miércoles, 29 de diciembre de 2010

El día de la Llamada Mutua




En primer lugar: os pido que me prestéis atención e imaginéis que os encontráis en este preciso instante en el Día del Levantamiento, y éste tiene muchísimos nombres como: elDía del Desfile, el Día Inevitable, el Día de la Sacudida. Pero hoy vamos a hablar de un nombre poco conocido del Día del Levantamiento; hablaremos del Día de la Llamada Mutua. ¿Es éste otro nombre del Día del Levantamiento? ¿Qué significa? ¿De dónde lo he sacado? Está citado en el Noble Qor´ân y vino en boca del creyente de la familia de Faraón: ((¡Pueblo! Temo que viváis el Día de la Llamada Mutua, día en que volveréis la espalda y no tendréis a nadie que os proteja de Al·lâh.) Ghâfer, 32-33. Es el día en que toda la gente se llama entre si. Imagina a un joven que está buscando a su madre, a un padre que está buscando a su familia. ¿La va a encontrar, se van a unir de nuevo, o cada uno se escapará del otro? ¡Ángeles que llaman a los creyentes, Satanás que se retracta de los impíos, el Señor que llama a sus siervos, el Infierno que llama a los desobedientes, el Paraíso que llama a los creyentes y la gente del Infierno que llama a los del Paraíso y a los guardianes de la gehena, y profetas que hablan a su Señor! ¿Te imaginas tamaña escena? Diferentes voces y llamadas mutuas que llenan el ambiente de ese grandioso día, ¡el Día de la Llamada Mutua! ¿Qué te parece si seguimos el método de la escuela “Imaginar” e imaginamos dichas escenas para sacar moralejas antes de que sea muy tarde? Como dijo ‘Ali Bnu Abî Tâleb: «la gente está dormida, despierta cuando muere» Qué te parece pues si nos metemos de lleno en esa escuela y nos ponemos a imaginar con el prepósito de cambiarnos positivamente y de exhortarnos a progresar en el buen sentido.

La primera llamada:

No es llamada, sino que es un soplo en el cuerno. Cuando el ángel encargado de soplar en el cuerno sople, la vida se acabará completamente de la Tierra: ((Se soplará en el cuerno y quienes haya en los cielos y en la tierra quedarán fulminados con la excepción de quien Él quiera, luego soplará en él otra vez y quedarán en pie a la espera.)) (Los Grupos, 68) El Profeta, los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, nos refleja la imagen en su dicho: (¿Cómo puedo sentir bienestar sabiendo que el Dueño del Cuerno tiene éste en su boca, con su frente inclinada, en espera de que se le ordene soplar?) Dice también: (He sido enviado, con la Hora y yo, como estos dos), señalando a su dedo medio e índice.

La segunda llamada:

- Es la llamada de Al·lâh a los ángeles. Al·lâh, el Grandísimo, llamará: “¡Oh, Ángel de la muerte! ¿Dime, quién queda aún?

- Dirá el Ángel de la muerte: No queda más que Sus siervos ibrîl, Mîkâêl, el Ángel de la Muerte y el Encargado de Soplar en el Cuerno.

- Llamará Al·lâh: ¡Oh, Ángel de la muerte!, captura el espíritu del Ángel del Cuerno. ¿Quién queda, Ángel de la Muerte?

- Responderá: ibrîl, Mîkâêl y yo, Su siervo.

- Llamará Al·lâh: ¡Ángel de la muerte!, captura el espíritu de Mîkâêl. ¿Quién queda, Ángel de la muerte?

- Responderá: ibrîl, y yo, Su siervo.

- Entonces llamará Al·lâh: ¡Ángel de la muerte! Captura el espíritu de ibrîl. ¿Quién queda, Ángel de la muerte?

- Responderá: yo, Su siervo.

- Llamará Al·lâh: ¡Ángel de la muerte! Captura tu espíritu.

