lunes, 7 de noviembre de 2011

La Tumba en el Islam(Parte 1)¿Qué ocurre cuando morimos?

RESUMEN. ¿QUÉ OCURRE EN LA TUMBA?
Existe en el Islam la idea de que los difuntos están expuestos a una terrible tortura (‘adzâb) en la tumba (qabr). El tema del Adzâb al-Qabr, el Tormento de la Tumba, si bien no aparece explícitamente en el Corán, aparece en numerosos hadices. Esta idea se basa en la concepción de que el muerto tiene una especie de existencia consciente en su tumba y que se prolonga durante un tiempo o hasta el Día de la Resurrección. A ese periodo de existencia intermedia entre la vida y la resurrección se le da el nombre de Barzaj. Estas consideraciones dieron origen a la noción de los dos juicios: el primero implica castigo o felicidad en la tumba (en el Barzaj), y el siguiente, el del Día de la Resurrección, marca el destino de la persona en la eternidad de al-Âjira. Sobre lo que sucede entre la muerte y la resurrección:
Primero, los muertos son torturados por las lamentaciones de sus parientes. Los llantos y la desesperación durante el duelo aterran a los difuntos, por lo que fueron prohibidos por el Islam. Estos escuchan los pasos que se alejan de los que han asistido a su entierro y se sienten solos y abandonados a su suerte. El creyente, a partir de entonces, se siente en un lugar espacioso, mientras que, por su parte, el infiel se encuentra oprimido por las paredes de su tumba y la claustrofobia será su tormento, y una serpiente del infierno lo aterra y devora hasta que tenga lugar la resurrección.
Dos ángeles de aspecto llamados Múnkar y Nakîr, hacen sentarse al muerto en medio de su tumba y lo interrogan sobre sus creencias. El sincero responde con palabra firme y decidida, y entonces los ángeles le muestran el lugar del que se ha librado en el infierno y el que le aguarda en el paraíso, y entonces se le deja descansar hasta el Día de la Resurrección. Pero el infiel no puede responder y tartamudea y los ángeles intentan arrancarle respuestas azotándolo con una látigo metálico que lanza llamas: sus gritos son oídos por todas las criaturas, salvo por los hombres.
La tumba puede ser para el hombre o un paraíso o un infierno. Los ángeles de la misericordia descienden a buscar al espíritu del sincero, y los ángeles del castigo acuden a por el espíritu del infiel. Las almas de los creyentes se transforman en pájaros del paraíso y se unirán a sus cuerpos el día de la resurrección (los mártires ya están en el paraíso).
Estos sufrimientos son de carácter espiritual (mientras que los que corresponden al Día de la Resurrección tiene una naturaleza física). Por ello, afectan incluso a los difuntos que no hayan sido enterrados por una razón u otra. La tumba (el qabr), más que el lugar de enterramiento, es el estado en el que se encuentra todo el que ha fallecido (el Barzaj o estado intermedio entra la vida y la resurrección), y en ese estado tienen lugar las visiones y sufrimientos descritos de en varios hadices. Las penalidades en la ‘tumba’ duran un tiempo indeterminado. Esos castigos son suspendidos los viernes y son aligerados por las ramas que se planten sobre las tumbas mientras estén verdes. Existen otros muchos detalles: las almas de los sinceros salen fácilmente de sus cuerpos, pero la de los infieles son arrancadas a la fuerza por ángeles terribles causándoles así tormentos severos. El interrogatorio en la tumba dura siete días en el caso de los sinceros, y cuarenta en el caso de los infieles (pero los mártires, los niños y los que han cumplido ciertos actos evitan el interrogatorio).
Algunas fuentes distinguen entre el castigo y la sensación de opresión en la tumba: el sincero se verá libre del primero, pero no del segundo (por ello se habla siempre del inevitable sufrimiento en la tumba). La opresión puede ser aligerada por actos emancipadores en vida
Pregunta: ¿Pueden decirme cuáles son las tres preguntas de la tumba, que debemos hacer para salvarnos?
Alabado sea Allah.
En primer lugar:
Cuando un hijo de Adán muere, su alma parte y se lo coloca en la tumba, se encuentra en la primera etapa del Más Allá.
Se ha narrado que Haani’ el esclavo liberto de ‘Uzmaan ibn ‘Affaan dijo: Cuando ‘Uzman ibn ‘Affaan permanecía frente de una tumba lloraba hasta humedecer su barba. Le dijeron: “Tú recuerdas el Paraíso y el Infierno y no lloras, ¿pero lloras por esto?”. Respondió: “El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) dijo: “La tumba es la primer etapa del Más Allá; el que esté a salvo en esa instancia, no importa lo que exista después, será más fácil para él, pero si no está a salvo, lo que venga después será peor para él”. El mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) dijo: “Nunca he visto ninguna escena como la de la tumba, no hay nada mas atemorizante que eso”. Narrado por al-Tirmidhi, 2308; Ibn Maayah, 4567; clasificado como hasan por al-Albaani en Sahih al-Yaami’, 1684).
