domingo, 28 de agosto de 2016

DIFUNDIENDO CHISMES (AL NAMIMA)

Otro mal hábito, que acostumbra acompañar a la ghiba y que es también estrictamente prohibido en el Islam, es el de contar chismes.  Esto significa contar a otros lo que tu oíste de alguien, de tal manera que cause disensión entre la gente, agrie su relación o aumente la antipatía ya existente entre ambos.
            Desde sus primeras revelaciones en la Meca, el Corán condenó este hábito diciendo:

"¡Nos obedezcas, pues, a los chismosos!" (68:10).

Y el Profeta (B y P) dijo:  "El que difunde los chismes que ha oído por ahí no entrará al Paraíso" Y "Los más malvados entre los siervos de Allah son aquellos que andan difundiendo chismes, dividiendo a los que se aman y tratando de difamar a los que son inocentes".
            Para alentar la paz y la conciliación, el Islam permite que un mediador esconda las malas cosas que una persona pueda decir de otra y le permite aumentar algunas cosas buenas que, de hecho, ninguno de ellos ha dicho.
            Esto no se considera mentir, porque el Profeta (B y P) dijo:  "No miente quien, al conciliar entre dos personas, dice algo bueno o adiciona algo bueno (a las palabras de los que están en disputa) ".
            El ataque del Islam está particularmente dirigido contra esa gente que tan pronto como oyen algo malo, se apresuran a contarlo para conseguir un favor o por el simple gusto de causar problemas y conflicto.  De hecho, muchos de esta clase no se conforman con simplemente repetir lo que han oído sino que añaden algo o se inventan algo.  Como un poeta dijo:
                        Si escuchan una buena palabra, la ocultan;
                        Si escuchan un mala palabra, la gritan
                        Y si nada escuchan, inventan una mentira.


            Un hombre fue ante Omar bin Abdul 'Aziz y le contó algo acerca de otro hombre que al mencionado no le hubiese gustado que se diga.  Entonces, Omar le dijo:  "Examinemos tu caso:  si estás mintiendo, eres uno de esos mencionados en la aleya que dice:  "¡Creyentes! Si un malvado os trae una noticia, examinadla bien, no sea que lastiméis a gente por ignorancia y tengáis que arrepentiros de lo que habéis hecho". (49:6). Y si estás diciendo la verdad eres uno de los mencionados en la aleya que dice : " ... al pertinaz difamador, que va sembrando chismes..." (68:11) Pero si quieres te podemos perdonar".  El hombre dijo:  "Por favor perdóname, Emir de los creyentes.  Nunca volveré a hacerlo".