Luego llamará Al·lâh: ¿Para quién es el dominio hoy? Pero nadie responderá porque no habrá nadie. Dirá, el Enaltecido: Es para Al·lâh, el Único… ((Se tocará la trompeta otra vez y he aquí que se pondrán en pie, mirando.)) (Los Grupos, 68)

Imagina la situación después del segundo soplo cuando nos levantemos a la Tierra de la Congregación, para el ajuste de cuentas entre las manos de Al·lâh. ¿Puedes imaginar este escenario? ¿Cómo seremos resucitados? ¿Dónde estaremos? ¿Dónde estarán nuestros familiares? ¿Dónde está la gente con la que vivimos y a la que quisimos? La primera cosa que haces después de resucitar, es buscar a tu familia. ¡Pero, atención! Si esta familia era creyente, se cogerán de la mano unos a otros, y si fueron pecadores, cada uno dirá: ¡Sálveme yo, sálveme yo! ((… el día en que el hombre huya de su hermano, de su madre y de su padre)) (Frunció el Ceño, 34-35) ¡Madre! Imagínate a ti misma saliendo de la tumba, llamando a tus hijos, habiendo sido anteriormente una familia creyente y cohesionada. Pues, resucitaréis cogidos de la mano. Imagina conmigo, visualiza a esta familia unida, rodeada de ángeles que tratan de tranquilizarla en medio de los temores del Día del Levantamiento y dándoles sombra. ((…¡Entrad en el Jardín, no tenéis nada que temer ni nada por lo que entristeceros!)) (Al-A´raf, 49) Imaginemos también el estado de una familia pecadora huyendo cada miembro del otro… cada uno diciendo “¡Sálveme yo, sálveme yo!”… El marido de su esposa… el hermano de su hermana… cada uno huyendo del otro… un padre de sus hijos… los hijos de su padre. Imagina cómo Al·lâh llamará a los pecadores, quienes en vida habrían adoptado como divinidad a otra diferente de Al·lâh, para quienes, tal como lo veían ellos, había quien era más importante que Él… de manera que, tan pronto deseaban cosas, no dudaban en satisfacerse de ellas, sin pensarlo ni sentir temor de Al·lâh. ((¿Qué opinión te merece quien hace de su deseo su dios? ¿Vas a ser tú su guardián?)) (El Discernimiento, 43). He aquí a otra persona, cuyo máximo interés en la vida, era el dinero. Dice el Mensajero de Al·lâh, Rezos y Paz de Al·lâh sean sobre él: “Infeliz es el siervo del dinar”… es decir, para quien el dinero es su máxima preocupación.

Otra llamada: ((El día en que los llame y les diga: ¿Dónde están ésos que según afirmabais eran Mis asociados?)) (El Relato, 62) Imagina cuando cada uno acuda en compañía de su asociado… uno con su dinero, otro con el vino, otro con las mujeres… ¿Dónde estás tú? Muchos son quienes mezclaron una obra buena con otra mala, pero Al·lâh fue el eje de su vida, aunque la vida los arrastrase de vez en cuando. Cada uno de nosotros tiene un centro en su vida al que recurre en sus decisiones... Si Al·lâh es el centro de tu vida, asegúrate de que estás en el camino correcto.

La llamada de los profetas y sus gentes:

((El día en que los llame y diga: ¿Qué respondisteis a los enviados?)) (El Relato, 65) ¿Cómo respondiste a Mohammad, los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él… cómo le responderás? ¿Debes convencerte que inevitablemente te sucederá a ti personalmente, te pondrás en esta situación?

Otra escena tendrá lugar cuando el Altísimo llame a Nûh (Noé):

- ¡Noé! ¿Has informado?

- Responderá Noé: Sí, lo hice.

- Luego, preguntará Al·lâh al pueblo de Noé: ¿Os informó?

- Dirán: No nos vino quien nos advirtiera… no nos vino nadie.

- Dirá Noé: Pero les informé, Dios mío.