En segundo lugar:
Los dos ángeles que se encargan de las preguntas se acercan a él y le preguntan en qué solía creer en este mundo, quién era su Señor, cuál era su religión y quién era su Profeta. Si da responde correctamente, será positivo, pero si no contesta, los ángeles le infligirán golpes severos y dolorosos.
Si era un ser honrado, se acercan a él los ángeles con rostros luminosos, pero si era un hombre de malas acciones, se acercaban a él los ángeles con rostros oscuros. Esta era la fitnah o tribulación que sufrirá.
‘Aa’ishah narró que el Profeta (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) solía decir: ‘Allaahumma inni a’udhu bika min al-kasali wa’l-haram wa’l-maghram wa’l-ma’zam. Allaahumma inni a’udhu bika min ‘adhaab al-naar wa fitnat il-naar, wa fitnat il-qabri, wa ‘adhaab il-qabri, wa sharri fitnat il-ghina wa sharri fitnat il-faqair wa min sharri fitnat il-masih il-Dayyaal. Allaahumma ighsil Jataayaaya bi ma’ al-zalyi wa’l-baradi wa naqqi qalbi min al-jataaya kama iunaqqa al-zawb al-abyad min al-danas, wa baa’id bayni wa bayna jataayaaya kama baa’adta bayna al-mashriqi wa’l-maghrib (¡Oh, Allah! En Ti busco refugio de la holgazanería y la vejez, de las deudas y los pecados; del tormento del Infierno y de las tribulaciones del Infierno, y de las tribulaciones de la tumba y del tormento de la tumba, y del mal de la tribulación de la riqueza, y del mal de la tribulación de la pobreza, y del mal de la tribulación del Dayyaal (Anticristo). ¡Oh, Allah! Lava mis pecados con la nieve y el granizo, y limpia mi corazón del pecado como se limpia a una prenda blanca de su suciedad, y pon una gran distancia entre mis pecados y yo, tan grande como la distancia que Tú has puesto entre el Este y el Oeste.
(Narrado por al-Bujari, 6014).
Ibn Hayar dijo:
La frase “de la tribulación de la tumba” se refiere a las preguntas de los dos ángeles.
Fath al-Baari, 11/177.
Y al-Mubaarakfuri dijo:
“La tribulación de la tumba” significa confusión al responderles a los dos ángeles.
Tuhfat al-Ahwadhi, 9/328
En tercer lugar:
Con respecto a las preguntas que los dos ángeles harán en la tumba, se encuentra una clara explicación en el siguiente hadiz:
Fue narrado que al-Bara’ (que Allah esté complacido con él) dijo: Salimos con el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) para el funeral de un hombre que pertenecía a los Ansaar. Llegamos a la tumba y cuando (el fallecido) fue colocado, Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) se sentó y nosotros nos sentamos a su alrededor, como si tuviéramos pájaros en la cabeza, es decir, tranquilos y calmos. En su mano tenía un palo con el que raspaba el suelo. Luego levantó la cabeza y dijo: “Busquen el refugio de Allah para los tormentos de la tumba”, lo dijo dos o tres veces. Luego dijo: “Cuando siervo creyente está a punto de partir de este mundo y de entrar en el Más Allá, llegan ángeles con sus rostros claros como el sol, y se sientan a su alrededor, hasta donde el ojo puede ver. Ellos traen consigo velos y perfumes del Paraíso. Luego el Ángel de la Muerte llega y se sienta cerca de su cabeza, y dice: “Oh, alma bondadosa, adelántate al perdón de Allah y Su complacencia”. Luego sale rápidamente, como una gota de agua del pico de una botella. Cuando la atrapa, no la dejan en su mano ni por un instante antes de agarrarla y ponerla en esos velos con esos perfumes, y sale de allí una fragancia como el más delicado almizcle de la faz de la tierra. Luego ascienden, y no pasan por delante de ningún grupo de ángeles sin decir: “¿Quién es esa alma bondadosa?”, y dicen, “Es tal, el hijo de tal y tal, llamándolo por los mejores nombres por los que se lo ha conocido en este mundo, hasta que llegan al paraíso inferior. Pidieron ingresar y les fue autorizado, y (el alma) es bienvenida y acompañada al próximo cielo por los cercanos de Allah, hasta que llegan al séptimo cielo. Luego Allah dice: “Registren el libro de mi siervo en ‘Illiyun en el séptimo cielo, y regrésenlo a la tierra, porque para ella los creé y a ella se los devuelvo, y de ella los volveré a tomar”. Por lo tanto, su alma regresa al cuerpo, y vienen a él dos ángeles que lo hacen sentar y le dicen: “¿Quién es tú Señor?” El dice: “Allah”. “¿Cuál es tu religión?” dice: “Mi religión es el Islam”. Ellos dicen: “¿Quién es el hombre