miércoles, 26 de octubre de 2011

Científicamente probado, breve y muy interesante


Escuchar el Corán reduce la expansión de las células cancerígenas en el cuerpo humano e incluso puede llegar a destruirlas.

Alargar la postración fortalece la memoria y previene el infarto cerebral.

La postración aumenta el riego sanguíneo en el cuerpo humano para ayudar a fortalecer el corazón.

Y levantar el dedo cuando estoy sentado dando el testimonio durante las oraciones elimina las cargas negativas en el cuerpo humano.


¿Quién de nosotros sabe lo que pasa en su cuerpo cuando dice Al-lah?

Un investigador holandés, de la Universidad de Amsterdam, llegó científicamente a la conclusión de que repetir el nombre de Al-lah hace disminuir progresivamente el estrés, las preocupaciones y la depresión. Y hace volver al estado de tranquilidad y al orden del ser humano.

El investigador confirmó que durante tres años hizo pruebas a un gran número de enfermos musulmanes y no musulmanes y que no hablaban árabe y los resultados fueron sorprendentes, especialmente en los enfermos depresivos y estresados.

El investigador aclaró científicamente la utilidad de pronunciar la palabra Al-lah.

Explicó que la letra alif (la primera del alifato A) sale de la parte alta de los pulmones, justo donde se respira y repetir la palabra Al-lah hace que se ordene la respiración y se sienta relajación y pronunciar la letra lam (l) sale por poner la lengua en la parte alta del paladar y este movimiento causa el silencio durante unas fracciones de segundo, y ese silencio momentaneo causa una relajación en el sistema respiratorio.

Y la pronunciación de la letra ha (h inglesa) causa la unión entre los pulmones y el corazón, provoca que se organicen los latidos del corazón de una manera natural.

La sura Rad, sura del Trueno dice:

“¿No pronunciando y recordando a Al-lah vuestro corazón se tranquiliza?”