- Dirá el Enaltecido: ¿Quién atestiguaría a tu favor, Noé?

- Dirá Noé: Mohammad y su comunidad, Al·lâh.

¿Puedes creer que algún día atestiguarás a favor del profeta de Al·lâh, Noé, paces sean sobre él, en virtud de tu creencia en el Qor´ân? ((Hemos hecho así de vosotros una comunidad moderada, para que seáis testigos sobre los hombres y para que el Enviado sea testigo sobre vosotros)) (La Vaca, 143)

¨Cada alma vendrà acompañada de uno que la conducirà y de un testigo¨

Todo lo anterior hasta el momento es una descripción de lo que ocurrirá a toda la gente en el Día del Levantamiento. ¿Pero que será de tu particular ajuste de cuentas en el Día del Juicio Final? ((Cada alma vendrá acompañada de uno que la conducirá y de un testigo)) (Qaf 21). Imagínate que estás caminando con el ángel encargado de ti en esta vida, registrando tus hechos, cada palabra, cada gesto y cada movimiento.

((Y dirá su acompañante: Lo que me incumbe está dispuesto. Que todo desagradecido rebelde sea arrojado a Yahannam, ése que no se desprende de los bienes, transgrede y está en duda.)) (Qaf, 23-25) Dirá su acompañante (Satán): ((Dirá su acompañante: Señor, no fui yo quien lo extravió, sino que él estaba en un profundo extravío.)) (Qaf 27). ¡Oh Al·lâh, todo esto pasará! ¿Percibes ahora que estás entre esta multitud, con toda esta algarabía de llamadas? Pues observa bien que, además, hay otro interlocutor que se ha incorporado a esta difícil situación: ((El día en que Él le diga a Yahannam: ¿Estás lleno? Y éste responda: ¿Hay más?)) (Qaf, 30) Nuestro señor ‘Omar Bnu Al-Jattâb solía decir: “Oh Al·lâh, me refugio en Ti de ser parte del combustible del Infierno”. Imagínate cuando te llamen: Fulano, hijo de Fulano, ¡acude para presentarte ante El Omnipotente Reparador! Imagina tu alegría al dirigirte para el encuentro con Al·lâh, sabiendo que fuiste de los temerosos devotos de Al·lâh, que evitaste un pecado específico por temor de Al·lâh, y trabajaste para este encuentro por años y años. ¡Que alegría cuando estés caminando convencido de que Al·lâh te compensará por ello! E imagina los ángeles arrastrando a alguien que no puede caminar por miedo a Al·lâh, al acabar de ver los registros de sus malas acciones. Dice nuestro señor ‘Ali Bnu Abî Tâleb: “¡Yo sé de gente cuya carne facial caerá derretida de vergüenza, cuando se muestren sus escándalos ante Al·lâh!

Llamamiento con el nombre del acto

En el Día del Levantamiento, se llama a cada grupo por sus actos: ¡Que se levanten los mentirosos! ¡Imagina que te levantas con ellos! ¡Que escándalo! ¡Que se levanten los hipócritas, que se levanten los infieles a sus esposas, que se levanten las infieles a sus esposos, que se levanten los sobornadores! También se llama a los que hicieron buenas obras –¡Oh Al·lâh, haz que seamos de entre ellos!- ¡Que se levanten los donadores de limosna, que se levanten los ayunadores, los recitadores del Qor´ân, los llorosos por temor de Al·lâh, los benevolentes con los padres! Y se llamará: ¡Que se levante la gente de la merced! Entonces se levantan, y son pocos por cierto. Caminan presurosos hacia el Paraíso, y les paran los ángeles diciendo: “¿Quienes sois?” Dicen: “Somos la gente de la merced” Preguntan: “¿Y cual es vuestra merced?” Contestan: “Tuvimos paciencia al ser objeto de injusticia, perdonamos al ser ofendidos, fuimos clementes al ser agraviados”. Entonces dices los ángeles: “entrad al Paraíso, que buena es la recompensa de los bienhechores”. Y se llama: ...cierto que a los perseverantes se les pagará su recompensa sin límite(Az-Zumar 11) Diríjanse al Paraíso sin límite en la recompensa.