que ha sido enviado entre ustedes?” El dice: “Es el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él). Ellos dicen “¿Qué has hecho?” El dice: “He leído el Libro de Allah y he creído en él”. Luego una voz llama desde el cielo. “Mi siervo ha dicho la verdad, preparen para él una cama y vestimentas del Paraíso, y abran una puerta del Paraíso para él”. Luego, llegan a él algunas de sus fragancias, y su tumba se agranda tanto como él lo puede ver. Luego, se acerca a él un hombre de rostro y ropas atractivas, y con una fragancia agradable, que le dice: “Recibe las buenas noticias que te traerán alegría en este día”. Él dice: “¿Quién eres? Tú rostro es un rostro que trae buenas noticias”. Él dice: “Soy tus buenas acciones”. Él dice: “¡Oh, Señor!, apresura la Hora, así puedo regresar con mi familia y mis riquezas”. Pero cuando el siervo incrédulo está a punto de dejar este mundo y entrar en el Más Allá, bajan por él ángeles con rostros oscuros, trayendo telas de arpillera, y se sientan a su alrededor donde sus ojos los pueden ver. Luego, el Ángel de la Muerte se sienta cerca de su cabeza, y dice: “Oh, alma maldita, apresúrate a la ira de Allah y Su enojo”. Luego, su alma se dispersa dentro de su cuerpo, y sale rompiendo las venas y los nervios, como un clavo a través de la lana mojada. Cuando lo agarra, no lo dejan en su mano ni por un instante antes de sacárselo y ponerlo en la bolsa de arpillera, y sale de allí un hedor como el peor de los hedores de un cuerpo muerto en la faz de la tierra. Luego ascienden y no pasan por delante de ningún grupo de ángeles sin decir: “¿Quién es esa alma maligna?”, y dicen: “Es tal, el hijo de tal y tal, llamándolo por los peores nombres por los que se lo ha conocido en este mundo, hasta que llegan al paraíso inferior. Ellos piden que se les abra, y no se les abre”. Luego Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) recitó la aleya (interpretación del significado:
“A quienes hayan desmentido Nuestros signos y se hayan ensoberbecido no se les abrirán las puertas del cielo ni entrarán en el Paraíso hasta que un camello pase por el ojo de la aguja. Así castigamos a los pecadores.”
[al-A’raaf 7:40]
Luego agregó: “Allah dice: “Registra el libro de mi siervo en Siyin, y regrésalo a la tierra, porque para ella lo creé, a ella lo regresaré y de allí lo volveré atraer”, por lo tanto su alma se deprime.” Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) recitó el versículo (interpretación del significado):
“Sed monoteístas y creed en Allah, y no seáis idólatras. Quien atribuye copartícipes a Allah es como quien se cae del cielo y lo arrastran las aves o el viento a un lugar lejano.”
[al-Hayy 22:31]
Dice: “Luego su alma es regresada al cuerpo y vienen a él dos ángeles que lo hacen sentar y le dicen: “¿Quién es tú Señor?” El dice: “¡Oh! No lo sé”. Ellos dicen “¿Cuál es tu religión?” El dice: “¡Oh! No lo sé”. Entonces, se escucha una voz que llama del cielo: “Preparen para él una cama y vestimentas del Infierno, y ábranle una puerta al Infierno”. Luego llegan a él algo de su calor y sus vientos calurosos, y su tumba se contrae y comprime hasta que los bordes se unen. Luego se le acerca un hombre, con rostro y ropas desagradables, y mal olor, que le dice: “Recibe las malas noticias, este es el día que te habían prometido”. Él dice: “¿Quién eres? Tú rostro predice el mal”. Él dice: “Soy tus malas acciones”. Entonces el nombre dice: “¡Oh, Señor, no dejes que llegue el momento, no dejes que llegue el momento!
Narrado por Abu Dawud, 4753; Ahmad, 18063 – esta es su versión. Clasificada como sahih por al-Albaani en Sahih al-Yaami’, 1676.
El punto de vista correcto es que los dos ángeles sólo hacen preguntas al fallecido en su tumba sobre asuntos del Tawhid (monoteísmo) y la ‘aqidah (creencia). Esto está claro.
Pregunta: ¿Cuáles son los pecados por los que las personas serán castigadas en la tumba?
Lista de pecados con la evidencia del Qur’an y la Sunnah.
El Shirk (la asociación de otros con Allah) y el kufr (descreer en Él)
Con respecto al pueblo del Faraón, Allah dice (interpretación del significado):
“[Y en la tumba] El fuego les alcanzará a ellos por la mañana y la tarde, y el día que llegue la Hora [del Juicio, se le ordenará a los Ángeles:] Arriad a la familia del Faraón al más severo castigo.”
