Luego fue donde el Profeta (sallalahu alaihi wasalam) y le dijo:

― “¡Oh Muhammad! ¡Por Allah! ¡En toda la tierra no había un rostro más odiado para mí que el tuyo y sin embargo ahora tu rostro es el más amado para mí! ¡Por Allah! ¡No había una religión más odiada para mí que tu religión, sin embargo ahora tu religión es la más querida para mí! ¡Por Allah! ¡No había una tierra más odiada para mí que tu tierra, pero ahora tu tierra es la más querida para mí! Asesiné a algunos de tus seguidores, ¿qué harás conmigo?

“No hay juicio para ti Zumamah” respondió el Profeta. “Al convertirte al Islam has borrado todas tus acciones pasadas, y tienes delante de ti un nuevo comienzo.”

Hermanos y hermanas en el Islam, este cambio en Zumamah se debió al buen trato que recibió del Profeta (sallalahu alaihi wasalam), el cual le abrió el corazón a la luz del Islam. Tomen entonces a Muhammad (sallalahu alaihi wasalam) como ejemplo y hagan el bien al prójimo y muestren misericordia a todos los seres humanos, puede que Allah guie así los corazones de la gente al Islam.
Hermanos y hermanas en el islam pidan paz y bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Allah nos enseña en el Corán:

“Ciertamente Allah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él”. [Corán 33:56]


Fuente: ahlalsunah

sábado, 28 de febrero de 2015

Cuida tu lengua





Uno de los males que acostumbra acompañar al ghiba es el de contar chismes. Esto significa contar a otros lo que tu oíste de alguien, de tal manera que cause disensión entre la gente, agrie su relaciones o aumente la antipatía ya existente entre ambos.

Desde sus primeras revelaciones en la Meca, el Corán condenó esta hábito diciendo:

-¡No obedezcas, pues, a los chismosos!" (Qur´an 68:10).

Y el Profeta (s.a.w.) dijo:

-"El que difunde los chismes que ha oído por ahí no entrará al Paraíso". Y "Los más malvados entre los siervos de Allah son aquellos que andan difundiendo chismes, dividiendo a los que se aman y tratando de difamar a los que son inocentes".

Para alentar la paz y la conciliación, el Islam permite que un mediador esconda las malas cosas que una persona pueda decir de otra y le permite aumentar algunas cosas buenas que, de hecho, ninguno de ellos ha dicho.
Esto no se considera mentir, porque el Profeta (sws) dijo:

-No miente quien, al conciliar entre dos personas, dice algo bueno o adiciona algo bueno (a las palabras de los que están en disputa).

El ataque del Islam está particularmente dirigido contra esa gente que tan pronto como oyen algo malo, se apresuran a contarlo para conseguir un favor o por el simple gusto de causar problemas y conflicto. De hecho, muchos de esta clase no se conforman con simplemente repetir lo que han oído sino que añaden algo o se inventan algo.

Como un poeta dijo: Si escuchan una buena palabra, la ocultan; Si escuchan una mala palabra, la gritan. Y si nada escuchan, inventan una mentira.
Un hombre fue ante Omar bin Abdul 'Aziz y le contó algo acerca de otro hombre que al mencionado no le hubiese gustado que se diga. Entonces, Omar le dijo:

Examinemos tu caso:

-“si estás mintiendo, eres uno de esos mencionados en la aleya que dice:

- "¡Creyentes! Si un malvado os trae una noticia, examinadla bien, no sea que lastiméis a gente por ignorancia y tengáis que arrepentiros de lo que habéis hecho". (Qur´an 49:6).

Y si estás diciendo la verdad eres uno de los mencionados en la aleya que dice:

" ... al pertinaz difamador, que va sembrando chismes..." (Qur´an 68:11) Pero si quieres te podemos perdonar". El hombre dijo:

"Por favor perdóname, Emir de los creyentes. Nunca volveré a hacerlo".

Es por eso que el Profeta (s.a.w.) alabó el silencio, lo recomendó y les pidió a sus Compañeros que lo mantuvieran, diciendo:

-El silencio es sabiduría, pero los silenciosos son pocos.

-El que se mantiene en silencio será salvado.

- ¿Acaso crees que se arroja a la gente al Fuego sobre su rostro por alguna otra cosa que no sea la cosecha de su lengua?


lunes, 9 de febrero de 2015

Errores Durante el Salat

Sobre postrar sobre la nariz

Inclinarse y prosternarse antes del imán

Postrar sobre la nariz

El peor ladrón es el que roba su Salat

Mirar hacia el cielo en el Salat


Pasar por delante de una persona mientras está rezando


La utilización de la Sutra
Usar una sutra es obligatorio poque el Al-lah lo ordenó para el Imam y para el que reza solo y lo promovió; por eso es necesario que un musulmán se pare detrás de una Sutra para rezar y se prohíbe pasar por delante, entre la sutra y un orante,

La Sutra es para el imam y el que reza solo, mientras que quien reza en grupo detrás del imam pues para él la Sutra es el mismo imam,

La sabiduría detrás de la prescripción de la sutra:

La sutra para quien reza está prescrita por varios sabios motivos, entre ellos tenemos:

1. Evitar pasarse delante del orante púes eso le distrae de su devoción.

2. El orante puede así concentrarse en el rezo y no se distrae.

Levantar las manos durante la oración

Poner la mano derecha sobre el antebrazo izquierdo

Postrar sobre las manos

Sed moderados durante la postración