El diálogo entre los compañeros del Paraíso y los compañeros del Infierno

((Y llamarán los compañeros del Jardín a los del Fuego: Hemos encontrado que lo que nuestro Señor nos había prometido era verdad. ¿Habéis encontrado vosotros que lo que vuestro Señor os prometió era verdad? Dirán: Sí. Y una voz pregonará entre ellos: Que la maldición de Al·lâh caiga sobre los injustos!)) (Al-A’râf, 43).

Se vendrá con un carnero, y se llamará: ¡Oh, compañeros del Paraíso! ¿Sabéis qué es esto?

Contestarán: No.

Se llamará: ¡Oh, compañeros del Infierno! ¿Sabéis qué es esto?

Contestarán: No.

Contestará el pregonero: Es la muerte. ¡Oh, Gente del Paraíso, sea, pues, Eternidad sin muerte, y Gente del Infierno, sea Eternidad sin muerte! La Gente del Infierno llamará a los ángeles: ((Y dirán los que están en el Fuego a los encargados de Yahannam: ¡Pedid a vuestro Señor que nos alivie un día del tormento! Dirán: ¿Acaso no os llegaron vuestros mensajeros trayendo las pruebas claras? Dirán: Sí. ¡Rogad entonces! Sin embargo la súplica de los incrédulos no encontrará ningún camino.)) (Ghâfir, 49–50) Y cuando se den cuenta de que su conversación con los encargados del Infierno es en vano, llamarán a Malik: ((Y pedirán a gritos: !Oh Malik, que tu Señor acabe con nosotros! Dirá: Vosotros habéis de permanecer.)) (Az·zujruf, 77). Después, llaman a Al·lâh: ((Diràn: ¡Señor nuestro! Nuestra propia desgracia pudo más que nosotros y fuimos gente extraviada. ¡Señor nuestro! Sácanos de él y si reincidimos, entonces seremos injustos. Dirá: Sed arrojados en él con desprecio y no Me habléis.)) (Al-Mo´minûn, 107-109). Pero ya es imposible, ya que perdieron el tiempo de la vuelta a Al·lâh en esta vida. ¡Al·lâh nos salve! Adelante, nación de Mohammad, aprovechemos el tiempo de esta vida para arrepentirnos. Todo aquel que haya cometido algún pecado, que se apresure a volver a Al·lâh: ((...Quien sea alejado del Fuego e introducido en el Jardín, habrá triunfado. La vida de este mundo no es sino el disfrute engañoso de lo que se acaba.)) (Âle ‘Imrân, 185)

Llamamiento de Al·lâh a los creyentes

((¡Oh, siervos míos! Hoy no tendréis nada que temer ni os entristeceréis.)) (Az·Zujruf, 68). Imagínate que Al·lâh te llama para que no tengas miedo del tormento que corresponde a los injustos. Hoy estás tú a salvo: ((Estos que creyeron y tuvieron temor de Él.)) (Yûnus, 63).

Llamamiento del Ayuno y del Qor´ân

Dijo el Mensajero de Al·lâh – los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él -: (El Ayuno y El Qor´ân mediarán a favor del siervo en el Día del Levantamiento. Dirá el Ayuno: Oh Al·lâh, le privé de comida y placeres durante el día, acepta mi intercesión en su favor. Y dirá el Qor´ân: le privé de sueño durante la noche, acepta mi intercesión en su favor. Entonces, se aceptará su intercesión). Vendrá, pues, el Ayuno en el Día del Levantamiento personificado, te llamará y te defenderá. Por eso debes perfeccionar tu ayuno aunque sea por un día. Lo mismo sucede con el Qor´ân. Dice el Mensajero de Al·lâh – los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él – en un dicho narrado por Muslim: (Se hará comparecer en el Día del Levantamiento al Qor´ân y a sus compañeros, aquéllos que lo llevaban a la práctica en esta vida, adelantado por las suras La Vaca y La Familia de ‘Imrân, defendiendo a sus compañeros). Pues, ¡felicitaciones a quien las preserva de memoria!