[Ghaafir 40:46]
Y Allah dice (interpretación del significado):
“No hay nadie más inicuo que quien inventa mentiras acerca de Allah o dice: He recibido una revelación, cuando en realidad no se le ha revelado nada, o dice: Revelaré algo similar a lo que Allah ha revelado. Si pudieras ver [¡Oh, Muhammad! lo terrible que será] cuando los inicuos estén en la agonía de su muerte y los Ángeles extiendan las manos [para atormentarles, y les digan]: Dejad vuestras almas. Hoy se os retribuirá con un castigo denigrante por haber inventado mentiras acerca de Allah y haberos ensoberbecido desmintiendo Sus signos.’”
[al-An’aam 6:93]
Cuando la muerte se le aproxima a un kaafir, los ángeles le cuentan que es lo que le espera como castigo, cadenas de fuego, y la ira de Allah; su alma se disemina en su cuerpo y se niega a abandonarlo, y los ángeles lo golpean diciendo: “Dejad vuestras almas. Hoy se os retribuirá con un castigo denigrante por haber inventado mentiras acerca de Allah y haberos ensoberbecido desmintiendo Sus signos.” [al-An’aam 6:93], hasta que su alma sale de su cuerpo.
La evidencia de que el shirk es una de las causas del castigo de la tumba se encuentra en el hadiz de Zayd ibn Zaabit (que Allah esté complacido con él) que dijo: Cuando el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) se encontraba en el jardín que le pertenecía a Banu’l-Nayyaar, sobre una de sus mulas, y nosotros estábamos con él, la mula trastabilló y casi lo arroja al piso. Allí, el vio algunas tumbas, cuatro, cinco o seis. Él dijo: “¿Quién conoce a los ocupantes de estas tumbas?”. Un hombre respondió: “Yo”. Él dijo “¿Cuándo fallecieron?”. Él hombre respondió: “Murieron durante el Shirk”. Él dijo: “Este pueblo será castigado en sus tumbas. Si no fuera que no enterrarás a otro, rezaré a Allah para que ustedes escuchen lo que yo escucho del tormento en la tumba”. Luego se dirigió hacia nosotros y dijo: “Busquen refugio del castigo del Infierno en Allah…” Narrado por Muslim 2867.
Las palabras en este hadiz, “Murieron durante el shirk”, indican que shirk es una razón par el castigo en la tumba.
La hipocresía es una de las causas del castigo en la tumba
Los hipócritas son los que más se merecen ser castigados en la tumba. ¿Cómo podría ser de otro modo si ellos ocupan el nivel más bajo del Infierno?
Allah dice (interpretación del significado):
“Entre la gente de Medina y los beduinos que habitan a su alrededor hay hipócritas. Éstos persisten en la hipocresía, tú no les conoces [¡Oh, Muhammad!] pero Nosotros sí les conocemos. Les castigaremos dos veces [una en esta vida con adversidades, y la otra en la tumba], luego [el Día del Juicio] sufrirán un terrible castigo.”
[al-Tawbah 9:101]
Con respecto a la frase “Les castigaremos dos veces” Qataadah and al-Rabi’ ibn Anas dijo: una vez en este mundo, y la segunda es el castigo en la tumba.
En el hadiz sobre las preguntas de los dos ángeles y el tormento de la tumba, la palabra hipócrita (munaafiq), o escéptico (murtaab) en muchos informes, se menciona claramente, como en el informe narrado por al-Bujari (1374) de Anas (que Allah esté complacido con él): “…se le dirá a él sobre el kaafir y el hipócrita…”. Y en al-Sahihayn se narra que Asma’ (que Allah esté complacido con ella) dijo: “En cuanto a los hipócritas y los escépticos…”
Cambiar la religión de Allah, prohibiendo lo que Allah ha permitido o permitiendo lo que Él ha prohibido.
La evidencia de que estos cambios en la religión de Allah es una de las causas del castigo en la tumba se encuentra en las palabras del Profeta (la paz y las bendiciones desciendan sobre él): “Vi a ‘Amr ibn ‘Aamir al-Juzaa’i arrancándose sus intestinos en el Infierno. Él fue el primero en introducir la institución de al-saa’ibah (rito idolátrico).” Narrado por al-Bujari, 4623.
La saa’ibah era una camella, una vaca o una oveja que se podía dejar pastando en el nombre de dioses falsos, y no podía ser montada, comida o usada para transportar cargas. Algunos hacían promesas para que una saa’ibah fuera parte de sus riquezas.
El Sheij al-Islam Ibn Taymiyah (que Allah tenga piedad de él) dijo: Los árabes, de entre los hijos de Ismael y otros, que vivieron en los alrededores de la Casa Antigua que fue construida por Abraham e Ismael, eran hanifs (monoteístas) que siguieron la religión de Ibraahim, hasta que uno de los líderes de Juzaa’ah, llamado ‘Amr ibn Luhayy, cambió su religión. Él fue el primero en cambiar la religión de Abraham por el shirk, y prohibió cosas que Allah no había prohibido. Por lo tanto, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Vi a ‘Amr ibn Luhayy arrancándose los intestinos”.
Daqaa’iq al-Tafsir, 2/71
No tener cuidado para evitar ensuciarse con orina, y esparcir rumores maliciosos entre las personas
Se narró que Ibn ‘Abbaas dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) pasó por donde había dos tumbas y dijo: “Ellos están siendo castigados, pero no es por algo que era difícil de evitar. Uno de ellos solía merodear esparciendo namimah (rumores maliciosos) entre la gente, y el otro no tomaba precauciones para evitar ensuciarse con orina. Narrado por al-Bujari (218) y Muslim (292).
Se narró que Ibn ‘Abbaas (que Allah esté complacido con él) dijo que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “La mayoría de los tormentos en la tumba son debido a la orina; tengan cuidado”. Narrado por al-Daaraqutni y clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih al-Targhib (1/152).
Ghibah (calumniar)
Basados en esto, al-Bujari (que Allah tenga piedad de él) incluyó un capítulo en Kitaab al-Yanaa’iz (el Libro de los Funerales) llamado: “El castigo en la tumba debido a las calumnias y la orina”. Luego, narró en ese capítulo, el hadiz sobre las dos tumbas citado anteriormente, salvo que la versión de al-Bujari no menciona las calumnias, más bien habla del namimah (rumoreo malicioso), pero como era su costumbre, se refirió a lo que estaba narrado en algunas versiones del hadiz: “En cuanto a lo demás, él está siendo castigado por calumniar”.
Narrado por Ahmad (5/35); clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih al-Targhib wa’l-Tarhib (1/66)
Mentir
Según el hadiz de Samurah ibn Yundub (que Allah esté complacido con él), el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo:
“…Encontramos a un hombre que yacía sobre su espalda, con otro hombre que se encontraba parado junto a él, sosteniendo un gancho de hierro. Él puso el gancho en la boca del hombre y rasgó ese lado de la cara hacia la parte de atrás (de su cuello), y rasgó su nariz y su ojo hacia atrás, del mismo modo. Luego tomó el otro lado de la cara e hizo lo mismo. Ni bien terminó de hacerlo con el segundo lado del rostro, el primero ya se había reconstituido y vuelto a su estado anterior, entonces él regresó y realizó lo mismo. Le dije a mis compañeros: “‘¡Subhaan Allaah! ¿Quiénes son estas dos personas?
Al final del hadiz, dijo sobre el que estaba siendo castigado: “es el hombre que sale de su casa por la mañana, dice una mentira que es tan grave que se esparce por todo el mundo”. Narrado por al-Bujari (7074).
Renunciar al Qur’an después de haberlo aprendido, dormir y olvidarse de una plegaria obligatoria
En el hadiz de Samurah ibn Yundub él dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “…Encontramos a un hombre que yacía sobre su espalda, con otro hombre que se encontraba parado junto a él, sosteniendo una gran piedra. Él la arrojó sobre la cabeza del otro hombre, rompiéndola. La piedra rodó, y el que la había arrojado la siguió y la levantó. Entonces, regresó hacia donde estaba el otro hombre, su cabeza había vuelto al estado anterior. Luego él (el que había arrojado la piedra) hizo lo mismo. Le dije a mis dos compañeros: “‘¡Subhaan Allaah! ¿Quiénes son estas dos personas?... “El hombre al que se le partió la cabeza es el que estudia el Qur’an, pero nunca lo recita, ni actúa según el mismo, y se va a dormir, desatendiendo las plegarias obligatorias.”
Según otra versión: “En cuanto al hombre que vieron con la cabeza partida por una roca, es el que aprendió el Qur’an y luego lo abandonó, se durmió y no realizó la plegaria obligatoria”. Narrado por al-Bujari (7076).
Al-Haafiz ibn Hayar (que Allah tenga piedad de él) dijo que este informe es más claro que el primero. El significado aparente del primero, es que él está siendo castigado por no haber leído el Qur’an a la noche, mientras que el segundo informe indica que está siendo castigado por quedarse dormido y olvidarse de la plegaria obligatoria. Dijo: Puede ser que el castigo les corresponda por ambas cosas, por no leer el Qur’an y por no actuar según él.
Ibn Hayar expresó que Ibn Hubayrah dijo: Abandonar el Qur’an después de haberlo aprendido es un crimen grave, porque podría implicar que la persona ha visto en él algo que hizo que lo abandonara, y porque habrá abandonado la cosa más noble, el Qur’an, debe ser castigada en la parte más noble de su cuerpo, la cabeza. Fath al-Baari, 3/251.