Llamamiento de los lazos familiares

La Matriz, simbolizando el Vínculo familiar, se colgará del Trono de El Todo Misericordioso y dirá en presencia de toda la gente: ¡Oh Señor, he sido objeto de injusticia! ¡Oh Señor, he sido objeto de perjuicio! ¡Oh Señor, he sido objeto de ruptura!

Al·lâh le dirá - Invencible e Inalcanzable -: ¿Te satisface que mantenga lazos con quien ha mantenido lazos contigo, y rompa lazos con quien haya roto lazos contigo?

Contestará: Me satisface, Mi Señor.

Dirá: Pues, así sea.

Y acudirá de nuevo, cuando estás atravesando el Filo del Camino, para decirte: No podrás pasar mientras no saldes tu deuda conmigo.

El llamamiento de quién haya sufrido injusticia:

El Día del Juicio Final vendrá la víctima de asesinado, que fue asesinada injustamente, en busca de quien la mató hasta encontrarlo. Lo agarrará de la cabeza y se dirigirá con él a Al·lâh -Invencible e Inalcanzable- y le dirá: Oh Señor, pregúntale a éste porqué me mató. Y no parará hasta que Al·lâh le haga justicia.

El Profeta (SAAWS) cuenta: (Dos de los hombres de mi Ummah se inclinaron entre las manos de Al·lâh, El Auxiliador, Glorificado y Enaltecido sea, y uno de ellos dijo: Señor, toma de mi hermano mi derecho. Entonces Al·lâh, Enaltecido Sea, le dice: Dale su derecho...

Dice: Señor, ya no queda nada de mis buenos actos...

Y dice Al·lâh, Glorificado y Enaltecido Sea al demandante: ¿cómo hacemos esto si no queda nada de sus buenos actos?

Dice él: Señor, que cargue él con mis malos actos...

Los ojos del Profeta (SAAWS) se llenaron de lágrimas, y después dijo: “¿quién soporta de ellos sus malos actos?

Al·lâh, Enaltecido sea, dijo al demandante: eleva tu vista, y mira al Paraíso. Entonces elevó su cabeza, y dijo: Dios, veo ciudades de plata, y palacios de oro adornados con perlas, ¿quién es el profeta, o quién es el amigo, o quién es el mártir al que pertenece todo esto?

Al·lâh, Enaltecido sea, dijo: Esto pertenece a quien paga su precio...

Y dijo: Señor, ¿y quién posee su precio? Al·lâh, Enaltecido sea, dijo: tú lo posees.

Dijo: ¿con qué, Señor?

Dijo: con tu perdón a tu hermano. Dijo: Señor, le he perdonado. Y así es como Al·lâh, Invencible e Inalcanzable, dice: coge de la mano a tu hermano y entrad al Paraíso.

El llamamiento de Iblîs en el Infierno:

((El Demonio dirá cuando se decida la cosa: «Al·lâh os hizo una promesa de verdad, pero yo os hice una que no he cumplido. No tenía más poder sobre vosotros que para llamaros y me escuchasteis. ¡No me censuréis, pues, a mí, sino censuraos a vosotros mismos! Ni yo puedo socorreros, ni vosotros podéis socorrerme. Niego que me hayáis asociado antes a Al·lâh». Los impíos tendrán un castigo doloroso.)) (Ibrâhîm, 22) Les habla después de haberles seducido en su vida mundana, y haberles desviado de su camino. Luego reniega de ellos el Día del Levantamiento.