Beneficiarse de la usura
En el hadiz de Samurah (que Allah esté complacido con él) se dice:
“…Entonces seguimos y nos encontramos con un río – creo que dijo rojo como la sangre. Allí había un hombre nadando, y en la ribera había un hombre que había juntado muchas piedras. Mientras el hombre nadaba, el que había juntado las piedras se le acercó. El nadador abrió su boca y el que estaba en la ribera le arrojó una piedra adentro de ella, luego el nadador continuó nadando. Cada vez que él regresaba, abría su boca, y el hombre de la ribera arrojaba una piedra dentro de ella. El hombre que ustedes vieron nadando en el río y al que le arrojaban piedras dentro de la boca, es el que se beneficiaba de la usura”.
Zina (fornicación, adulterio, relaciones sexuales ilegales)
En el hadiz de Samurah (que Allah esté complacido con él) se dice:
“Entonces continuamos, y nos encontramos con algo parecido un tannur (un tipo de horno, bordeado con arcilla, generalmente usado para cocinar el pan). Creo que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo que en ese horno había mucho ruido y voces. El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) agregó: miramos dentro de él y vimos hombres y mujeres desnudos. Una llama de fuego los alcanzaba desde la parte inferior, y cuando llegaba hasta ellos, gritaban muy fuerte. Les pregunté: “¿Quiénes son?”…Los hombres y las mujeres desnudos que viste en la estructura que se asemeja a un horno son los adúlteros y las adúlteras”.
Ordenar que los demás sean rectos y olvidarnos de nuestra rectitud
Se narró que Anas ibn Maalik (que Allah esté complacido con él) dijo: El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “La noche que fui llevado al Viaje Nocturno (Isra’), vi a hombres a los que se les estaban cortando los labios con tijeras de fuego. Yo pregunté: “¿Quiénes son, oh, Yibril?”. Él dijo: “Ellos son los Jatibs de tu ummah que solían ordenar a los demás que fueran rectos, y se olvidaban de serlo ellos mismo, y solían recitar el Libro, pero no lo practicaban”. Narrado por Ahmad, 3/120; clasificado como sahih por al-Albaani en al-Sahihah (291).
Según al-Bayhaqi: “La noche que fui llevado al Viaje Nocturno, vi a algunas personas a las que se les estaban cortando los labios con tijeras de fuego. Cada vez que se los cortaban, ellos se recomponían. Yo pregunté: “¿Quiénes son, oh, Yibril?”. Él dijo: “Ellos son los jatibs de tu ummah que solían ordenar lo que no hacían, y recitaban el Libro de Allah, pero no actuaban según él”. Narrado por al-Bayhaqi in Shu’ab al-Imaan; clasificado comos hasan por al-Albaani en Sahih al-Yaami’ (128).
Romper el ayuno en Ramadán sin razón válida
Se narró que Abu Umaamah al-Baahili (que Allah tenga piedad de él) dijo: Oí que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Mientras estaba durmiendo, vinieron dos hombres y me tomaron de los brazos, me llevaron a una montaña y me dijeron: “Escala”. Yo dije: “No puedo”. Ellos dijeron: “Te lo facilitaremos”. Entonces, escalé hasta que, cuando estaba en la cima de la montaña, escuché fuertes voces. Dije: “¿De quién son esas voces?”. Él dijo: “Son los lamentos de las personas que están en el Infierno”. Luego me tomaron, y vi a algunas personas colgando de sus talones, con los costados de sus bocas desgarrados y sangrando. Dije: “¿Quiénes son?”. Ellos dijeron: “Son los que rompieron su ayuno antes de que estuviera permitido”.” Narrado por Ibn Hibbaan y al-Haakim (1/210, 290); clasificado como sahih por al-Albaani en al-Sahihah (3951).
Robar del tesoro público
Esto está indicado por el hadiz de Abu Hurayrah (que Allah esté complacido con él) sobre un hombre que robó una prenda del botín de guerra, y el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Por Quien tiene mi alma en Su mano, la prenda que él tomó del botín el día de Jaybar, cuando todavía no había sido repartido, lo está quemando con fuego”. Narrado por al-Bujari (4234) y Muslim (115).
Ostentar con orgullo las vestimentas
Ésto esta indicado en el hadiz de Ibn ‘Umar (que Allah esté complacido con él), según el cual, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Mientras un hombre arrastraba sus prendas con orgullo, estaba siendo tragado por la tierra, y continuará hundiéndose en ella hasta el Día de la Resurrección”. Narrado por al-Bujari (3485) y Muslim (2088).
Robar a los peregrinos
Esto está señalado en el hadiz de Yaabir (que Allah esté complacido con él) sobre la plegaria del eclipse, en el que se dice que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “El Infierno ha sido traído, y esto sucedió cuando me vieron moverme hacia atrás por miedo a que sus llamas me tocaran. Allí dentro vi al dueño del bastón curvo, arrancándose los intestinos en el Infierno; él solía robarles a los peregrinos con su bastón curvo, y si lo descubrían, decía: “Me atraparon con mi bastón curvo”, pero si nadie lo veía, se llevaba lo que encontraba”. Narrado por Muslim (904).