El llamamiento del Profeta ante el Manantial:

Imagínate la voz del Profeta (SAAWS) llamando: ¡Mi nación, Mi nación! Te diriges a él, llena él su honorable mano con agua del Manantial, y te da de beber de sus propias manos, tus labios rozan la palma de su mano noble, mientras estás bebiendo, y nunca jamás volverás a tener sed.

El llamamiento de Al·lâh, Invencible e Inalcanzable, a la puerta del Paraíso:

Oh, Gente del Paraíso, para ustedes corresponden, ciertamente, cuatro cosas: vivir para siempre sin morir nunca, tener salud y no enfermaros nunca, ser jóvenes y no envejecer nunca, y ser felices y no entristeceros nunca. Gente del Paraíso, tenéis una cita con Al·lâh, acudid para visitar al Todo Misericordioso.

Imagínate que vas al encuentro de tu Señor, y delante de ti hay gente sobre púlpitos de luz, y púlpitos de plata, y púlpitos de oro. Ibn Al-Qayyim relata un hadiz largo sobre el día en el que Al·lâh llama a los creyentes y los recibe.

Al·lâh- Invencible e Inalcanzable- les llama: Gente del Paraíso, que la paz sea sobre vosotros.

-Dicen: Oh, Al·lâh. Tú eres la Paz, y la Paz proviene de ti, Glorificado y Enaltecido Seas, Señor de la Majestad y la Distinción.

-Al·lâh Glorificado y Enaltecido les llama: ¿dónde estáis mis siervos que me han obedecido sin haberme visto?

Imagínate que levantas tu mano, y que eres uno de ellos, ya que eras uno de los que en el mundo creyeron en lo no visto.

Y Al·lâh les dice: hoy es el día de pedir más, gente del Paraíso, pedidme.

Y se ponen de acuerdo en decir: Concédenos el favor de Tu Beneplácito, Señor.

Y Al·lâh les dice: si no hubiera estado satisfecho de vosotros, no os habría alojado en mi Paraíso, pero gente del Paraíso, pedidme.

Se ponen de acuerdo en decir una sola palabra: muéstranos Tu Rostro para contemplarlo.

Entonces apartará el velo, y mirarán a Al·lâh- Invencible e Inalcanzable- y desde que nacieron, no tuvieron un placer más deleitable y más amado que el de mirar a la generosa Faz de Al·lâh, y con todos ellos sin excepción mantendrá una conversación personal.

Al·lâh- Invencible e Inalcanzable- les dirá: Gente del Paraíso, estáis satisfechos?

Ellos dicen: y cómo no vamos a estar satisfechos habiendo tornado blancas nuestras caras y alojándonos en el Paraíso.

Al·lâh les dice: Queda algo más.

Ellos dirán: ¿Y qué es Señor?

Y les dice: “Estar satisfecho de vosotros, y nunca jamás enojarme con vosotros. Gente del Paraíso, pedidme. Desea, siervo mío, ansía, que te concederé todo lo que desees.

El profeta (SAAWS) dice: (el siervo deseará hasta acabar los deseos. Entonces Al·lâh le recordará deseos cuyo recuerdo había olvidado: ¿no quieres tal cosa?, ¿no deseas tal cosa?) Imagínate en tu palacio, con tu playa y tus frutos privados, y que todo lo que desees, es de tu propiedad, todo lo que tienes que hacer es desear.

Espero que penséis muy bien, imaginéis de verdad el día del Desfile ante Al·lâh, y la lectura de los Registros, la sucesión de llamamientos alrededor de nosotros, ¿acaso nos llamará el Paraíso, o será el Infierno? Cada uno de nosotros, conociendo muy bien su estado. Por lo tanto… ¡te bastas a ti mismo como auto ajustador de cuentas!

Assalâmo ‘alaykom wa Rahmatol∙lâhi wa Barakâtoh

Que la Paz, la Misericordia y las Bendiciones de Al∙lâh sean con vosotros