Torturar animales, y no tener compasión por ellos
Según el hadiz de Yaabir sobre la plegaria del eclipse, el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Y vi allí a la mujer que tenía un gato al que ataba y no alimentaba, y no lo dejaba comer de los bichos de la tierra, hasta que murió de hambre”. Narrado por Muslim (904).
Al- Bayhaqi dijo en su libro Izbaat ‘Adhaab al-Qabr (p. 97):
“Cuando él ofrecía su plegaria del eclipse, vio al hombre que estaba arrancándose los intestinos en el Infierno, y al que estaba siendo castigado por robar, y a la mujer que era castigada por lo que le hizo a un gato. Se han convertido en huesos descompuestos en sus tumbas según las personas de su tiempo que estaban preocupadas, sin embargo, los que oraban con él no veían lo que él veía”. Fin de cita.
Las deudas
Una de las cosas que daña a los muertos en su tumba es la deuda que posee. Se narró que Sa’d ibn al-Atwal dijo: Mi hermano murió, y quedó debiendo trescientos dinares, y dejó hijos jóvenes. Yo quería gastar en ellos, pero el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) me dijo: “Tu hermano está siendo retenido por su deuda, entonces, cancélala”. Entonces la cancelé, luego le dije: “¡Oh, Mensajero de Allah! He pagado la deuda por él, y no se debe nada, salvo que una mujer está reclamando dos dinares, pero no tiene ninguna prueba. Él dijo: “Dáselos, porque está diciendo la verdad”. Narrado por Ahmad (16776) y Ibn Maayah (2/82); clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih al-Yaami’ (1550).
Pregunta: ¿Qué sucede en la tumba a aquellos que son devotos?
Alabado sea Allah.
La evidencia indica que el creyente será bendecido en su tumba hasta que comience La Hora del Juicio Final, luego accederá con la gracia y piedad de Allah, a las bendiciones que nunca cesarán; las bendiciones del Paraíso. Que Allah nos convierta en parte de sus habitantes.
Éstas son algunas de las imágenes de las bendiciones que son otorgadas al creyente en su tumba:
1- Su tumba está amoblada del Paraíso.
2- Está vestido con prendas del Paraíso.
3- Una puerta del Paraíso será abierta para él, y sentirá su brisa y olerá su fragancia.
4- Su tumba es ancha y espaciosa.
5- Se le otorgan albricias sobre el gozo y el Paraíso de Allah. Por lo tanto anhela que La Hora comience.
Se narró que al-Bara’ ibn ‘Aazib dijo: “Salimos con el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) hacia el funeral de un hombre que pertenecía a los Ansaar. Llegamos a la tumba y cuando (el occiso) fue colocado en la tumba, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) se sentó y nosotros nos sentamos a su alrededor, como si tuviéramos pajaritos en la cabeza (es decir, quietos y calmos). En su mano tenía un palo con el que raspaba el suelo. Luego levantó la cabeza y dijo dos o tres veces: “Busquen refugio en Allah del tormento de la tumba”. Luego dijo: “Cuando el siervo creyente está por dejar este mundo y entrar en el Más Allá, bajan hacia él ángeles con caras luminosas como el sol, y se sientan a su alrededor, tan lejos como el ojo puede ver. Traen velos y perfume del Paraíso. Luego llega el Ángel de la Muerte y se sienta cerca de su cabeza, y le dice: ¡Oh!, alma buena, ve por el perdón y el goce que ofrece Allah”, luego sale cómodamente como cuando una gota de agua se derrama del pico de una botella. Cuando la agarra, no la deja en su mano ni un instante antes de colocarla en esos velos perfume, y proviene de ella una fragancia similar al almizcle más delicado de la faz de la tierra. Luego ascienden y no pasan ante ningún grupo de ángeles sin decir: “¿Quién es esta alma?” Les dicen: “Es de tal, hijo de tal, llamándolo por los mejores nombres por los que ha sido llamado en este mundo, hasta que llegan al cielo inferior. Piden que se les abra, y se les abre, y (el alma) es bienvenida y acompañada al próximo cielo por aquellos que están más cerca de Allah, hasta que llegan al séptimo cielo. Luego Allah dice: “Registren el libro de mi siervo en ‘illiyun en el séptimo cielo, y regrésenlo a la tierra, porque para ella los creé y a ella se los devuelvo, y de ella los volveré a tomar”. Por lo tanto, su alma regresa al cuerpo, y vienen a él dos ángeles que lo hacen sentar y le dicen: “¿Quién es tú Señor?” El dice: “Allah”. Ellos dicen “¿Cuál es tu religión?” Responde: “Mi religión es el Islam”. Ellos dicen “¿Quién es el hombre que ha sido enviado entre ustedes?” Responde: “Es el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones desciendan sobre él). Ellos dicen “¿Qué has hecho?” Responde: “He leído el Libro de Allah y he creído en él”. Luego una voz dice desde el cielo: “Mi siervo ha dicho la verdad, preparen para él una cama y vestimentas del Paraíso, y abran una puerta del Paraíso para él”. Luego, llegan a él algunas de sus fragancias, y su tumba se agranda hasta donde alcanza su vista. Después, se acerca a él un hombre de rostro y ropas atractivas, y con una fragancia agradable, que le dice: “Recibe las albricias que te traen alegría en este día”. Le pregunta: “¿Quién eres? Tú rostro es un rostro que trae buenas noticias”. Responde: “Soy tus buenas acciones”. Entonces él dice: “¡Oh, Señor!, apresura la Hora, así puedo regresar con mi familia y mis riquezas…”.
Narrado por Ahmad, 17803; Abu Dawud, 4753. Clasificado como sahih por al-Albaani in Ahkaam al-Yanaa’iz, p. 156
6- Estará feliz al ver cuál hubiera sido su lugar en el infierno, lo que Allah reemplazó por un lugar en el Paraíso para él.
Ahmad (10577) narró que Abu Sa’id al-Judri dijo: “Asistí a un funeral con el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él). Él (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “¡Oh, gente!, esta ummah será examinada en sus tumbas. Cuando un hombre es enterrado y sus amigos se van, llega un ángel con un martillo en su mano y se sienta cerca de él y le pregunta: “¿Qué opinas de este hombre?”. Si es un creyente, dice: “Testifico que no hay dios excepto Allah, y que Muhammad es Su siervo y Mensajero”. El ángel dice: “Has dicho la verdad”. Luego se abre una puerta del infierno y dice: “Éste hubiera sido tu lugar si no hubieras creído en tu Señor, pero como creíste, éste es tu lugar”. Entonces se abre una puerta del Paraíso para él y él quiere entrar pero el ángel le dice: “Ten calma”, y su tumba se hace espaciosa y ancha para él. En cambio, si la persona es un kaafir, o un hipócrita, (el ángel) le dice: “¿Qué opinas de este hombre?”. Él dice: “No lo sé, oí que las personas decían algo”. El ángel dice: “No lo sabías, y no has seguido a quienes lo sabían, y no has sido guiado”. Entonces, se abre una puerta del Paraíso y el ángel le dice: “Ésta hubiera sido tu posición si hubieras creído en tu Señor, pero como no creíste, Allah la ha reemplazado por ésta”. Luego se abre una puerta del infierno, y el ángel le da un golpe con el martillo que es escuchado por toda la creación de Allah, excepto por las dos razas (los seres humanos y los genios)”. Algunas personas dijeron: “Oh, Mensajero de Allah, no hay nadie que se encuentre con un ángel parado a su lado con un martillo y no se ponga nerviosa”. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Allah afianza a los creyentes con la palabra firme en esta vida y en la otra” [Ibraahim 14:27 – interpretación del significado]
Clasificado como sahih por al-Albaani en su comentario sobre Kitaab al-Sunnah de Ibn Abi ‘Aasim, 865.
7- Dormirá el sueno de un novio.
8- Su tumba estará iluminada.
Se narró que Abu Hurayrah dijo: “El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Cuando el difunto es enterrado, dos ángeles negros y azules, uno de los cuales se llama Munkar y el otro Nakir, se le acercan y le dicen: “¿Qué opinas de este hombre?”, y el difunto dice lo que solía decir, que es un siervo de Allah y su Mensajero, “Testifico que no hay dios excepto Allah, y que Muhammad es Su siervo y Mensajero”. Ellos dicen: “Sabíamos que dirías eso”. Entonces, su tumba se expande setenta codos de ancho, y se llena de luz.
Él dice: “Permíteme volver con mi familia, para contarles esto”. Ellos le responden: “Duerme como un novio al que nadie despertará, excepto su amada”, hasta que Allah lo resucite. En cambio, si era un hipócrita, dirá: “Oí que las personas decían algo y yo dije lo mismo, no lo sé”. Entonces, ellos dicen: “Sabíamos que dirías eso”. Luego se le dice a la tierra: “Oprímelo”, así la tierra lo oprime hasta que sus costillas se traban unas con otras. Y permanecerá así, siendo atormentado, hasta que Allah lo resucite”.
Narrado por al-Tirmidhi, 1071. Clasificado como sahih por el Sheik al-Albaani en al-Silsilah al-Sahihah, 139.
La comparación del sueño del difunto con el sueño de un novio se menciona porque él estará muy feliz y cómodo. Tuhfat al-Ahwadhi.
Éstas son algunas de las bendiciones que el creyente disfrutará en su tumba.
Le pedimos a Allah que nos haga de los habitantes del Paraíso.